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Batalla de Katzbach. Los prusianos persiguen al cuerpo de Sebastiani en desbandada, aquí erróneamente presentado en la forma de coraceros cuando estos se habían quedado al otro lado del río.
 
20. Campaña de 1813 (I): Dresde.
 
Napoleón había perdido un ejército en 1812 y levantó otro para 1813. Ejército que iba a estar lastrado por la falta de buena caballería, un arma difícil de reponer en tan poco tiempo, a pesar de la gran actividad presentada por centros de depósito y remonta como los que tenían los franceses en la ocupada Hannover.
 
Si en 1812 los regimientos equivalían a brigadas y había 3 por división, ahora los 15 reducidos regimientos (sin contar al 13º todavía en España) se integran de 3 en 3 en brigadas. Se forman 5 brigadas pesadas, que se distribuyen entre 3 divisiones: 1ª (Bordessoulle), 2ª (Saint-Germain) y 3ª (Doumerc). En la 2ª división están integrados loc carabineros; mientras que la 3ª se tiene que conformar con una única brigada de coraceros, teniendo que formarse con dragones su 2ª brigada. Las divisiones 1ª y 3ª pasan al Cuerpo I de Latour-Maubourg (Nansouty había pasado a comandar la caballería de la Guardia), mientras que la 2ª se integra en el Cuerpo II de Sebastiani; ambos cuerpos cuentan además con dos divisiones ligeras.
 
Al comienzo de la campaña (mayo) dichos cuerpos están reducidos a algo más cercano al tamaño de una división, con muchos regimientos equivaliendo a un escuadrón. Poco a poco irán recibiendo refuerzos, pasando a alinear 2-3 escuadrones cada regimiento. Además de refuerzos franceses, será significativa la incorporación de coraceros sajones -en base al regimiento Leib-Kürassier-Garde, intacto por no haber participado en la campaña de Rusia, y a un reconstruido regimiento Zastrow-, que permitirá añadir una 3ª brigada a la división Bordessoulle.
 
En la primera fase de la campaña (batallas de Lützen y Bautzen) el papel de la caballería fue bastante limitado, y aún más el de los coraceros. Participan de manera poco significativa en la batalla de Lützen y en el intento de persecución de los aliados tras la batalla de Bautzen. Así, tras Bautzen, libraron alguna escaramuza como la de Könnern (24-V) y la de Goldberg (27-V). En esta última acción, el mariscal Macdonald ordenó a la 3ª división de Doumerc realizar varias cargas para desalojar a los rusos de su posición, poniéndose al frente de la última de ellas. Las cargas resultaron infructuosas y los rusos sólo se retiraron ante la llegada de la infantería francesa. Tras la batalla de Bautzen vino un armisticio que permitió a la caballería francesa ir “tomando forma”.
 
En la reanudación de la campaña, el Cuerpo II de Sebastiani tuvo un papel importante en la batalla de Katzbach (26-VIII) pero el bagaje del cuerpo ocasionó un impresionante atasco en el pueblo de Kroitsch y la división Saint-Germain no pudo atravesar el Katzbach, perdiéndose la acción principal, donde se la echó mucho en falta. Su única intervención tuvo lugar cuando apareció un grupo de cosacos que había cruzado río abajo, pero bastó la carga de un par de escuadrones de la división para ponerlos en fuga.
 
Por su parte, el Cuerpo I de Latour-Maubourg había acompañado a Napoleón en su marcha en auxilio de Dresde. El 2º día de la batalla (27-VIII) tendría oportunidad para intervenir, formando parte del ala derecha francesa, bajo el mando de Murat. La mañana era lluviosa (ya lo había sido la noche) y los aguaceros dificultaban o directamente impedían el uso de los mosquetes, además de haber convertido el terreno en un barrizal. 
La infantería francesa se encargó de expulsar a la infantería austriaca (del flanco izquierdo) de sus posiciones, obligándola a replegarse a terreno abierto. Además los austriacos de ese sector tenían el problema de que un arroyo crecido por las lluvias les separaba de las otras fuerzas aliadas. Enseguida los austriacos vieron como se les venía encima la caballería francesa y formaron cuadros. La caballería francesa, tanto pesada como ligera cargó en medio del barro (a paso ligero) contra ellos, deshaciéndose los coraceros sajones de un par de escuadrones de húsares que trataron de defender a su infantería. Posteriores contracargas de la caballería austriaca (débil en ese sector del campo de batalla) serían igualmente inútiles.
 
Numerosas unidades austriacas quedaron aisladas y en cuadro, con sus mosquetes inutilizados por la lluvia. Aun así muchas se obstinaron en permanecer firmes confiando en que sus bayonetas rechazarían cualquier carga. Según Marbot, el general Bordessoulle se acercó a un cuadro y personalmente les conminó a la rendición, recibiendo una negativa ante la confianza de que los coraceros no les podían cargar eficazmente (y menos en medio del barro). La respuesta de Bordessoulle fue ordenar que su formación se abriera para mostrar una batería a caballo presta para disparar; y es que la artillería de los bandos no tuvo tantos problemas como la infantería para seguir disparando. En algún caso sí fue necesario el uso de la artillería, y por ejemplo el regimiento Colloredo fue destrozado con tiros de metralla tras rechazar una carga de los coraceros de Bordessoulle
 
El uso de la artillería no fue el único método empleado. En un caso, los coraceros hicieron uso de sus pistolas para acabar con un cuadro; las pistolas se habían mantenido secas bajo la piel que cubría la silla e incluso los jinetes podían hacer uso de sus capotes para cargarlas a resguardo de la lluvia. En otro caso, fueron los 50 lanceros de la escolta de Latour-Maubourg los que abrieron hueco con sus lanzas para que los coraceros pudieran penetrar en un cuadro.
 
Los cuadros fueron cayendo uno a uno, algunos rindiéndose y otros ofreciendo resistencia antes de venirse abajo. Los coraceros sajones capturaron 2 cuadros completos con cerca de 1.000 hombres y colaboraron con los coraceros franceses en la destrucción de otro. 
Murat presumió de que su caballería (cuerpos de Latour-Mabourg y Pajol, además de la caballería agregada al cuerpo de Victor) había tomado 15.000 prisioneros y 12 banderas. En realidad serían algunos menos, entre 9.000-12.000 pero en cualquier caso un éxito muy notable.
 
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P. Benigni. Coraceros con capote a comienzos de 1813. 

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P. Conrad. Corneta del 4º de Coraceros en 1813, luce la nueva librea imperial.

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A.F. Telenik. Dresde; coraceros vs infantería húngara.

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A.F. Telenik. El 9º de Coraceros en la batalla de Dresde.

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A.F. Telenik. La brigada de coraceros sajona ataca un cuadro de infantería húngara.

 

 

 

21. Campaña de 1813 (II): Leipzig.
 
Entre el 16 y el 19 de octubre iba a tener lugar la mayor batalla de las guerras napoleónicas. Previamente tuvo lugar el 14 la mayor batalla de caballería de la época: Liebertwolkwitz, batalla en la que los coraceros franceses iban a estar ausente; quienes sí estuvieron, fueron los del 14º polaco de coraceros (reconstruido a duras penas para formar 2 escuadrones). En las batallas del día 16, los coraceros (y carabineros) estarían presentes en la del frente sur conocida como batalla de Wachau.
 
En la batalla, el Cuerpo II de Sebastiani formó en el flanco izquierdo francés. Los de Sebastini colaboran con el cuerpo de MacDonald en rechazar el ataque del cuerpo austriaco de Klenau contra la posición de Liebertwolkwitz. La caballería de Sebastiani (con la división Saint-Germain en su filas) se lanza en persecucíón de los austriacos y está cerca de destruir una brigada austriaca completa sino llega a ser por la intervención de la caballería aliada. Se desarrolla un intenso combate entre el cuerpo de Sebastiani (y parte del V de caballería de Pajol) y la caballería austriaca y prusiana que apoya a Klenau. Los franceses tienen inicialmente la ventaja del número pero se ven frenados por la aparición de una fuerza aliada de caballería de reserva, así como de un cuerpo de cosacos que amenaza su flanco, y se ven obligados a replegarse.
 
Según el subteniente Rilliet del 1º de Coraceros su unidad realizó brillantes cargas en dicho combate pero critica a sus compañeros dentro de la brigada Daugeranville: los regimientos de carabineros. En una ocasión, y con el propio Sebastiani acompañándoles, la brigada avanza en columna con el 1º de Carabineros en cabeza, seguido por el 2º y cerrando el 1º de Coraceros. En eso aparece una fuerza austriaca, compuesta mayoritariamente por húsares húngaros y Sebastiani se muestra condescendiente: “Bravo; vamos a ver algo encantador, húsares cargando a carabineros”. Sin embargo a unos 100 pasos del enemigo, el 1º de Carabineros vuelve grupas y siembra la confusión en el 2º, ambos se retiran arrastrando a uno de los escuadrones de coraceros pero los otros 2 se mantienen firmes y contracargan; siendo apoyados finalmente por la 2ª brigada de coraceros de la división. 
 
Según Rilliet, los improperios de Sebastiani contra los carabineros fueron de escándalo. Los coraceros no dejaron de regocijarse en la desgracia de unos carabineros que seguían siendo considerados como la élite, aunque también tuvieran muchos bisoños por esa época; por la noche hubo burlas si algún carabinero se acercaba a un vivaque de coraceros. Aunque el testimonio de Rilliet pueda ser algo exagerado, MacDonald si dejó por escrito en su informe que los carabineros se habían conducido mal (sin entrar en detalles).
 
En el centro de la batalla de Wachau, una vez la artillería francesa hubo “ablandado” las líneas aliadas, era el momento preciso para un contraataque decisivo que rompiera la resistencia aliada. Se ordenó una carga por parte de la 1ª división de Bordessoulle (casi 2.500 sables). La división de Bordessoulle avanzó con dos brigadas desplegadas en línea: la de Sopransi a un lado y la sajona de Von Lessing a otro, la 3ª brigada (Bessières) se desplegó en reserva. Los regimientos avanzaron aparentemente en columna por escuadrones.
 
Los primeros en ver venir la carga son los prusianos de la brigada Klüx, que forman rápidamente en cuadro. Los coraceros ignoran a los prusianos y optan por girar a la izquierda hacia el cuerpo ruso de Eugen de Württemberg, cuyas filas han sufrido mucho a manos de la artillería francesa. Cuatro escuadrones sajones se apoderan de 26 cañones rusos mientras que los pequeños cuadros rusos (con unidades reducidas a 100-200 hombres) se vienen abajo y echan a huir.
 
Los disciplinados coraceros sajones frenaron para reagruparse pero los franceses se dejaron llevar. Eufóricos, siguieron adelante y de hecho llegaron a acercarse al puesto de mando de los soberanos aliados. Sin embargo, agotados y desordenados, fueron fácilmente rechazados por una carga frontal de los cosacos de la Guardia Imperial combinada con una cargo por el flanco de 13 escuadrones de coraceros rusos. La 1ª división, carente de apoyos, se tiene que retirar al amparo de la artillería francesa, sufriendo las dos brigadas francesas de la división bastantes bajas.
 
La carga podría haber tenido un gran éxito de estar debidamente apoyada. De hecho supuestamente debían haber participado en la gran carga cerca de 10.000 jinetes, pero sólo llegó a intervenir una pequeña fracción: los coraceros de Bordessoulle por un lado y los dragones de Milhaud por otro. Al parecer hubo graves problemas de coordinación y falta de ordenes, ya que habían caído heridos tanto Latour-Maubourg como Pajol (comandante del Cuerpo V de Caballería). La ausencia de Latour-Maubourg se hizo notar especialmente; Doumerc, de la 3ª pesada se hizo cargo del Cuerpo I pero no consiguió organizar un apoyo para Bordessoulle, ni siquiera fue capaz de enviar detrás de la 1ª a su propia división pesada.
 
En los días 18 y 19 se reanudaría la batalla, con los coraceros actuando de apoyo a los defensores franceses. Especialmente activo estuvo el cuerpo de Sebastiani, donde parece que los carabineros recuperaron parte del honor perdido el día 16.
 
En la batalla, la división Bordessoulle salió la peor parada con diferencia; puede que llegara a superar las 900 bajas en sus dos brigadas francesas (si extrapolamos las bajas a partir de las Tablas Martinien) y para colmo los sajones cambiaron de bando al final de la batalla, por lo que a efectos prácticos la división había dejado de estar operativa. Por contra las bajas entre las divisiones 2ª y 3ª fueron graves pero más limitadas, en la 2ª no llegarían a 300 entre sus dos brigadas y en la 3ª unos 130 en su única brigada de coraceros.
 
Hanau (30 y 31-X).
En la batalla iba a participar de manera destacada la caballería del Cuerpo II de Sebastiani, de la que la 2ª división pesada (Saint-Germain) seguía siendo su fuerza de choque. De hecho el cuerpo de Sebastiani iba en vanguardia en el regreso a Francia tras Leipzig, regreso bloqueado por los austro-bávaros (Baviera había cambiado de bando) de Wrede.
 
La caballería de Sebastiani se distingue apoyando al cuerpo de MacDonald y a la artillería de Drouot, y participa en la carga decisiva contra la caballería aliada. Dicha carga estará encabezada por la caballería de la Guardia, pero detrás marcha en apoyo la división Saint-Germain.
 
Hamburgo (1813-1814).
A finales de mayo de 1813 el mariscal Davout reocupó la estratégica ciudad de Hamburgo. En dicha ciudad se fueron reuniendo escuadrones de coraceros para su remonta y Davout acabó organizando 3 regimientos provisionales de coraceros. Según el capitán Gonneville, comandante temporal del 1º de ellos, la intención era que su regimiento pasará a convertirse en el 15º de Coraceros y así lo denomina, aunque al parecer nunca llegó a alcanzar carácter oficial dicha denominación. Los regimientos de coraceros de Davout se agruparon en una brigada bajo el mando del general Dubois.
 
La primera revista que contempló Gonneville fue un desastre: al ordenar que las tropas presentaran armas el ruido y los reflejos provocados por los sables asustaron a los todavía poco entrenados caballos, que se dieron en estampida arrojando a los torpes reclutas al suelo. Un espectáculo totalmente impropio de una unidad “de élite” y que provocó en su comandante deseos de suicidarse en el acto. Los regimientos no sólo estaban faltos de veteranos sino de caballos, y muchos coraceros fueron entrenados inicialmente como infantería. De hecho recibieron mosquetones y correajes de caballería ligera, que según De Gonneville no se podían utilizar a caballo y con coraza.
 
Los coraceros de Hamburgo empezaron poco a poco a tomar forma, y participaron en cubrir la retirada de Davout hacia Hamburgo cuando tras Leipzig este se vio obligado a replegarse. Durante el sitio que duraría hasta mayo de 1814 (Davout no se rendiría hasta ser informado de la abdicación de Napoleón) participaron en numerosas pequeñas acciones: salidas de forrajeo y golpes de mano, ganándose las alabanzas de Davout.
 
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R. Knötel: Coracero del 14º polaco, 1812.Zoom in (real dimensions: 589 x 800)
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J.O.B. Maréchal des logis (sargento) del 7º de coraceros, 1813.
 
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P. Benigni. Porta-estandarte del 2º de carabineros, 1813-14; porta el modelo de bandera introducido en 1812.
 

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Wachau: coraceros franceses se acercan al puesto de mando de los soberanos aliados.

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A. Averyanov, Coraceros sajones contraatacados por cosacos de la Guardia. En realidad fueron los franceses los que se acercaron.

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R. Knötel. Coracero en servicio desmontado en Hamburgo.