Minas y submarinos, Agosto/Diciembre de 1914

Operaciones navales.

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Re: Minas y submarinos, Agosto/Diciembre de 1914

Mensaje por Lutzow »

Tengo este hilo momentáneamente abandonado por ciertos problemillas informáticos (me he quedado sin Word), espero retomarlo en breve aunque sea escribiendo a capón, pero ahora lo voy a utilizar para dar una mala noticia, y es que me han informado del fallecimiento de Robert K Massie el pasado 2 de Diciembre, autor de "Castles of Steel", entre otras muchas obras, y que es el libro que estoy utilizando principalmente para narrar los hechos relativos a este tema... Es uno de los mejores libros sobre el mar en la Gran Guerra, no es redondo porque contiene algún pequeño error, algo normal en un tocho de más de 800 páginas, y se centra sobre todo en el punto de vista británico, pero resulta muy ecuánime y está muy bien escrito... Robert K Massie, nacido en 1929, Kentucky, recibió el premio Pulitzer por su biografía sobre Pedro el Grande, y entre sus obras navales también figura "Dreadnought: Britain, Germany, and the coming of the Great War"... Descanse en paz. :cry:

Saludos.


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Fernando Martín
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Re: Minas y submarinos, Agosto/Diciembre de 1914

Mensaje por Fernando Martín »

DEP el gran historiador.
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Re: Minas y submarinos, Agosto/Diciembre de 1914

Mensaje por APV »

Lutzow escribió:Hacia el mediodía pudo observar a los perseguidores de Tyrwhitt navegando a toda velocidad, pero afortunadamente no detectaron el pequeño submarino.
Castroviejo menciona que a las 18:30 un destructor casi lo sorprende debiendo sumergirse apresuradamente e incluso tocar fondo, decidiendo permanecer en el fondo esa noche. ¿Qué destructor fue?
Conoce al enemigo y conócete a ti mismo y; en cien batallas, no estarás jamás en peligro Sun Tzu.

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Re: Minas y submarinos, Agosto/Diciembre de 1914

Mensaje por Lutzow »

Uff, menuda pregunta, ni siquiera sé cuáles fueron los cuatro destructores que Tyrwhitt envió a la caza del SM U-9... Uno de ellos, claro, pero dudo que se pueda saber nunca, dado que desde el submarino resulta imposible conocer el nombre del destructor, y como desde el destructor no se observó al submarino, tampoco... Quizá exista algún informe en las profundidades de los archivos del Almirantazgo donde figure la ruta seguida por cada uno de los cuatro destructores y en base a ella suponer cuál se acercó más a la ruta de escape seguida por el SM U-9, pero no he leído nada al respecto en ninguna obra que trate la acción del 22 de Septiembre...

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Re: Minas y submarinos, Agosto/Diciembre de 1914

Mensaje por Lutzow »

Tres semanas después de su gran éxito del 22 de Septiembre, Otto Weddigen estaba de vuelta en el mar con instrucciones de atacar la línea de bloqueo británica entre las Shetland y Noruega. Seis antiguos buques del Décimo Escuadrón de Cruceros, incluido el HMS Hawke, clase Edward, de 7.350 toneladas y veintitrés años en sus cuadernas, patrullaban frente a Aberdeen, más al Sur de lo habitual en previsión de que buques de guerra alemanes atacasen un importante convoy de tropas procedentes de Canadá. En la mañana del 15 de Octubre el Escuadrón se extendía en formación de patrulla a intervalos de diez millas entre cada buque. A las 9:30 el HMS Hawke y su gemelo HMS Endymion se detuvieron en el agua durante quince minutos para permitir que el primero enviara un bote para recoger el correo. Una hora más tarde el HMS Endymion se había perdido de vista y el HMS Hawke avanzaba a 13 nudos pero sin zigzaguear con el fin de reunirse lo antes posible con el resto del Escuadrón, sin saber que a solo 400 metros el SM U-9 le acababa de lanzar un torpedo. De repente hubo una explosión a la altura de su primera chimenea, que causó una gran brecha en el casco y un importante incendio, en pocos minutos el buque empezó a zozobrar y solo hubo tiempo de bajar dos botes antes de que volcase y se hundiese. Debido a que el resto del Escuadrón había desaparecido tras el horizonte nada de esto se supo hasta que a las 13:20 el crucero HMS Theseus reportó un ataque submarino, esquivando un torpedo también lanzado por el SM U-9. Inmediatamente el buque insignia ordenó a todos los barcos que navegaran hacia el Noroeste a toda velocidad, siguiendo las recientes órdenes emitidas por el Almirantazgo. Todos respondieron excepto el HMS Hawke, por lo que un destructor fue enviado desde Scapa Flow en su búsqueda, encontrando un bote con veintiún supervivientes, que informaron del nuevo desastre. Un día después un vapor noruego recogió a otros cuarenta y nueve supervivientes del segundo bote que pudo ser bajado; el resto de la tripulación, 524 hombres, incluyendo su Capitán, se perdieron.

Imagen
HMS Hawke.

Treinta y seis horas después de que Jellicoe fuese informado del hundimiento del HMS Hawke recibió un informe de que había un submarino dentro de Scapa Flow. Convencido de que ni el Mar del Norte ni Scapa Flow eran lugares seguros, el Comandante en Jefe solicitó permiso para retirar la Grand Fleet aún más hacia el Oeste. De mala gana el Almirantazgo autorizó la transferencia de los acorazados a dos nuevos puertos, Loch-na-Keal, en la Isla de Mull, costa Oeste de Escocia, y Lough Swilly, en la costa Este del Norte de Irlanda. Ambos puertos tenían entradas estrechas y fáciles de defender, y Lough Swilly también tenía un fondo poco profundo que dificultaría la entrada de un submarino sumergido, aunque irónicamente, la búsqueda de seguridad de Jellicoe al cambiar de ubicación sus Escuadrones de batalla condujo a la primera gran pérdida de la Gran Flota, no a manos de un submarino, sino de otra arma que causaba temor entre todos lo marinos, la mina.

Debido a que una mina no puede distinguir la nacionalidad del barco que se encuentra con ella, la Convención de La Haya de 1907 acordó mantener los mares abiertos libres de estas armas letales que flotan bajo la superficie del Océano. A los beligerantes se les permitía sembrar campos minados ofensivos solo en aguas territoriales hostiles; es decir, a menos de tres millas de la costa de un enemigo. Sin embargo, debido a que el Mar del Norte es generalmente poco profundo y, por lo tanto, particularmente adecuado para minas de contacto amarradas, la Armada alemana, preparándose para la guerra, comenzó a acumular un gran stock con la intención de usarlas agresivamente. A partir del primer día de la guerra, cuando el vapor convertido SMS Königin Luise arrojó sus minas en la costa de Suffolk, los barcos y submarinos alemanes colocaron más de 25,000 minas en el Mar del Norte, la mayoría de ellas desafiando la Convención de La Haya. El comodoro Tyrwhitt estaba horrorizado por esta "minería indiscriminada y claramente bárbara". Esperando una guerra corta, señaló que "pasarán meses antes de que el Mar del Norte sea seguro para navegar".

Posiblemente los británicos hubiesen hecho lo mismo, pero cuando estalló la guerra, al contrario que sus aliados rusos o enemigos alemanes, la Armada británica no estaba preparada para la minería a gran escala, ofensiva o defensiva. Las minas habían sido utilizadas efectivamente en la guerra ruso-japonesa; Lord Fisher, siempre abierto a nuevas armas y nuevas tácticas, había quedado impresionado. Pero la Marina en general consideraba la mina, como el submarino, un "arma cobarde", "el arma de los débiles", "un arma que ninguna nación caballerosa debería usar". Gran Bretaña, en consecuencia, poseía pocas minas y ninguna estrategia minera ofensiva o defensiva al iniciarse la guerra. En los primeros diez días de Octubre se colocó un pequeño campo de minas defensivo en un intento de cerrar los accesos al Norte del Canal, pero la empresa fracasó porque las minas británicas, mal diseñadas y construidas, a veces explotaron bajo las popas de los minadores, y al cabo de unas pocas semanas, las ancladas comenzaron a desprenderse de sus amarres y derivaron por el Canal, convirtiéndose en un peligro para sus propios buques. El equipo para tratar con las minas alemanas era igualmente inadecuado, antes de la guerra solo catorce destructores británicos habían sido reconvertidos en dragaminas, siendo seis de ellos asignados a la Grand Fleet.

Al carecer de dragaminas el Almirantazgo pensó que el método más efectivo para tratar con minas alemanas era hundir los minadores enemigos antes de que estos pudiesen realizar su labor, un método que rara vez dio resultados, pero sin embargo tuvo como consecuencia una pequeña pero sonora victoria británica el 17 de Octubre de 1914.
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Re: Minas y submarinos, Agosto/Diciembre de 1914

Mensaje por Schweijk »

El almirantazgo británico estaba aferrado a los modos tradicionales de combatir y lo estaban pagando caro. Por otra parte sorprende que tanto sus minas como sus proyectiles fuesen de tan mala calidad.
"No sé lo que hay que hacer, esto no es una guerra".

Lord Kitchener

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Re: Minas y submarinos, Agosto/Diciembre de 1914

Mensaje por Lutzow »

El Almirantazgo mantenía una mentalidad de la época victoriana, poco o nada dado a las innovaciones, gracias a Fisher tenían al menos tantos submarinos modernos como los alemanes, pero las minas quedaron en un segundo plano, eran pocas y malas, hasta el punto que tuvieron que comprar 7.500 a los rusos... La calidad de los proyectiles queda fuera del estudio de este hilo, pera ya conocemos por otros lo deficientes que eran, ay si la Hochseeflotte hubiese planteado una batalla general en Diciembre de 1914...

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Re: Minas y submarinos, Agosto/Diciembre de 1914

Mensaje por Fernando Martín »

No sé si en este hilo o en otro expuse la opinión de varios historiadores británicos acerca de la alergia del Almirantazgo a las innovaciones.
Jellicoe se opuso a la formación de convoyes de mercantes cuando empezó la guerra submarina irrestricta. Y eso que había los precedentes de los convoyes de indias españoles de los tiempos de la colonia.
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Re: Minas y submarinos, Agosto/Diciembre de 1914

Mensaje por Lutzow »

Tradición y obediencia extricta a las órdenes, ¿recordáis el hundimiento del HMS Victoria por una maniobra absurda? Por cierto, Jellicoe se salvó del naufragio por los pelos. Como Comandante en Jefe de la Grand Fleet era consciente de las deficiencias tantos de sus buques como de sus Capitanes, tanto que escribió montañas de ordenanzas intentando prever todo tipo de situaciones para que fuesen seguidas a rajatabla... Andrew Gordon dedica varios capítulos de su tocho "The Rules of de Game: Jutland and British Naval Command" (más de 700 páginas) a explicar los drásticos cambios en la RN desde los tiempos de Nelson y la iniciativa personal hasta la rigidez de la Grand Fleet... No es quien mejor narra la batalla, pero ofrece multitud de datos muy interesantes para que entendamos la misma.

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Re: Minas y submarinos, Agosto/Diciembre de 1914

Mensaje por Lutzow »

El 16 de Octubre zarpaban de Heligoland los torpederos alemanes SMS S115, S117, S118 y S119, la mitad de la 7ª Flotilla, embarcado en este último buque el Capitán de Corbeta Georg Thiele, con la misión de minar la costa Sur de Inglaterra, incluyendo la desembocadura del Támesis. Lo que desconocían los alemanes es que, gracias a los códigos obtenidos por los rusos en el crucero SMS Magdeburg al inicio de la guerra, los británicos habían interceptado señales inalámbricas que les llevaron a sospechar algún tipo de ataque, por lo que enviaron a vigilar las costas de Holanda al recientemente comisionado crucero ligero HMS Undaunted, acompañado por cuatro destructores de la clase Laforey, los HMS Lennox , Lance , Loyal y Legion, que conformaban la Harwich Force.

Imagen
HMS Undaunted.

A las 13:50 del 17 de Octubre la agrupación británica se encontraba a unas 50 millas al Suroeste de la isla holandesa de Texel cuando descubrió a los cuatro torpederos alemanes a una distancia de 15 kilómetros, navegando en línea de fila con un intervalo de 900 metros entre cada buque. Al parecer los germanos no fueron conscientes de que les estaban observando hasta que los británicos se acercaron y el HMS Undaunted abrió fuego contra ellos, iniciando entonces la retirada hacia el Este a todo lo que daban sus máquinas, pues la superioridad artillera enemiga resultaba abrumadora. El HMS Undaunted, clase Arethusa, con un desplazamiento de 3.500 toneladas, portaba dos piezas de 152 mm y seis de 101 mm, desarrollando una velocidad máxima de 28.5 nudos, mientras los destructores de la clase Laforey desplazaban 965 toneladas, tenían un andar de 29 nudos y estaban armados con tres cañones de 101 mm. Por parte alemana los cuatro torpederos pertenecían a la clase S90 y se habían completado en el 1903, desplazaban 415 toneladas, estaban armados con tres cañones de 5 cm y no sobrepasaban los 28 nudos, su única arma útil a bordo en el combate que se avecinaba eran sus tres tubos lanzatorpedos.

Imagen
Torpedero de la clase S90

Bajo el fuego del HMS Undaunted los torpederos alemanes debieron zigzaguear, perdiendo demora y resultando alcanzados por los destructores británicos, que además resultaban algo más veloces. El Capitán Fox ordenó que los HMS Lance y Lennox persiguiesen a los SMS S115 y S119, mientras los HMS Legion y Loyal hicieron lo propio con los SMS S117 y S118, siendo este último buque el primero en resultar alcanzado y quedándose atrás, por lo que el Capitán de Corbeta Thiele decidió virar y plantar cara a sus perseguidores, con el fin de intentar torpedearlos. Los alemanes se acercaron tanto que hasta pudieron hacer uso de sus ametralladoras pesadas, y un torpedo lanzado por el SMS S119 alcanzó en el centro al HMS Lance, pero por fortuna para los británicos no estalló. La disparidad de fuerzas resultaba tan abrumadora que no podían existir dudas sobre el desenlace del combate, a las 15:17 el SMS S118, que había perdido su puente y estaba acribillado a disparos, se hundía con los colores arriba, mientras un impacto había dejado fuera de servicio el mecanismo de dirección del SMS S115, que quedó fuera de combate y al garete pero todavía sin hundirse. Tras resultar alcanzado por múltiples proyectiles del HMS Legion el SMS S117 se fue a pique a las 15:30, cinco minutos más tarde le seguía al abismo el SMS S119, con Thiele a bordo, destruido su barco por el fuego combinado de los HMS Lance y Loyal. Con la batalla concluida un trozo de abordaje del HMS Lennox subió a bordo de los despojos del SMS S115, encontrando a un superviviente (el resto de la tripulación se había arrojado al mar) que fue rescatado, tras lo cual el HMS Unduanted echo pique al derrelicto, eran las 16:30.

Imagen
HMS Lance.

Tras bajar los botes los británicos pudieron recoger a 31 supervivientes, aunque un Oficial rescatado de entre las aguas murió poco después, y más tarde un buque holandés rescató a otros dos hombres, el total de fallecidos en los cuatro torpederos hundidos ascendió a 218. Por parte británica el HMS Loyal resultó alcanzado por dos proyectiles de 5 cm sufriendo averías menores y cuatro heridos, de los que uno fallecería posteriormente, el HMS Legion resultó alcanzado en una ocasión y un hombre resultó herido por el fuego de las ametralladoras alemanas, mientras el HMS Lance solo sufrió daños superficiales también debido a las ametralladoras.


Imagen
El combate en representación de Lionel Wyllie.


El combate en sí no tuvo muchas repercusiones pero ayudó a elevar la moral en Gran Bretaña dos días después de que el HMS Hawke resultase torpedeado y hundido por el SM U-9, mientras por parte alemana volvió a quedar claro, al igual que en la batalla de Heligoland, que sus torpederos no podían enfrentarse en condiciones de igualdad con los destructores británicos, volviéndose más remisos a utilizarlos en operaciones ofensivas.

La Kaiserliche Marine envió el buque hospital Ophelia al rescate de los náufragos, pero debido a que transmitía en señales codificadas el destructor HMS Meteor fue enviado en su búsqueda, y cuando se acercó se pudo observar que el Ophelia arrojaba documentos por la borda, por todo ello los británicos decidieron que en realidad era un buque espía y lo incautaron, con la consecuente protesta alemana, que a partir de entonces, como nos cuenta el Almirante Scheer en sus memorias, “nos consideramos liberados de nuestras obligaciones y con mucha más justificación hemos tomado medidas contra los buques hospitales que, al amparo de la bandera de la Cruz Roja, se utilizan claramente para el transporte de tropas.”


Imagen
Buque hospital Ophelia.

El mayor premio para los británicos no se hizo evidente hasta el 30 de Noviembre, cuando un arrastrero capturó accidentalmente entre sus redes un cofre sellado lanzado al agua por el capitán Thiele antes de que el SMS S119 se hundiera. El cofre contenía un libro de códigos utilizado por las fuerzas ligeras alemanas estacionadas en la costa, lo que permitiría a los británicos leer la comunicación inalámbrica rival durante mucho tiempo después.
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Re: Minas y submarinos, Agosto/Diciembre de 1914

Mensaje por Lutzow »

No acababan de apagarse los ecos de la batalla de Texel cuando la réplica alemana estaba en camino, pues a mediados de Octubre zarpaba de Alemania el crucero auxiliar SMS Berlín, un transatlántico de 17.000 toneladas y 16 nudos de andar, incautado por la Kaiserliche Marine al inicio de la guerra, armado con dos cañones de 10,5 cm y dos centenares de minas. Se le ordenó atravesar el Mar del Norte y alcanzar el Atlántico con instrucciones de minar los accesos a Glasgow en el río Clyde. Sin embargo, frente a la costa del Norte de Irlanda, el Capitán del SMS Berlín decidió alterar su plan y sembrar sus minas frente a la isla Tory, al noroeste de Lough Swilly, que servía de base para la Grand Fleet. El Capitán alemán desconocía este hecho, eligió el sitio porque se extendía a través de la ruta comercial principal desde Liverpool a América. En la noche del 22 de Octubre el SMS Berlín colocó 200 minas en la entrada del canal utilizado por la mayoría de los buques que entran y salen de Liverpool, navegando tras ello hacia el Norte para atacar los mercantes que utilizaban la ruta hasta Arcángel, pero sus motores resultaron dañados en los vendavales de otoño y fue forzado a buscar refugio en Trondheim, y al no poder partir en el plazo de 24 horas, internado por el Gobierno de Noruega. Mientras tanto, el 26 de Octubre, el campo minado de Tory Island se cobró su primera víctima cuando el vapor británico SS Manchester Commerce, de 5.300 toneladas, golpeó una mina y se hundió junto a catorce de sus tripulantes. Durante más de 24 horas la noticia de esta pérdida no llegó ni al Almirantazgo ni a Jellicoe, que se encontraba muy cerca en el apostadero de Lough Swilly, lo que conllevó funestas consecuencias.


Imagen
SMS Berlín.

Creyendo que la Flota estaba a salvo en esas aguas Jellicoe ordenó al Vicealmirante Sir George Warrender que zarpara con el Segundo Escuadrón de Batalla, formado por los clase Orion y King George V, ocho de los acorazados más modernos y poderosos de la Grand Fleet, para realizar ejercicios de artillería. A las 8:45 de la mañana del 27 de Octubre, la Escuadra, con el acorazado HMS Audacious en la tercera fila, estaba navegando hacia el proyectado campo de tiro cuando ocurrió una violenta explosión hacia babor y popa de este buque. La explosión se produjo a unos cinco metros bajo la línea de flotación, aproximadamente tres metros por delante del mamparo transversal en la parte trasera de la sala de máquinas de babor, mala fortuna porque si se hubiese producido por detrás del mamparo, unos metros más hacia popa, las posibilidades de supervivencia hubiesen resultado mucho más elevadas. La sala de máquinas y los compartimentos exteriores adyacentes se inundaron de inmediato, el agua se extendió más lentamente hacia la sala de máquinas central y los espacios contiguos. El barco rápidamente tomó una escora hacia babor de hasta 15º, que se redujo contrainundando compartimentos de estribor, de modo que a las 09:45, la inclinación se redujo a 9º mientras el buques rodaba en la fuerte marejada. Nadie sabía la causa de la explosión, pero como un campo de minas tan lejano al Oeste parecía inverosímil, en un primer instante se pensó que el barco había resultado torpedeado y, siguiendo las órdenes del Almirantazgo emitidas después del hundimiento de los tres clase Cressy, Warrender solicitó urgentemente a Lough Swilly que enviara ayuda mientras su Escuadra se alejaba del lugar a toda máquina, dejando junto al barco alcanzado solo buques menores y el crucero ligero HMS Liverpool.


Imagen
HMS Audacious.

Al principio el Capitán Dampier pensaba que el HMS Audacious se estaba hundiendo tan rápido que debía abandonarlo, pero tras las contrainundaciones descubrió que el acorazado aún podía hacer nueve nudos con el motor de estribor, decidiendo intentar navegar las veinticinco millas que le separaban de Lough Swilly y embarrancarlo allí antes de que se hundiera. Mientras tanto Jellicoe ordenó a las bases de Lough Swilly y Loch-na-Keal que todos los destructores y remolcadores disponibles salieran para ayudar al HMS Audacious y evitar que el submarino, si todavía estaba presente, atacara de nuevo. Hasta que estuvo seguro de que no había ningún submarino, el Comandante en Jefe no se atrevió a enviar un acorazado para intentar un remolque, pero el pre-dreadnought HMS Exmouth fue avisado con poca antelación para estar listo para partir. El Vicealmirante Sir Lewis Bayly, Comandante del otro Escuadrón de Batalla aún anclado en Lough Swilly, se ofreció para acudir en ayuda del HMS Audacious a bordo de un destructor y tomar el mando de las labores de rescate, Jellicoe estuvo de acuerdo.

Durante dos horas el HMS Audacious navegó con sus propios motores, avanzando quince millas más cerca de Lough Swilly, con el agua subiendo constantemente dentro de su casco, hasta que a las 10:50 la sala de máquinas restante se inundó y el buque quedó al garete. El extenso daño provocado por la mina nos lleva a pensar que el sistema de protección de los dreadnoughts británicos resultaba inferior al de los germanos, el mamparo antitorpedo de los primeros no cubría toda la longitud de la ciudadela y, debido a la menor manga en comparación con sus contrapartes alemanes, se encontraba más cerca del casco y por lo tanto resultaba más proclive a resultar dañado tras una explosión. Aunque al parecer las escotillas estaban abiertas en el momento del choque contra la mina, se afirma que todas fueron cerradas tras el impacto, pero se descubrió que el agua se había extendido a través de los mamparos debido a sellos defectuosos alrededor de las tuberías y válvulas, tuberías rotas y escotillas que no se cerraron correctamente.

Dampier puso proa al mar y comenzó a enviar a su tripulación en botes a las naves más pequeñas de los alrededores, pero como el Capitán todavía creía que tenía la oportunidad de salvar su barco, él y 250 voluntarios permanecieron a bordo del mismo. A las 13:30 apareció en el horizonte transatlántico RMS Olympic, de 45,000 toneladas, gemelo del famoso RMS Titanic en respuesta a las señales de socorro enviadas por el HMS Audacious. Su Capitán, HJ Haddock, ofreció su ayuda y Dampier le pidió que remolcara al acorazado. El destructor HMS Fury llevó un cable de remolque desde el HMS Audacious hasta el transatlántico, pero aunque Haddock logró avanzar durante unos minutos con el barco de guerra a remolque, el mar agitado ​​y el peso del acorazado más las miles de toneladas embarcadas rápidamente hicieron imposible la tarea, el HMS Audacious viraba sin control a causa del viento y el cable se rompía.

A primera hora de la tarde un informe del hundimiento del SS Manchester Commerce la noche anterior por una mina en la misma vecindad llegó a Jellicoe, y a las 16:40 el Almirante también se enteró de que un velero de cuatro mástiles había chocado contra otra mina en la misma área. El Comandante en Jefe, ahora seguro de que el HMS Audacious había topado con una mina y no había resultado torpedeado, ordenó al HMS Exmouth que navegara desde Lough Swilly e intentara remolcar en el barco que se hundía, demasiado tarde.

Imagen
Una de las fotografías del HMS Audacious hundiéndose.

A las 17:00 horas todos los hombres menos 50 más el Capitán Dampier y el Vicealmirante Bayly se hallaban a salvo en los buques de escolta, los segundos con la esperanza de todavía salvar al acorazado, pero a las 18:15 también lo abandonaron al caer la noche, con la idea de retomar las operaciones de salvamento al amanecer. No hubo posibilidad, justo cuando el HMS Exmouth se acercaba a la escena, a las 20:45, el HMS Audacious zozobraba, flotando invertido hasta quince minutos más tarde, cuando una tremenda explosión probablemente procedente de la torre B sacudió el barco, arrojando fragmentos de metralla a más de 700 metros, uno de los cuales mató a un Suboficial del crucero ligero HMS Liverpool que observaba el hundimiento, y que se convirtió en la única víctima de esta tragedia.

Jellicoe, consternado por esta pérdida, estaba desesperadamente ansioso de que el hundimiento se mantuviera en secreto. Esa noche, cuando el RMS Olympic llegó a Lough Swilly, el Almirante prohibió cualquier comunicación entre el barco y la costa. Luego informó al Almirantazgo, instando a que se guardase el secreto, el margen en números de la Grand Fleet sobre la Hochseeflotte era pequeño, Jellicoe calculó que ahora disponía de diecisiete dreadnoughts útiles contra quince alemanes, y que el conocimiento de esta pérdida podría llevar a que el enemigo presentase batalla en el peor momento para los británicos. Jellicoe se dio cuenta de que, debido a la presencia de RMS Olympic, la pérdida probablemente no podría ocultarse por mucho tiempo, pero cualquier semana que se pudiese ganar hasta que los dos últimos acorazados clase Iron Duke estuviesen asignados podría resultar vital. Churchill y sus colegas estuvieron de acuerdo, pero debido a que ocultar las pérdidas navales era contrario a la tradición británica y de la Royal Navy, el Almirantazgo no pudo emitir esta orden por sí solo, de modo que la decisión recayó en el Gabinete, que decidió retener las noticias.

A bordo del RMS Olympic viajaban varios pasajeros estadounidenses, y el 14 de Noviembre un periódico de Filadelfia publicó una fotografía del hundimiento del HMS Audacious. Sin embargo el Almirantazgo solo anunció que la nave había sido dañada, mientras su tripulación recibió instrucciones de mantener la pérdida en secreto y los hombres fueron reasignados silenciosamente a otras naves. Desde entonces hasta el final de la guerra, el HMS Audacious permaneció en todas las listas de barcos y movimientos de la Flota, aunque para el 19 de Noviembre los alemanes dieron por sentado la pérdida del buque.

Su hundimiento fue anunciado oficialmente el 13 de Noviembre de 1918, dos días después del armisticio que puso fin a la guerra. Para entonces el barco había logrado otra distinción: de los 35 acorazados británicos que participaron en la Gran Guerra, el HMS Audacious fue el único perdido por la acción del enemigo.
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Re: Minas y submarinos, Agosto/Diciembre de 1914

Mensaje por Lutzow »

Con la Grand Fleet desplazada del Mar del Norte debido al temor que los británicos sentían, justificado debido a las pérdidas sufridas, hacia los submarinos alemanes, las diversas patrullas de U-Boote enviados en su búsqueda, con la esperanza de hundir algunos acorazados que permitiesen nivelar la balanza y poder enfrentarse en una batalla naval, resultaron en su mayor parte infructuosas.

Sin embargo la ocupación de casi todo el litoral belga por el Ejército alemán permitió que en el mismo se establecieran varias bases de submarinos, situadas a pie del campo del Canal de la Mancha, donde se cosecharon nuevos éxitos. El 31 de Octubre el SM U-27, bajo el mando del Capitán Wegener, vigilaba la ruta entre Gran Bretaña y Dunkerque, uno de los principales puertos de abastecimiento de la BEF. Pudo observar un extraño buque que se movía zigzagueando a 13 nudos, el crucero protegido de 5.650 toneladas HMS Hermes, que poco antes de estallar el conflicto había sufrido importantes modificaciones para actuar como portahidroaviones, siendo desmontadas las piezas de 152 mm de proa y popa para instalar en su lugar hangares. Precisamente en el momento de su avistamiento el barco regresaba de haber entregado una carga de hidroaviones en Dunkerque, habiendo retrasado su salida un día porque un submarino había sido reportado en la zona. No le sirvió de nada, lo mismo que su navegación en zig-zag, pues Wegener supo maniobrar con precisión hasta colocar su submarino a menos de 300 metros del HMS Hermes, alcanzándole en la aleta de estribor con un torpedo que terminó por enviarle a pique junto a 22 hombres de su tripulación.

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Hundimiento del HMS Hermes.

El 11 de Noviembre el SM U-12, bajo el mando del Capitán Forstmann, tuvo la osadía de acercarse al puerto británico de Deal, donde muchos de los barcos mercantes neutrales eran llevados para la inspección de su carga, y donde divisó a la cañonera de 810 toneladas HMS Niger, reconvertido en dragaminas pero cuya misión principal durante los primeros meses de la guerra fue actuar en la línea de bloqueo establecida en el Canal. El buque estaba anclado a unos tres kilómetros de la costa y resultó alcanzado por un torpedo cuya explosión resonó en todo el puerto, hundiéndose el buque junto a uno de sus tripulantes, mientras otros cuatro resultaban heridos. No era una gran presa pero fue el primer barco hundido por Forstmann en su exitosa carrera durante la guerra, que le convertiría en el segundo Comandante con más hundimientos en su haber al finalizar la misma, solo por detrás del mítico Lothar von Arnauld de la Perière.

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HMS Niger.

La guerra en el Báltico resultó menos activa en 1914, los rusos adoptaron una actitud defensiva refugiándose tras extensos campos de minas y para los alemanes era un frente secundario al que destinaron sus efectivos más antiguos, concentrados en combatir a la Royal Navy en el Mar del Norte. Solo se logró un gran éxito el 10 de Octubre, cuando el SM U-26, bajo el mando del Capitán Von Berckheim, avistó a los cruceros acorazados Bayan y Pallada, de 7.750 toneladas, alcanzando a este último con dos torpedos que hicieron volar un pañol de municiones, hundiéndose el buque en pocos minutos junto a la totalidad de su tripulación, 597 hombres.

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Crucero acorazado Pallada.

El último éxito de los U-Boote durante el primer año de la guerra fue llevado a cabo por el SM U-24, Capitán Rudolf Schneider, contra la 5ª Escuadra de Batalla de la Flota del Canal, formada por ocho acorazados pre-dreadnoughts con base en Portland, estacionados en el Sur de Inglaterra para dar cobertura a los barcos suministradores de la BEF y como medida de precaución ante un posible desembarco alemán en las islas. El 31 de Diciembre todo el Escuadrón había zarpado para efectuar prácticas artilleras, con la compañía de dos cruceros ligeros pero sin escolta de destructores. La formación fue localizada por el SM U-24 durante la mañana y durante todo el día se esforzó en perseguirla, sin éxito, hasta que al anochecer emergió para recargar las baterías, creyendo haber perdido su presa. Pero sobre la 1:00 de la madrugada la fortuna favoreció la tenacidad de los germanos, quienes vieron aparecer las moles de los acorazados, navegando en línea a diez nudos y sin zigzaguear, decidiendo Schneider permanecer en superficie para llevar a cabo su ataque. Un primer torpedo lanzado a la 1:30 se perdió sin hacer blanco ni que nadie en la formación británica notase su presencia, tras ello el SM U-24 maniobró para obtener una mejor posición de ataque, tomando como blanco el último buque de la formación, el HMS Formidable, de 14.500 toneladas. A las 2:25 se lanza un segundo torpedo que alcanza al acorazado en estribor a la altura de la primera chimenea, causando una grave inundación y la escora del buque hacia ese costado, aunque el Capitán Loxley intentó llevarlo hacia la costa con el fin de embarrancarlo, mientras el resto de acorazados se perdía en la oscuridad y el leviatán herido quedaba solo junto a los cruceros ligeros HMS Diamond y Topaze. Pronto resultó claro que el HMS Formidable estaba sentenciado, había tomado una lista de 20 grados a estribor y el agua había alcanzado las dinamos dejando el buque a oscuras, de modo que se ordenó la evacuación excepto de su Capitán y un reducido grupo de hombres que trabajó para reducir la escora, lográndolo aunque el buque navegaba muy hundido. El SM U-24 se mantenía a la expectativa y a las 3:15 lanza un nuevo torpedo contra el derrelicto, alcanzándole de nuevo a estribor a la altura de la amura, mientras los cruceros ligeros intentan infructuosamente salvar a la tripulación del buque sentenciado debido a la mala mar. Finalmente el HMS Formidable vuelca a las 4:45, llevándose con él a 547 hombres de un complemento de 780, un nuevo desastre para la Royal Navy que tendría como consecuencia la destitución del Vicealmirante Bayly, por no tomar las precauciones necesarias contra un ataque submarino, aunque resultó absuelto del cargo de negligencia y más adelante se distinguiría en la dura campaña antisubmarina de 1917.

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HMS Formidable.

Con este hundimiento damos fin a este hilo, donde hemos podido leer principalmente los éxitos de submarinos y minadores alemanes, brillantes pero insuficientes para lograr la paridad numérica que tanto ansiaba la Hochseeflotte para poder presentar batalla a la Grand Fleet (aunque de haberlo hecho, habría tenido bastantes posibilidades de salir triunfante, como se explica en el hilo sobre la Kaiserliche Marine). En cualquier caso estos triunfos en el Mar del Norte ya no se repetirían, en parte por las disposiciones británicas para evitarlos, sobre todo porque en 1915 el arma submarina se dedicaría principalmente a la guerra contra el comercio, solo en el Mediterráneo volverían a resultar hundidos varios buques capitales por acción de los torpedos y minas germanos, con excepciones como los cruceros acorazados HMS Drake o el HMS Hampshire, famoso porque entre sus bajas figuraba el Mariscal Kitchener.
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Re: Minas y submarinos, Agosto/Diciembre de 1914

Mensaje por Schweijk »

Muy buen hilo, gracias de nuevo.
"No sé lo que hay que hacer, esto no es una guerra".

Lord Kitchener

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Re: Minas y submarinos, Agosto/Diciembre de 1914

Mensaje por Lutzow »

Gracias a ti por leerlo Schweijk, me alegra que le guste a alguien... :D

Aprovecho para subir la bibliografía, que la mitad de las veces me olvido...

- Luis de la Sierra "El Mar en la Gran Guerra"
- Cristino Castroviejo "Submarinos alemanes en la Gran Guerra"
- Paul G. Halpern "A Naval History of World I"
- Robert K Massie "Castles of Steel"
https://en.wikipedia.org/wiki/Battle_off_Texel
https://www.britishbattles.com/first-wo ... el-action/
https://en.wikipedia.org/wiki/HMS_Formidable_(1898)
https://en.wikipedia.org/wiki/HMS_Audacious_(1912)
https://www.royalnavy.mod.uk/news-and-l ... us-sinking

Saludos.
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