Leyendo algunos textos sobre la Guerra de los Segadores me ha llamado la atención que se hace mención, en varias ocasiones, de una clase de piezas de artillería con un nombre muy particular; los mansfelts, o piezas mansfeltinas. El más conocido de estos textos es "Historia de los movimientos, separación y guerra de Cataluña en tiempo de Felipe IV", obra del reputado militar y literato Francisco Manuel de Melo (no confundir con el de Rocroi). Detallando el orden de batalla del ejército real a su partida de Tortosa, Melo escribe lo siguiente:
- [...] luego empezaba la artillería en este orden: de vanguardia los mansfelts y algunas otras piezas pequeñas de campaña: á estos seguían los cuartos, á los cuartos los medios cañones, en medio los morteros: de esta suerte se deshacia hácia la retaguardia, acabándose otra vez en los mansfelts.
Los mansfelts fueron usados con escaso provecho en el asedio de Cambrils (13 a 16 de diciembre de 1640) y en la batalla de Martorell (20 a 23 de enero de 1641). En el primer caso resultaron inefectivos contra las murallas medievales de la población, cosa lógica si se tiene en cuenta que, según podemos deducir de las palabras de Melo, eran piezas ligeras. Su uso en dicho asedio respondió a que la artillería se sitio del ejército hispánico se había rezagado en la marcha.
- [...] trató [Cambrils] de defenderse, y nosotros de abrirle brecha con la artilleria, si bien por no auer llegado los cañones de batir se hacia poco efecto con las pieças de campaña, que todas eran mansfeltes.(1)
En la batalla de Martorell, que fue más bien una sucesión de encuentros parciales en distintos puntos alrededor de esta población, su uso resultó muy poco práctico a causa del terreno áspero en el que fueron utilizados. El marqués de Torrecuso, que comandaba el trozo de tropas que llevaba mansfeltinas en apoyo, se vio forzado a devolver las piezas al tren de artillería. Por suerte para los hispánicos, los franco-catalanes disponían de poca artillería y estaban más ocupados en cubrir su retirada a Barcelona que en defender Martorell del eventual ataque.
- Havia partido desde Villafranca de Panadés el Marqués de Torrecuso con su troço, sábado 19 de Henero. Empeçó a marchar con este troço que era compuesto de siete tercios de infantería, de la cavalleria de Aragón [...] y de algunos mansfeltes, los quales por el quebrado que era el terreno era de más embaraço que de provecho, y assí mandó el Marqués de Torrecuso que se incorporassen con el gran tren que llevaba el Marqués de Geri de la Reina.(2)
¿Pero qué era exactamente un mansfelt? Dada la ausencia de bibliografía al respecto, no es sencillo dar con una respuesta clara. La información más detallada que he encontrado corresponde al "Memorial histórico de la artillería española" de Ramón de Salas y Cortés, que establece el origen de estos cañones en Barcelona, donde en 1638 serían forjados los primeros ejemplares, que habrían participado en las campañas de Leucata y Salses. Dado que la perimera tuvo lugar en 1637, o Salas erra el año de fundición o no fueron utilizados en Leucata. El nombre de "mansfelt" se tomó, según este autor, del conde Carlos de Mansfeld, general de la artillería española en Flandes en la década de 1590 que los había fabricado en Flandes en su tiempo.

El conde Carlos de Mansfeld según un grabado de Abraham Hogenberg.
Salas y Cortés describe los mansfelts como cañones cortos ligeros que disparaban metralla y balas de mosquete. Su calibre, escribe, oscilaba entre las 5 y las 8 libras, su longitud era de 16 o 17 calibres, y el grueso del metal en el fogón era de 3/4 del calibre. Esto los haría parecidos a los cañones ligeros de Carlos XII de Suecia, que Maurice de Saxe introdujo en Francia durante su mando y que acabarían dando lugar a los Gribeauval.
Notas:
(1) Biblioteca Nacional, Madrid. Del MS Sucesos del ejército del Marqués de los Vélez, sucedidos á 28 de diciembre de 1640 en el Principado de Cataluña. Cód. H-74, fol. 176.
(2) Biblioteca Nacional, Madrid. Del MS. Anónimo. Cód. H-74, fol. 176.