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El 28 de enero próximo La Legión, esta gloriosa, Unidad del Ejército español, cumplirá los cien años desde su creación como Tercio de Extranjeros que más tarde tomará el nombre de La Legión. En este trabajo histórico, se relatan las vicisitudes acaecidas por a los dos principales protagonistas que intervienen en su creación y organización, en tiempos difíciles de la complicada política de aquellos tiempos. Todo debidamente documentado en pro de la verdad histórica, huyendo del subjetivismo. El lector encontrara en sus páginas aspectos desconocidos de las causas en las que se desenvuelve el nacimiento de esta prestigiosa y admirada unidad de nuestras Fuerzas Armadas.

El general de división D. José Villalba Riquelme y el, entonces teniente coronel D. José Millán Terrero .

En primer lugar quiero dejar claro, desde el principio dela presentación de este trabajo, mi admiración, como militar y español, al general de división honorario José Millán Astray, por tres aspectos fundamentales. El primero por su tesón y heroísmo en el desarrollo de su carrera militar. En segundo lugar por la capacidad de liderazgo al atreverse, como primer mando, a iniciar la constitución, como ensayo, como dice el R.D. de creación, de una nueva unidad como el Tercio de Extranjeros que, diecisiete años después, pasaría a llamarse la Legión, y en tercer lugar porque en un corto espacio de tiempo, del 03/09/1920 a 13/11/1922 de teniente coronel y del 09/02/1926 a 18/06/1927 de coronel totalizó, en los dos empleos, al mando del Tercio, 3 años 6 meses y 20 días. En este corto espacio de tiempo, infundió a la unidad bajo su mando, con dedicación, constancia, sacrificio, permanente ejemplo y amor a la Patria, el Credo Legionario como código de honor que alimenta el espíritu que hoy ostenta esta heroica Unidad del Ejército de España. Por esto s. m. el Rey Alfonso XIII, el 1de octubre de 1926 le nombró coronel honorario del Tercio.

Pero todo lo anterior, no hubiera sido posible sin la voluntad, inteligencia, conocimientos y dedicación a la milicia, y por ende a su Patria España, del Ministro de la Guerra José Villalba Riquelme.

La obra está dividida en dos partes y, siempre, el relato está inmerso en el ambiente político y militar en el que se desenvuelven los hechos, que son los que dan lugar a las decisiones que se toman. La primera parte comienza, desde que José Millán Terreros Astray, que más tarde en el año 1926 cambia su apellido por el de Millán Astray y Terreros, ingresa en la Academia en 1894 hasta el año 1919, en este periodo, este oficial coincide hasta cuatro veces con el general Villalba Riquelme que, luego de ministro, se esforzaría por crear el Tercio de extranjeros. La segunda parte comprende desde enero de este año de 1919 hasta diciembre del año 1920, año de la creación del Tercio de Extranjeros y se relata su evolución posterior hasta su actual denominación como la Legión. Al final del trabajo, incluyo unas reflexiones para que el lector, después de la documentación aportada saque sus propias conclusiones. Pero vayamos a dar unas pinceladas de esta primera aparte

En el año 1894, finaliza el conflicto en Melilla conocido como la “guerra de Margallo”. Este acontecimiento influye notablemente en el ánimo de todos los españoles y ámbitos de la nación y, como no, en la enseñanza y proceder de los ejércitos, sobre todo en los ambientes de los Centros de Enseñanza y Academias militares.

En este mismo periodo, es importante resaltar que en el año anterior fue suprimida la Academia General Militar. Los profesores de esta disuelta Academia General pasan cada uno a la Academia de su Arma, entre ellos el capitán de Infantería José Villalba Riquelme, que asciende a comandante dos meses después y ya había participado en la guerra chica de Cuba y en la tercera guerra Carlista, con ascenso a teniente por méritos de guerra y a capitán por su obra “Táctica de las tres Armas declarada de texto oficial en las Academias y posteriormente en la Escuela de Guerra, con diez ediciones, que estuvo en vigor hasta el año 1948 y premiada dos veces con una cruz blanca al M.M. Los cadetes de nuevo ingreso, son los primeros de esta época que se filian directamente en la Academia de Infantería, ubicada en el Alcázar de Toledo.

El 30 de julio de este año de 1894, ingresa en la Academia de Infantería, con 15 años de edad, procedente de paisano, José Millán Terreros que luego cambia su nombre en el año 1926 por el de Millán Astray y Terreros, como ya he comentado. 

En el mes de julio del año siguiente, se establece en la Academia un plan de enseñanza abreviado e intensivo, motivado por la necesidad de cubrir bajas de oficiales subalternos en las unidades empleadas en las guerras que se desarrollan en Cuba, Filipinas y el recién terminado conflicto en Melilla, para organizar unidades expedicionarias o reponer bajas de oficiales en las de guarnición, plan al que se acoge Millán Terreros, siendo su profesor principal el comandante Villalba Riquelme que además, era el Jefe de instrucción táctica del Batallón de Alumnos, los cadetes de 2º y 3º año y del curso abreviado.

A finales de febrero de 1896, José Millán sale de la Academia, sin haber cumplido aún los diecisiete años de edad, pues nació en la Coruña el cinco de julio de 1879, siendo destinado al Regimiento de Infantería Inmemorial del Rey nº1 en Madrid. Después ingresa en la escuela superior de Guerra, causa baja voluntariamente en este centro, por haber solicitado destino al Batallón Expedicionario nº 4 con destino a Filipinas, motivado por su espíritu militar y patrio. 

El teniente Millán Terreros, después de seis meses de dura campaña, como lo demuestra las condecoraciones ganadas en tan poco tiempo (una Cruz de Mª Cristina y dos cruces Rojas del M.M. una de ellas pensionada, ingresa de nuevo en la Escuela Superior de Guerra.

Su antiguo profesor Villalba Riquelme, continúa destinado en la Academia de Infantería, y su obra “Táctica de las Tres Armas”, por disposición de la reina regente Mª Cristina, continúa como texto en dicho centro de enseñanza, siendo declarada texto provisional. Posteriormente fue declarada texto reglamentario, estudiándose también en la Escuela Superior de Guerra en sus diez ediciones hasta el año 1948, como he comentado anteriormente.

A partir de este momento ocurren una serie de acontecimientos, de los que solo voy a resaltar los más desconocidos por el gran público, ya que el resto están en todas las obras que de la Legión y de Millán se relatan. 

El Teniente Millán Terreros causa baja en la Escuela Superior de guerra por motivos que he investigado y no he podido concluir con certeza de fuente totalmente segura, de cuales fueron los motivos, y después de una serie de destinos en Valencia, Madrid y destacado a Menorca, en diciembre de 1904 asciende a capitán, al año siguiente recala en Madrid y es destinado al Regtº Asturias nº 31 en Leganés y, reingresa de nuevo en la Escuela Superior de Guerra, como resultado a una instancia cursada por el propio Millán Terreros, y en las mismas condiciones que determinaba la R.O. de 26 de ese mismo mes para el capitán de Infantería D. Manuel Mateos Cano, que causó baja en la Escuela por enfermedad y que en definitiva disponía: “incorporación el 1º de septiembre, eximiéndole del examen de ingreso y sin que esté obligado a cursar aquellas asignaturas que ya tuviera aprobadas, con anterioridad, en el mismo centro de Instrucción, incorporándose a la promoción que corresponda, según las asignaturas que deba cursar”. 

En este mismo periodo el Comandante Villalba Riquelme, asciende a Tecol. en febrero de 1898 y después de unos destinos en el Soria nº 9 y en Badajoz, le conceden una cruz blanca por las mejoras introducidas en la 5ª edición de su obra “Táctica de las Tres Armas” es nombrado ayudante de campo del Teniente General Camilo García de Polavieja, al que acompaña, durante los seis años siguientes como Ministro de la Guerra, en sus destinos como Director Gral. de la Guardia Civil, después Jefe Militar del Cuarto Militar de s. m. el Rey, más tarde como Jefe del Estado Mayor Central y por último, como Presidente del Consejo Supremo de Guerra y Marina permaneciendo hasta el año 1906. En estos seis años, Villalba, entabla una sólida amistad con el general García de Polavieja, intercambiando información de sus experiencias y destinos. 

Siendo Polavieja Jefe del Estado Mayor Central en el año 1905, mientras Millán Terreros está cursando sus estudios en la Escuela Superior de Guerra, el Tcol. Villalba Riquelme es designado para formar parte de la comisión para estudio de la defensa de las Islas Baleares y más tarde, es designado para presidir la comisión que asistiría a las maniobras que iba a realizar el Ejército francés, en el mes de septiembre, permaneciendo en Francia todo el mes de septiembre En esta comisión el Presidente de la República de Francia le distingue con la medalla de oficial de la Legión de Honor.

Finalizada esta comisión, rinde el preceptivo informe y una de sus conclusiones es, “como Francia acometería la defensa en la frontera Este en territorio continental, operación que realizaría con el Ejercito Metropolitano de conscriptos (recluta forzosa), mientras que en los territorios coloniales Norte-Africanos y de Ultramar, lo haría con tropas voluntarias encuadradas en los Espahis (tropas indígenas) y los voluntarios nacionales e internacionales encuadrados en la “Legión Étrangiér”, más alejadas de la acción de mando metropolitana y por lo tanto sometidas a otro tipo de reclutamiento y disciplina. También informa de la forma de recluta y de la vida militar profesional de estas clases de tropas”. 

Mientras Millán está como alumno en la Escuela Superior de Guerra, el 7 de enero del año 1907, Villalba Riquelme cesa como ayudante de García de Polavieja y es nombrado 2º Jefe y Jefe de estudios de la Academia de Infantería en Toledo.(12) En 1909 , al teniente coronel Villalba Riquelme le conceden una Cruz de 2ª clase del Mérito Militar con distintivo blanco por la memoria que redactó de las Grandes Maniobras en Francia. Mucho valor debió considerar el Mando que tenía el documento, cuando fue premiado con esta condecoración.

El 5 de abril de 1909, José Villalba Riquelme asciende a coronel de Infantería y el 14 del mismo mes, es nombrado Director de la Academia del Arma, mientras el capitán Millán Terreros continúa como alumno en la Escuela Superior de Guerra realizando el curso de E.M. 

Mientras esto sucede, se produce en Marruecos el ataque sorpresa de unos rifeños liderados por el Kaid Ben Mizzian, sobre los trabajadores del ferrocarril en Melilla. Este acontecimiento es el detonante de la guerra del Riff, conocida también como “Guerra de Marruecos”, que tantos sin sabores y sacrificios acarrearían a la sociedad y en particular a sus Ejércitos durante los 17 años siguientes, incidiendo intensamente en el desarrollo de las actividades de la Nación,

Ante este ataque, el general Marina, solicita refuerzos de la península para iniciar operaciones en las inmediaciones de Melilla. El resultado de esta petición es el envío urgente de tropas.

Estos sucesos desembocan en Marruecos en los duros combates del barranco del Lobo, y en la península con la semana trágica de Barcelona y, como es lógico, crearon en la Nación un ambiente de exaltación patrio que en los Ejércitos y en especial en las Academias Militares se multiplicó.

El 8 de diciembre de este complicado año de 1909, en el solemne acto de la jura de Bandera de los cadetes-- la promoción de Francisco Franco Bahamonde cursa su tercer año-- se produce un hecho de especial relevancia que tuvo repercusión en años posteriores en el Ejército y en especial en el Arma de Infantería. El coro de cadetes canta, por primera vez, en el patio de la Academia en Alcázar de Toledo el Himno “Auras de Gloria” de cuya composición, a instancias del Coronel Director Villalba Riquelme, son autores de la música y de la letra, el Cadete Díaz Giles y los hermanos, también alumnos, Jorge y José de la Cueva y Orejuela. El coronel Villalba solicitó destino a las unidades de Melilla, participando en esta petición, pero no es atendida por estar recién ascendido y haber peticionarios más antiguos que también solicitan destino a Melilla. 

Conocido por unos pocos y silenciado por muchos, es que, el 4 de Junio del año 1911, el Capitán Millán Terreros Astray, finaliza las prácticas de Estado Mayor y es destinado, como profesor en comisión, a la Academia de Infantería y más tarde, el 5 de septiembre, de plantilla, accediendo a lo solicitado por el Coronel Director Villalba Riquelme, como figura en el R.D. de destino << Excmo. Sr.: Accediendo a lo solicitado por el director de la Academia de Infantería, el Rey (q.D.g.) ha tenido a bien disponer que los capitanes D. Antonio Adrados Semper, del batallón de reserva Manresa núm.66 y D. José Millán Terreros, del de reserva de la Estrada número 115, que prestan sus servicios de profesores, en comisión, en el referido Centro, pasen a ocupar plaza de plantilla producida en su empleo, percibiendo la gratificación con cargo al presupuesto. De Real Orden lo digo a V.E. para su conocimiento y demás efectos. Dios guarde a V.E. muchos años. Madrid 5 de septiembre de 1911. Luque.

Segunda vez que Millán y Villalba coinciden en el destino. 

Tengo que significar que los destinos a los centros de enseñanza, eran por elección de los Directores de las Academias entre los peticionarios. Al Capitán Millán Terreros le asignaron, para impartir como profesor, las asignaturas de Geografía militar de España y Portugal, Geografía de Marruecos y de Europa, Logística y Táctica de las Tres Armas, todas de 2º curso. De estas dos últimas era autor el Coronel Director de la Academia Villalba, y de las que Millán Terreros consideraba sus asignaturas preferidas, en sus memorias, aunque omite siempre quien era su autor.

El día 10 de este mismo mes de junio, por oficio del Jefe Superior de Palacio, del 29 de mayo, el coronel Villalba es nombrado por s. m. el Rey “Gentilhombre de Cámara con ejercicio”. 

El 24 de diciembre, en plena Noche Buena de este año, su hijo José Eduardo Villalba, es herido en combate, en la meseta de Beni Faklan en Melilla. El coronel Villalba, viaja a Melilla debidamente autorizado, permaneciendo hasta el 7 de enero del año siguiente (1912), regresando, a su destino en la Academia de Infantería. En Melilla en distintas unidades se encuentran cuatro de sus hijos y dos sobrinos, y el 24 del mismo mes, atendiendo a su anterior petición, es destinado al mando, por estar vacante, del Regimiento de Infantería África Nº 68, que guarnece la posición de Tifasor. 

Hecho curioso es que en el África 68 comenzó a cantarse el himno Auras de Gloria, “El ardor guerrero” se extendió a todas las unidades de Infantería del Protectorado. Más tarde pasaría a ser el actual Himno de Infantería.

Al mes siguiente, los 2º tenientes Víctor Dávila Arrondo, Francisco Franco Salgado-Araujo, Camilo Alonso Vega y Francisco Franco Bahamonde, , antiguos alumnos de Villalba, fueron destinados como excedentes, a las órdenes del Capitán General de Melilla Gral. García Aldave. Franco y Alonso Vega son asignados al Regimiento África nº 68 del coronel Villalba Riquelme en Tifasor. 

En marzo, el Regimiento África, toma parte en la operación para la ocupación de las posiciones de Sammar y los montes Tuniat norte y sur, y al frente de sus secciones, encuadrados en sus compañías los 2º tenientes Alonso Vega y Franco Bahamonde, siendo esta su primera acción de combate. 

Hasta fin de mayo, el Regimiento de África nº 68, al mando de su coronel, se traslada, desde Tifasor, al campamento de Ras-el-Medua, tomando parte en todas las operaciones realizadas en esa zona y el 13 de julio de 1912, ascienden a primeros tenientes, Alonso Vega, Ricardo y Carlos Villalba Rubio, Esteban Infantes y Francisco Franco Bahamonde .

Veinticinco días después, el capitán Millán Terreros, por orden comunicada del General Subsecretario del Ministerio de la Guerra, es destinado, con carácter voluntario, a Melilla en situación de excedente en comisión, a la 1ª sección de la oficina central de las Fuerzas de Policía y Asuntos Indígenas, haciéndose cargo del negociado de justicia.

En octubre, el coronel Villalba Riquelme asciende a general de brigada de Infantería, por méritos de guerra, teniendo en cuenta de forma significativa sus servicios en la reciente campaña de Melilla, siendo nombrado Jefe de E.M. de la Capitanía General de la 6º Región en Burgos 

En diciembre del mismo año, ordenado por el ministro de la guerra general Luque se destina, por restructuración de la Capitanía de Melilla en Comandancia General, como Comandante General de Melilla, al general de división Gómez Jordana y al general de brigada Villalba Riquelme como Subinspector de las Tropas de la citada Comandancia, de la que dependía la Oficina de tropas y Asuntos Indígenas. Tercera vez que Villalba Riquelme y Millán Terreros se encuentran en el mismo destino 

A finales de este mes de diciembre, el capitán José Millán Terreros recibe orden del General Subinspector Villalba Riquelme para efectuar una información con carácter reservado en la plaza de Nador y el 31 del mismo mes, Millán Terreros pasa destinado al Regimiento de Infantería del Serrallo nº 69 en Ceuta, que lo tenía solicitado con antelación, por existir vacante. En marzo lo hace al Batallón de Cazadores de Figueras nº 6, y posteriormente al Tabor de Fuerzas Regulares Indígenas de Arcila nº 3, en Larache cuyo jefe era el comandante Federico Berenguer, destinado en el mismo D.O. y, que a su vez, lo destinó a mandar la 1ª Mía del Tabor de Infantería. 

Al año siguiente (1913) el Ministro de la Guerra general Agustín Luque, en el Gobierno presidido por el Conde de Romanones, periodo entre el quince de noviembre de 1912 a veinticinco de octubre de 1913, movido por la necesidad de reducir las quintas de reclutamiento enviadas a Marruecos, envía a s. m. el Rey, un proyecto de Real Decreto “Para fomentar la recluta voluntaria al Ejército de África”. 

En su primera página especificaba <<SEÑOR: Nunca como ahora se ha sentido la necesidad imperiosa de llegar en África, a la formación de un Ejército compuesto, exclusivamente, de voluntarios reclutados en España y en aquellas naciones de América, Europa y África, que consientan a sus hombres alistarse en nuestras Banderas, (termino que se emplea por primera vez)…. en la página 6ª párrafo 3º y 4º. “Como organizados los cuerpos del ejército de África a base de voluntarios, todos serán de choque, se ordena nutrir unidades completas, sin mezclarlos con los individuos de la recluta forzosa, todo con el objeto de disminuir los contingentes de tropa con destino al Ejército de África>>. Se establece también que :<< las Banderas del Tercio, (primera vez que se denominan a estas U,s. de esta forma), se nutran con Extranjeros, para que no resulte incompatible con los demás cuerpos de voluntarios y en la página 16…se menciona al Tercio de Extranjeros ….cuidando siempre la legislación vigente>> etc. etc. El estudio consta de 18 páginas e incluye parte del informe de Villalba, rendido después de su visita a las maniobras del Ejército de Francia en septiembre de 1905. 

En el libro que presentamos figuran en los apéndices, además, una carta manuscrita del propio Ministro general Luque, informando al Rey, de los estipendios que cobra un legionario de la Legión Extranjera francesa, los voluntarios de los Regimientos de tiradores argelinos, y los de Spahis. Posteriormente, con fecha del 26 de diciembre de1913, el agregado militar en la Embajada de España en Paris, envía los datos que le habían solicitado sobre la Legión Extranjera francesa. 

El proyecto, por presupuesto y su encaje en la Ley de reclutamiento en vigor en esa época, no se llevó a efecto, pero, se aprobaron una serie de medidas para fomentar el alistamiento de voluntarios para Marruecos: régimen de vida, tiempo de servicio, haberes, primas de reenganche, etc. que se utilizaron, posteriormente, para redactar los del Tercio de Extranjeros.

A principios del año 1914 la situación en Europa es de preguerra, España se declara neutral, pero la ejecutoria de los contendientes en la Gran Guerra proyectaban su influencia y acciones en los Territorios del norte de Marruecos, sobre todo en las zonas del protectorado del Marruecos francés y en el estrecho de Gibraltar, desestabilizando la zona, predominando la presión alemana que aprovecha la internacional ciudad de Tánger para traficar con armas en beneficio de los propósitos del Raisuni, que se beneficia de la situación en contra de las fuerzas xerifianas del Majzen y, por lo tanto, de la desarrollada por España en el protectorado según el acuerdo de Marraquech. 

El 19 de mayo, Villalba es nombrado General Jefe de la 1ª Brigada de Melilla, sin abandonar sus obligaciones como Subinspector de las Tropas de la Comandancia General de dicho Territorio y Presidente de la Junta de Arbitrios. Al día siguiente, con el Cuartel General de su Brigada, marchó a Kaddur desde donde partió, de madrugada, hacia Taxarut, y a continuación al vado de Sidi Mehedi-en el rio Kert- iniciando los preliminares para la posterior operación del Paso del Rio Kert. 

Continúa en operaciones en la zona de Zeluán hasta que la actividad del enemigo decreció. El general Villalba, en los días posteriores, atiende a cuantos servicios fueron necesarios para consolidar las posiciones ocupadas. Estando en estos menesteres de la campaña, recibe la triste noticia de la muerte en combate de su hijo Carlos Villalba Rubio, acaecida el 28 de junio destinado desde Melilla, a las Milicias Voluntarias de Ceuta. Muere en combate en la posición de Kudia Federico y es ascendido al empleo de capitán a título póstumo. A pesar de este fatal acontecimiento, el 29 de junio, es decir 24 horas después, el general Villalba Riquelme tomó con fuerzas de su brigada la posición de Tiguenez en el mismo macizo del Taxarut,

La muerte en combate de su hijo, dejó en su ánimo la firme voluntad de impulsar, la creación de fuerzas de choque voluntarias, en todo aquello que estuviera en su mano, para aliviar los contingentes forzosos con destino a África, medida propuesta con anterioridad por el general Luque ya comentada.

Mientras esto sucede en el Marruecos oriental, en la zona occidental el capitán José Millán Terreros opera en el sector de Ceuta en combates, alguno de ellos, como hemos visto en Kudia Federico, de extrema dureza, y el día 20 de julio asciende a comandante de Infantería, como mejora de recompensa en vez de la Cruz de primera clase de María Cristina, una de las de mayor valor en la época, que ya poseía, pasando destinado, a la península y en febrero del año siguiente (1915), fue destinado, nuevamente, a Marruecos al mando del 2º Tabor de las Fuerzas Indígenas de Regulares de Larache en el Campamento de Kudia Rinda (Arcila), al mando de su antiguo jefe Federico Berenguer, que había ascendido a Teniente coronel.

El 10 de enero, en la zona de Melilla, se inicia la operación del paso del Rio Kert, al Mando del general Gómez Jordana, organizada en tres columnas: la primera al mando del general Villalba, la segunda mandada por el coronel Riera y la tercera por el general Friedrich. Finalizada con éxito esta operación y la posterior del 16 de mayo, de pacificación de la zona sur, frontera con el Protectorado francés, se dio por finalizada la operación y la campaña de este año. 

El 9 de julio el general Gómez Jordana asciende a teniente general y asume el cargo de Alto Comisario de España en Marruecos y, Villalba Riquelme, es nombrado Comandante General de Larache. Cuarta vez que Villalba y Millan Terreros se encuentran en el mismo destino, esta vez en operaciones.

No comento lo acaecido en las operaciones desarrolladas en este periodo hasta el ascenso a General de División, por méritos de guerra de Villalba Riquelme, de su paso por su siguiente destino como Gobernador del Campo de Gibraltar y de las operaciones y destinos posteriores del Comandante Millán Terreros que permanece operando en la zona de Larache, hasta el día 17 de enero de 1917 que es destinado, de excedente de plantilla, a la 1ª Región Militar en Madrid y más tarde, al Regimiento de Infantería Saboya nº 6. De esta primera parte cabe destacar el conocimiento mutuo del General Villalba y Millan Terreros, tanto en su etapa en enseñanza como en operaciones.

La segunda parte de este estudio de investigación histórica, comienza trazando unas pinceladas de la situación política que, en cualquier nación, es la que marca el pulso y la orientación de toda la actividad, social y económica. En España, se sucedían los Gobiernos unos a otros sin que hubiera, en ningún momento, una estabilidad política que permitiera, en principio, aprobar los Presupuestos Generales del Estado que desde el año 1914 se venían prorrogando de año en año, además de la incidencia de la I Guerra Mundial.

La dimisión del Presidente Romanones se formalizó el 15 de abril y para sucederle fue llamado Antonio Maura (legislatura del 15 de abril de 1919 a 19 de julio del mismo año), Gobierno en el que fue Ministro de la Guerra el general Luis de Santiago; después de este Gobierno, le sucedió a continuación el de Joaquín Sánchez de Toca siendo nombrado Ministro de la Guerra el general Tovar. (del19 de julio de 1919 a doce de diciembre del mismo año). 

El Alto Comisario en Marruecos es el general Dámaso Berenguer que ejerce como tal desde el veintiséis de enero de 1919 hasta el 14 de julio de 1922, por el ffallecimiento del general Gomez Jordana, es decir en todo el tiempo en el que nace y se consolida el Tercio de Extranjeros, con roces en el mando, por las prerrogativas dadas por el Conde de Romanones y la antigüedad con los COMGES de Ceuta y Melilla, Fernandez Silvestre y Aizpuru que se describen en el libro.

En esta corta legislatura hay que tener en cuenta el periodo de los meses de julio y agosto, normalmente de poca actividad parlamentaria. El general Tovar, viendo que la guerra en Marruecos era un problema que no se iba a solucionar en el corto plazo decidió, para coordinar y controlar lo dispuesto por s. m. el Rey, a propuesta del E.M. Central, sobre la reorganización de las unidades de ametralladoras, crear, en la Subsecretaria del Ministerio de la Guerra, el Negociado de Asuntos de Marruecos.

Esta redistribución de ametralladoras se ordenó para aumentar la potencia de fuego de las unidades de Infantería y Caballería en Marruecos, fiel reflejo de las penurias económicas del momento, ya que obligó a desnudar unidades de la Península que cedían ametralladoras, en beneficio de las desplegadas en Marruecos que las recibían, como figura en la citada disposición.

Aun así, sin haberse solventado los problemas principales, Ley de Reclutamiento y Voluntariado, Ley de reorganización del Ejército de 1918, Presupuestos Generales del Estado etc., se acometió por el Estado Mayor, con los antecedentes que obraban de estudios anteriores en el Ministerio (los ya comentados del general Luque y Villalba), la posible creación del voluntariado de nacionales y extranjeros, para cuando los problemas que en principio lo vetaban, se solventaran.

El 5 de septiembre de este año de 1919, el comandante Millán Terreros es designado para realizar una comisión en Argelia, parece ser después de tener una entrevista con el Ministro General Tovar, con objeto de recabar información de primera mano sobre el régimen y fundamentos de la Legión Extranjera francesa. Una más de las varias que se acometieron en años anteriores. Está comisión se lleva a cabo para actualizar y completar datos de la información ya existente en el Estado Mayor. 

En el ínterin, el general Tovar recibe dos notas reservadas, fechadas el 9 de octubre, del servicio de información en Marruecos que envía el Alto Comisario Berenguer al Ministro. En la primera le expone que <<los cartuchos que tiene el enemigo son Máuser cogidos a nuestras tropas, vendidas por nuestros soldados o cogidas a estos por caérseles de las cartucheras y que la solución sería cambiar el armamento, fusiles y ametralladoras por otros de distinto calibre>>, además, le expone el problema de voluntariado que están teniendo las Fuerzas de Regulares Indígenas,<< que están casi agotadas numérica y moralmente, y no puede utilizarse apenas, la policía indígena, como fuerza de choque>> y comenta en la nota, que ha sido una excelente idea, la del Gobierno, la de pensar en la creación de una legión extranjera; pero es un asunto en el que se debe proceder con extraordinaria celeridad, pues la cosa apremia mucho más de lo que se figuran en la península, y no escatimarse gastos, para que fuera una tropa bien pagada, mantenida, equipada y alojada, cuyo gasto se atenuaría mucho repatriando unidades españolas por cada una de legionarios que se organizara.>>. Además, apunta alguna idea para fomentar este reclutamiento de voluntarios. 

En la segunda nota, de la misma fecha, más operativa, expone la necesidad de ir directamente a por el Raisuni, que figura en el correspondiente apéndice a este estudio histórico.

Otro punto a resolver, era la del equipo y armamento con el que estarían dotadas estas unidades, como ya se ha puesto de manifiesto en la reestructuración de las unidades de ametralladoras y en la nota del general Berenguer para cambiar el calibre del armamento. El Ministro de la Guerra Tovar vio en la finalización de la Guerra en Europa, una oportunidad de obtener armamento y equipo a menor costo, ya que las naciones intervinientes en el conflicto europeo se deshacían de los excedentes de armamento.

El 17 de noviembre, mediante R.O el Gobierno de España, se comisiona al general Villalba Riquelme a Inglaterra, con objeto de adquirir material de guerra para dotar al Ejército español, seguramente, conocedor el Ministro Tovar y el Gobierno de los antecedentes y experiencia que Villalba tenía sobre el tema y su dominio del idioma inglés, muy practicado en su destino como Gobernador del Campo de Gibraltar. Emprende la marcha el 2 de diciembre y regresa el 20 del mismo mes. A esta comisión le acompañó su ayudante, el capitán Ricardo Villalba Rubio, por sus conocimientos del idioma inglés.

A primeros de diciembre, el Presidente del Consejo de Ministros Sánchez de Toca cae y con él todo el Gabinete. El motivo fue la exigencia de la Junta de Infantería para que adoptaran cierto compromiso, de no aceptar ascensos por méritos de guerra, a los oficiales del Arma que ingresaban en la Escuela Superior de Guerra como alumnos, cuyo desarrollo se refleja en el libro. 

Esta situación provoca que, el Gobierno para no verse supeditado a las Juntas, dimitiera el 9 de diciembre y el ministro Tovar presentó, a su vez, la dimisión que fue aceptada. Dato, no quiso hacerse cargo del Poder sin disolución de Cortes, por este motivo fue llamado a la Presidencia del Consejo de Ministros Manuel Allendesalazar. Éste, previa consulta a S.M. el Rey, nombra Ministro de la Guerra al general de división José Villalba Riquelme, comisionado en Inglaterra para la compra de armamento y equipo. 

El primer acto que realizó Villalba fue redactar a su ayudante, el capitán Ricardo Villalba Rubio, un R.D. de creación de la Escuela de Gimnasia del Ejército, idea que venía madurando desde que fue Jefe de Estudios de la Academia de Infantería en Toledo y que había impulsado mucho, cuando fue Coronel Director de la misma. Por eso el 28 de diciembre del presente año de 2019 se celebran actos para conmemorar el centenario de la creación de la Escuela Central de Educación Física del Ejército, ubicada en la Academia de Infantería.

El martes 23 de diciembre s. m. el Rey disponía en D.O. << Habiéndose posesionado de la cartera de Guerra el Ministro nombrado, General de División D. José Villalba Riquelme, se hará cargo ante el Consejo de Ministros, del despacho de los asuntos del referido Ministerio de la Guerra, cesando el Presidente del Consejo de Ministros Allendesalazar que anteriormente lo realizaba>>. 

El año, no obstante, había nacido con los problemas sociales enquistados en el ambiente revolucionario en el que se desenvuelve la vida diaria. En este tenso ambiente, adquirió gran resonancia nacional y, sobre todo, preocupó de forma importante al ámbito militar y a su Ministro el general Villalba, un descabellado intento de sublevación del cuartel de Artillería del Carmen, sito en la calle Hernán Cortes de la ciudad de Zaragoza, durante la noche del día 8 al 9 del recién estrenado enero, dos días después de la Pascua Militar, que en el libro se explica cómo se resolvió.

Una vez solventado esta imprevista acción revolucionaria, el general Villalba estudia los problemas más importantes del Ministerio que entre otros eran: 
• La necesidad de controlar o quitar protagonismo a las Juntas Militares, responsables de la caída del anterior gobierno. 
• Los Presupuestos G.E. prorrogados desde el 1914, que condicionaba cualquier decisión a tomar con coste económico. 
• La urgencia de disminuir, con voluntarios los contingentes en el Ejército de África. 
• La Ley de Reorganización del Ejército de 1918 que era urgente acometer ya que, como consecuencia de la pérdida de las colonias, el Ejército era demasiado grande y, además, esta Ley, no permitía crear nuevas unidades.
• La necesidad de impulsar la Aviación Militar y adaptar sus plantillas a la Ley de 1918. 
• La necesidad de dotar al Ejército de un único uniforme, para paliar el problema de vestuario y el endeudamiento de las unidades.

El orden en que se exponen los problemas no es un capricho personal, sino el orden en el que fueron saliendo los distintos R.D. y leyes para solucionar estos problemas, además de tener que afrontar, los causados por, la política de huelgas de los sindicatos y de orden público en Cataluña.

Para paliar, inicialmente, el problema de las Juntas Militares de Defensa y encauzar la situación de la permanente predisposición a la queja que, en muchos casos, excedían el ámbito social e irrumpían en el ámbito estrictamente militar, ascensos, destinos, condecoraciones etc., atentando gravemente a la disciplina, el Ministro Villalba sometió a s. m. el Rey, para su aprobación y que es aprobada, un Proyecto de Real Decreto creando una Comisión Informativa por cada Arma, para que informaran de todos los problemas y aquellos asuntos que, fuera de las relaciones orgánicas y jerárquicas, afectasen al porvenir, condiciones de vida y estado social de los jefes, oficiales clases y soldados, para auxiliar al mando a encontrar soluciones y otra serie de medidas para impulsar esta acción que se relatan en el estudio.

El Jueves 23 de enero, es decir 33 días después de su toma de posesión, s. m. el Rey autoriza al Ministro de la Guerra para que presente a las Cortes un proyecto de Ley fijando las fuerzas del Ejército Permanente, con objeto de definir y apoyar los Presupuestos Generales del Estado durante el ejercicio económico de 1920-21, de acuerdo con las distintas unidades que, con arreglo a la Real Orden circular de 17 de agosto de 1918 podían mantenerse, para continuar con la reorganización del Ejercito prevista en la Ley de 29 de junio de 1918, en la cual no estaba contemplada la creación de nuevas Unidades.

En dicho proyecto de Ley, se fija la Fuerza en 216.649 hombres del Ejército Permanente, de los que 64.355 hombres son para el Ejército de África (Ejército Colonial según la Ley de Organización de 1918). En su segundo artículo, se autoriza al Ministro de la Guerra para<< elevar temporalmente dicha cifra, si lo considerara necesario y para conceder, en otros meses, las licencias precisas al efecto de que los gastos no excedan de los créditos consignados. 

En la exposición de motivos de la Ley a las Cortes, que antecede al proyecto, ya razonaba que: <<de acuerdo con lo informado por el Estado Mayor Central, esta medida evitará que, la rigidez de un precepto legal pueda prohibir pasar de un determinado número de hombres en filas, lo cual entorpece la acción del Gobierno cuando, necesidades sociales o de instrucción, obliguen a movilizar total o parcialmente unidades>>.

Esta previsión amparaba la posible y futura creación de una fuerza voluntaria, aunque inicialmente no estuviera prevista en los presupuestos, dando cobertura tanto a la parte económica como a la parte numérica de la fuerza total en el Ejército de África, como veremos más adelante. Una ley solo puede ser modificada por otra del mismo rango. 

Llegados a este punto, el Ministro de la Guerra toma la decisión de presentar a s. m. el Rey una propuesta para la creación de una unidad de voluntarios basándose en los siguientes motivos:

1º.- El informe que hizo cuando era ayudante de campo de García de Polavieja, en la comisión las grandes Maniobras realizadas por el Ejército francés y los anteriores intentos de organizar esta fuerza.
2º.- La experiencia de Villalba Riquelme en el conflicto de Marruecos.
3º.-El impacto que producía, en la sociedad, las pérdidas de vidas de muchos españoles, incluidas las propias familiares.
4º.- La recién terminada guerra en Europa, que podía facilitar la recluta de voluntarios extranjeros.

39 días después de haber tomado posesión del Cargo, se publica en el D.O. del Ministerio de la Guerra un R.D. que dice en su exposición de motivos: 
Señor: La conveniencia de utilizar todos los elementos que puedan contribuir a disminuir los contingentes de reclutamiento en nuestra zona de protectorado en Marruecos, inclina al Ministro que suscribe a aconsejar, como ensayo, la creación de un Tercio de Extranjeros, constituido por hombres de todos los países, que voluntariamente quieran filiarse en él para prestar servicios militares, tanto en la Península como en las distintas Comandancias de aquel territorio. Fundado en estas consideraciones, el Ministro que suscribe, de acuerdo con el Consejo de Ministros, tiene el honor de someter a la aprobación de V.M. el siguiente proyecto de decreto. Madrid veintiocho de enero de mil novecientos veinte. Real Decreto A propuesta del Ministro de la Guerra y de acuerdo con el Consejo de Ministros, Vengo a decretar lo siguiente: Artículo único. Con la denominación de Tercio de Extranjeros, se creará una unidad militar armada, cuyos efectivos, haberes y reglamento porque ha de regirse, serán fijados por el Ministro de la Guerra.

En la Hoja de servicios de Millán Terreros (aún no había cambiado su apellido) figura << el 9 de febrero de 1920 el Gral. Gobernador Militar de Oviedo, traslada un Telegrama del Sr. Ministro de la Guerra (que es Villalba Riquelme) de fecha 4 del mismo, manifestando que por R.O. de 31 de enero (3 días después de publicar el R.D.) se dispone que este jefe –Millán Terreros- forme parte de la comisión nombrada para organizar el Tercio de Extranjeros, creado por Real Decreto de 28 del citado mes, conservando el destino de plantilla>> Este hecho se silencia en todas las historias que se han escrito sobre la Legión y en las que se menciona, no dicen que fue ordenado por el Ministro Villalba Riquelme.

El 1 de febrero se publica un R.D. modificando y adaptando los preceptos del R.D. de mayo de 1917, sobre provisión de vacantes en las distintas unidades centros y organismos, regulando los que se adjudican por elección, concurso o en comisión, tendiendo a que todos fueran por riguroso orden de antigüedad, con las excepciones que en él se indicaban. 

Esta disposición era urgente, debido al malestar general existente entre jefes, oficiales y suboficiales en la asignación de destinos, tanto para los que querían ir a las unidades de Marruecos, como por los que evitaban ir a Marruecos, acallando muchas quejas de las “Juntas Militares de Defensa” que por este motivo se realizaban. 

En su art.17 se especificaba que: << en breve se procederá a reglamentar la forma de adjudicación de destinos al Ejército de África, a cuyo efecto, el Alto Comisario de España en Marruecos, oídos los Comandantes Generales de Melilla, Ceuta y Larache, cursará a este ministerio, con la urgencia compatible con el detenido estudio que el asunto requiere, moción o propuesta de la forma que debe procederse, por antigüedad, igual que en la Península, por elección los cargos de los primeros jefes y los de Fuerzas Regulares Indígenas, y por concurso los de oficinas y tropas de Policía Indígena>>.

Este R.D, como veremos, tendrá como consecuencia el que, para que le asignaran el destino de jefe del Tercio de Extranjeros a Millán Terreros, en Ceuta, tuviera que, en su momento, tomar contacto con el Alto Comisario y los Comandantes de Melilla, Ceuta y Larache en busca de apoyo.

El 28 de febrero, el general Villalba recibe una carta del Ministro de Estado, Marques de Lema, adjuntándole una copia de la carta que el Embajador de Francia en España, Monsieur E. Dard, le ha enviado solicitando información sobre el R.D. por el que se crea el Tercio de Extranjeros, mostrando su preocupación: << de que este cuerpo admita en sus filas a alistados alemanes y que pueda ser empleado tanto en la Península como en Marruecos, admitiendo a personas sin documentación de habla alemana, ya que pueden hacerse pasar por suizos siendo de nacionalidad alemana, y esto iría en contra de las buenas relaciones que mantiene Francia con España.>>. Hay que tener en cuenta que el año anterior, en noviembre, había finalizado en Europa la llamada “Gran Guerra” o I Guerra Mundial y Alemania era el enemigo a batir por Francia, que desconfiaba de la amistad que España pudiera tener con Alemania, asunto que diplomáticamente quedó resuelto.

El ministro, continua el proceso legislativo y normativo para la creación del ordenado Tercio de Extranjeros y da normas a las unidades para controlar la licencia de los de tercer año, para no sobrepasar las cifras aprobadas y continuar con la reorganización de las Unidades de Infantería fijada en la Ley de 1918, en las que se ven implicados 14 Regimientos, a la vez que se iba haciendo hueco para la nueva unidad, que esta ley impedía. Documentada en el libro. 

El 21 de abril de 1920, por primera vez después de 6 años, se aprueba la Ley de Presupuestos Generales del Estado, después de una ardua pelea en el Congreso, siendo publicados el 1º de mayo en el Diario Oficial del Ministerio de la Guerra.

En el mismo D.O. en el apartado Plantillas se publica, a propuesta del Ministro de la Guerra, una disposición para que las unidades ajustasen sus necesidades a los créditos asignados en la Ley de presupuestos sección 4ª y a las plantillas que se unían a dicha disposición, debiendo proceder las unidades, a licenciar el sobrante en un 10% del efectivo que sobrepasase dicha plantilla de presupuesto. En su apartado 4º especifica <<Figurando en los referidos estados, plantillas para unidades armadas, que aún están por crear, no se cubrirán aquellas, ínterin, no se dicten por este Ministerio las disposiciones para su organización>>. De esta forma se abre la puerta, para iniciar el proceso de constitución efectiva del Tercio de Extranjeros. Una Ley, volvemos a recordar, si está en vigor no puede ser modificada si no es por otra Ley.

En el ambiente general en el que se están desarrollando los hechos relatados, se cometen, impunemente, 230 graves atentados contra el ferrocarril, que son denunciados en la conferencia ferroviaria celebrada en Madrid a finales de marzo. Estos delitos hicieron que las peticiones de justicia llegaran a las Cortes, para que fuesen investigadas, impedidas y sancionadas mediante el establecimiento de medidas de excepción. 

El Presidente del Consejo de Ministros Allendesalazar, una vez libre de la pesadilla del presupuesto y en evitación de emplear medidas más contundentes contra los huelguistas dimite el 3 de mayo y con él todo su gabinete, esta vez, con disolución de Cortes, no como en la dimisión anterior, por lo que se llamó a Dato a ocupar la presidencia del Consejo de Ministros. Esto motiva que el Ministro de la Guerra, después de haber allanado el camino legislativo y económico que impedían crear nuevas unidades, no tuviera tiempo material para cerrar el último paso, la materialización física del Proyecto de creación del Tercio de Extranjeros.

El 5 de mayo, le fue admitida la dimisión al Ministro de la Guerra Villalba Riquelme, que dimite por lealtad al Presidente que lo había nombrado y en el mismo D.O. el Rey nombra Ministro de la Guerra a Luis de Marichalar y Monreal, Vizconde de Eza. El nuevo Ministro de la guerra, Vizconde de Eza, con anterioridad, había sido Alcalde de Madrid y Ministro de Agricultura, y de esto poseía amplios y vastos conocimientos, pero de la Guerra y del Ministerio, con sus peculiaridades, sabía muy poco y debió documentarse ampliamente. 

El general Villalba fue nombrado, en primera instancia, Consejero del Consejo Supremo de Guerra y Marina y posteriormente, de nuevo, Gobernador del Campo de Gibraltar. 

De todas las precisiones y hechos relatados hasta ahora, cabe concluir que las bases (administrativas y económicas) que permitían la creación del Tercio de Extranjeros están sólida, legal y razonadamente definidas: 
1. -Autorizacion para poder elevar, temporalmente, el contingente de tropa en África y la capacidad de poder licenciar el sobrante correspondiente de los hombres que se encontraran en su tercer año de servicio, para compensar el exceso, no sobrepasando el presupuesto aprobado. 
2. Propuesta a S.M. el Rey y decisión de éste, para que se creara el Tercio de Extranjeros.
3. Aprobación de los presupuestos por las Cortes, que no se aprobaban desde 1914.
4. Posibilidad de crear nuevas Unidades de plantilla en el futuro y no contempladas, físicamente, en la actual Ley de presupuestos, ni en la Ley de reorganización del Ejercito del año 1918.
5. La adquisición de armamento para las unidades de Marruecos, las expedicionarias y las que se crearan en el futuro.
6. La neutralización de las Juntas Militares, por la creación de las Comisiones de Armas y las disposiciones aprobadas sobre sueldos y destinos. 
7. -El conocimiento mutuo entre Villalba Riquelme y Millán Terreros, desde su ingreso en la Academia y como profesor en la misma, en los destinos en Marruecos, Melilla y Larache, y en muchas de las operaciones realizadas, es motivo por el cual lo elige para que, en comisión en el Ministerio, redactara los detalles de organización, del futuro Tercio de Extranjeros.

La actividad, de control y organización del Ministro general Villalba Riquelme, queda sobradamente contrastada, por la cantidad de disposiciones y normas establecidas y publicadas en tan corto espacio de tiempo, cuatro meses.

Es curioso que achaquen al Ministro Villalba que no ejecutara el R.D. de creación del Tercio de Extranjeros e incluso se le acusa de arrinconarlo (Paul Preston “Franco”) o de haberlo dejado en abril en suspenso, cuando la legislación vigente y los recursos económicos disponibles en esos momentos no lo hubieran permitido. 

Desde ese momento, para cumplir lo dispuesto en la R.O. de 31 de enero de 1920, El teniente coronel Millán Terreros, debió moverse presto para buscar los apoyos válidos y suficientes para que le asignaran el Mando de esta Unidad de Choque. Recordemos que la R.O. sobre modificaciones en la provisión de vacantes y asignación de destinos en su artículo 17, ya comentado, disponía que: << los destinos en Marruecos, de Jefes de Unidad y de Regulares Indígenas, se harán por el Alto Comisario de España en Marruecos, oídos los Comandantes Generales de Melilla, Ceuta y Larache, que será quien curse a este Ministerio la propuesta correspondiente>> y no como se hizo con anterioridad en la primera jefatura de las Fuerzas Regulares Indígenas de Marruecos, que causó malestar entre los jefes y oficiales en su momento. De ahí procede la consulta del Ministro Marichalar al Alto comisario Berenguer, y que la contestación de Éste, fuera favorable a la designación, como mando, del Tercio de Extranjeros.

En los libros acerca de la Legión se comenta que el Ministro Marichalar consultó con Berenguer y que este era partidario de asignar el Mando a Millán Terreros y también que era partidario de crear “El Tercio”, cuando el “Tercio de Extranjeros”, a propuesta del ministro Villalba, ya se había ordenado crear por s. m. el Rey Alfonso XIII el día 28 de enero. El miércoles 1 de septiembre se publicó el R.D. donde, s. m. el Rey decreta, al Ministro Marichalar, que: << Para llevar a la práctica Mi decreto de 28 de enero del año actual, por el que se dispone la creación de un Tercio de Extranjeros, a propuesta del Ministro de la Guerra vengo a decretar lo siguiente: 

1. Proceder a la organización de la Unidad, autorizando al Ministro para que fije efectivos, haberes y reglamento. (Ya estaban confeccionados y en ellos trabajó Millán Terreros)
2. Las normas para la financiación de la unidad. (Ya estaban dadas en las plantillas a las U,s para que se ajustaran al presupuesto).
3. El aumento del gasto que ocasione, se compensara con las economías que se obtengan, como consecuencia de dejar sin cubrir todas las bajas que ocurran en las tropas peninsulares de África durante el actual ejercicio, por repatriación de unidades y entretanto, por licenciamiento de individuos del tercer año de servicio en las referidas tropas en la proporción de dos de estos por cada soldado filiado en el Tercio (ya estaba previsto y fijado en el R.D. del 28 de enero).

Es evidente que se materializa lo autorizado al Ministro de la Guerra Villalba Riquelme en el R.D. de 21 de enero de 1920 de Proyecto de Ley de presupuestos en el Nº total de hombres en el Ejército.

El 3 de septiembre, se confiere el mando del Tercio de Extranjeros al teniente coronel de Infantería D. José Millán Terreros, destinado en el Regimiento de Infantería Príncipe nº3. Como no podía ser de otra manera, por su empuje, trabajo e ilusión puestos en la empresa.

Dos días después, el 5 de septiembre de 1920, se fijan, en el apartado Negociado de Asuntos de Marruecos, las reglas por las que ha de regirse la organización del Tercio de Extranjeros redactadas, en su momento con la colaboración, en comisión, de Millán Terreros imbricado en el propio Negociado de Asuntos para Marruecos, dependiente de la Subsecretaría del Ministerio (plantillas, régimen de vida, vestuario, haberes, reenganches etc).

Desde este momento Millán Terreros desde Ceuta, Plaza a la que llega el 11 de septiembre de 1920, con su capacidad de liderazgo, se dedica en cuerpo y alma a la tarea encomendada, insuflando a la Unidad que está organizando, la mística, el espíritu y los mandatos de la Unidad, imprimiéndole un carácter muy personal con el Credo, moderno código de Honor, que es lo que ha permitido a la Unidad actuar en combate como lo hace y permanecer hasta nuestros días. Prueba de ello, de su iniciativa, permanente ejemplo y el coraje de Millán Terreros, en tan solo 53 días después de su llegada a Ceuta, el 11 de septiembre, en la hoja de servicios de Millán figura que, << el 3 de noviembre salió con la 1ª Bandera de la posición de Riffien de marcha a Rincón del Medik y el 4 continuó a Tetuán, donde desfiló ante el Alto Comisario.

De todos es conocido el comportamiento en combate de esta Unidad, pues se han escrito numerosísimas obras sobre ella. Con la denominación de “Tercio de Extranjeros”, permaneció hasta el 16 de febrero del año 1925, año del desembarco de Alhucemas. A partir de entonces el Presidente del Directorio Militar, general Primo de Rivera, dispuso que pasase a denominarse “Tercio de Marruecos”, dándole nuevas plantillas y en marzo del mismo año, se publica una circular donde se dispone que el” Tercio de Marruecos” antes llamado “Tercio de Extranjeros”, se denomine simplemente “El Tercio”.

Esta nueva denominación, viene justificada en la Circular << porque en su breve y gloriosa historia ha consagrado este nombre y que el personal de tropa, a él perteneciente, se designe con el nombre de “legionarios”, puesto que La Legión es unidad fundamental de su organización >>. Actualmente la unidad fundamental Infantería es el Batallón o las Banderas en la Legión y en Paracaidistas. Los Tercios son de nivel Regimiento.

El 1 de octubre de 1927 Millán–Astray asciende a general de brigada por méritos de Guerra y al día siguiente, se inserta en el D.O. un R.D. de s. m. el Rey, a propuesta del Ministro de la Guerra Juan O`Donnell Vargas que decía lo siguiente :<<Queriendo dar una prueba del aprecio que Me merecen los meritorios servicios prestados a la Patria y al Ejército por el General de brigada don José Millán-Astray y Terreros (ya se había cambiado el apellido) como organizador y primer jefe del Tercio, y deseando que tan brillante Cuerpo cuente siempre en sus filas al que supo infiltrarle desde el primer momento las virtudes militares que hoy le adornan, a propuesta del Ministro de la Guerra y de acuerdo con el Consejo de Ministros. Vengo en nombrar al referido General coronel honorario del Tercio. Dado en Palacio a primero de octubre de mil novecientos veintisiete. Posteriormente, por circular de 14 de junio de 1934, se modifica de nuevo la orgánica del Tercio articulándose en dos Legiones independientes administrativamente, una en Ceuta y otra en Melilla y se crea una Inspección con dependencia administrativa de la Legión de Ceuta, dando cometidos y responsabilidades. 

Dado el carácter y méritos contraídos hasta la fecha, por el que fue su primer Jefe Millán-Astray, y el carácter y espíritu que le imprimió a esta Unidad de leyenda y orgullo de la Infantería española, el general Francisco Franco, suponemos, habiendo sido el primer Jefe de la I Bandera del Tercio de Extranjeros en los primeros pasos dados en Marruecos, y en ese momento Jefe del Estado Español, el 8 de mayo del año1937, en plena Guerra Civil, el Tercio cambia de nuevo la denominación por el de “La Legión” y la Legiones por los de Tercios.

Vemos pues que la unidad ordenada crear inicialmente por s. m. el Rey Afonso XIII como “Tercio de Extranjeros”, a propuesta del Ministro de la Guerra Villalba Riquelme, se ha convertido con el paso de los acontecimientos y el cambio progresivo de denominaciones, en la que debió pensar Millán Terreros cuando visitó la Legión Extranjera francesa. En diciembre de 1943 se reordenan todas las unidades de Infantería y Caballería manteniendo unas con su denominación de origen, disolviendo otras a la vez que se indica que unidad hereda su historial y creando nuevas unidades que antes no existían, como el Regimiento Alcázar de Toledo. 

Por esta orden, los Tercios I, II y III pasan a denominarse con los nombres de Grandes Capitanes de los Antiguos Tercios, El I Tercio en Melilla “Gran Capitán”, el II Tercio en Ceuta “Duque de Alba” y el III Tercio en el Sahara “Juan de Austria”, posteriormente un IV Tercio, “Alejandro Farnesio” en el Sahara, hoy en día ubicado en Ronda.

Este estudio finaliza con unas conclusiones y un epílogo, dejando al lector que, sin pasión y con criterio objetivo, difícil de practicar en muchos casos, saque sus propias conclusiones que serán suyas y no de otro, pues la Historia es como sucedió y no como a mí me hubiera gustado que sucediera.

MADRID A 11 DE ABRIL DE 2019

Luis Casteleiro Villalba general de brigada de Infanteria D.E.M., EMACON (R)

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