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--- Napoleón y el rey George III : Gulliver y el rey de Brobdingnag ---
(Caricatura de Gillray – 1803)

Napoleón era pequeño : he aquí una idea muy arraigada. Hasta Arturo Pérez Reverte en su novela “La sombra del águila” pone estas palabra en boca de uno de sus protagonistas : “Le Petit Caporal, el Pequeño Cabo, lo llamaban los veteranos de su Vieja Guardia. Nosotros lo llamábamos de otra manera. El Maldito Enano, por ejemplo. O Le Petit Cabrón. ”

Pero ¿ hasta qué punto podía ser pequeño ? ¿ Cuánto media exactamente ? ¿ De dónde nació esta idea ? ¿ Cómo pudo perdurar ?

¿ Cuánto medía Napoleón ? 

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--- El General Bonaparte y el Consejo de los Quinientos en Saint-Cloud el 10 de noviembre de 1799 ---
(Cuadro de François Bouchot)

Si nos fijamos unos instantes en el cuadro de François Bouchot “El General Bonaparte y el Consejo de los Quinientos en Saint-Cloud el 10 de noviembre de 1799” que representa el golpe de Estado del 18 de Brumario, notamos que el entonces general Bonaparte, cinco años antes de que se convierta en emperador, tiene una altura que corresponde a la de los protagonistas que le rodean aunque se ve “pequeño” comparado con los granaderos que aparecen en el segundo término y tengamos en cuenta que está a la derecha inclina la cabeza. Una representación gráfica siempre puede engañar por diversos motivos pero ¿ qué nos revelan sobre este aspecto de su fisonomía los testigos que conocieron a Napoleón ?

Constant, su ayudante de cámara, nos da la medida exacta en sus “Memorias” : “Su altura era de cinco pies dos pulgadas tres líneas” Lo que equivale a 1,685 m. Si consideramos la precisión de 3 líneas (6,75 mm) no podemos menos que pensar que esta medida no ha sido apreciada “a ojo” sino tomada realmente.

Otro testigo, el general Gourgaud quien lo midió a bordo del buque inglés Northumberland en septiembre de 1815, apunta en su “Diario de Santa Helena” que medía exactamente “cinco pies dos pulgadas y media. ” O, dicho de otra manera, cinco pies dos pulgadas seis líneas. O sea, 1,692 m. Notaremos que la diferencia entre estas dos medidas es de tres líneas, unos 7 milímetros, es decir casi nada.

En sus “Memorias”, Louis Marchand, el último ayudante de cámara del Emperador, relata que las medidas que le tomaron en 1821, él y el médico del Emperador François Antommarchi cuando la autopsia, hicieron aparecer que “la altura total desde la cima de la cabeza hasta los talones es de cinco pies dos pulgadas cuatro líneas”, es decir 1,69 m.

En una carta, John Leslie Foster, un joven inglés que presenció una recepción en las Tullerías después de la Paz de Amiens, atribuye al entonces Primer Cónsul una altura de “cinco pies dos pulgadas”, 1,68 m. Notamos la diferencia con las precedentes : aquí se trata de una medida estimada “a ojo” que no llega a la precisión de las anteriores.

En fin en su “Diario de Andrew Darling”, el autor, un tapicero inglés encargado de tomar medidas en Longwood, apunta que tomó las medidas con la ayuda del general Montholon y encontró “5 feet 7 inches”, lo que viene a ser 1,81 m si atribuimos a los feet e inches los valores de los pies y pulgadas franceses o 1,70 m, un resultado más conforme con lo que sabemos ya, si calculamos con las medidas inglesas. El primer caso ofrece un Napoleón muy alto (¿ demasiado alto ?) si se tienen en cuenta los otros datos, en cambio el segundo parece más probable si se considera la nacionalidad del testigo.

Si aceptamos como término medio una altura de 1,69 m Napoleón es, para nuestros días, más bien bajo pero ¿ qué sería para su época ?

¿ Cuánto medían los contemporáneos de Napoleón ? 

Aunque no existían estadísticas tan rigurosas como las actuales, constan datos que nos permiten saber de manera razonable cuánto medían los franceses del siglo XIX a pesar del ligero retroceso de la altura media de los franceses que se había producido a finales del siglo XVIII como lo revelan los decretos que fijan la altura mínima requerida para el servicio militar : en 1691 era de 5 pies 3 pulgadas (1,70 m), en 1766 se había quitado una pulgada (2,5 cm), 10 años más tarde se quitaba otra y en 1792 la altura exigida era de 5 pies (1,62 m). Un decreto de 1804 establece que se habían de formar las compañías de “voltigeurs” con hombres que no llegaban a 4 pies 11 pulgadas (1,60 m) pero sabido es que los componentes de dichas compañías eran hombres pequeños.

En su artículo “La altura de los parisinos en 1793” Jacques Houdaille establece basándose en documentos de dicha época que la altura media de un grupo de 3945 parisinos de una edad de 25 años en 1793 era de 1,68 m (5 pies 2 pulgadas).

Examinemos ahora el caso de los quintos que solían tener unos 20 años. El decreto del 26 de agosto de 1805 fijaba que la altura mínima del soldado había de ser de 4 pies 9 pulgadas (1,54 m) ; medir 4 pies 7 pulgadas (1,49 m) o menos era motivo de exención definitiva por “inapto por motivo de estatura” ; una estatura comprendida entre 4 pies 7 pulgadas y 4 pies 9 pulgadas suponía una exención temporal con obligación de volver a presentarse en los años siguientes (hecho revelador de que no se descartaba que con 20 años se pudiera crecer todavía de unas dos pulgadas, unos 5 cm) y si el soldado no había crecido tenía una exención definitiva. Con 4 pies 9 pulgadas (1,54 m) o más se consideraba al soldado como apto para el servicio, dato que nos indica lo que sería la altura “normal” de un hombre. Seguidamente la repartición se hacía entre los diversos cuerpos basándose en la estatura :
- 5 pies 1 pulgada (1,65 m) : dragones, cazadores y húsares
- 5 pies 3 pulgadas a 5 pies 4 pulgadas (entre 1,68 m y 1,73 m) : fusileros de la guardia
- 5 pies 4 pulgadas (1,73 m) : coraceros
- 5 pies 5 pulgadas (1,76 m) : carabineros
En 1811 se modificaron los criterios :
- 5 pies 1 pulgada (1,65 m) : dragones y chevau-legers ; los de altura inferior se destinaban a la caballería ligera (cazadores y húsares)
- 5 pies 3 pulgadas a 5 pies 4 pulgadas (entre 1,68 m y 1,73 m) : fusileros de la guardia
- 5 pies 4 pulgadas (1,73 m) : coraceros
- 5 pies 6 pulgadas (1,79 m) : carabineros

Es de notar que se seleccionaba a coraceros y carabineros por su aspecto imponente y su fuerza ya que formaban la “caballería pesada”, fuerza de choque que tenía que arrollar los rangos enemigos por la potencia del impacto pero también psicológicamente (por las mismas razones se les atribuían los caballos más altos y pesados). Podemos deducir pues que un hombre era “alto” cuando media 1,73 m, lo que se ve confirmado por la exigencia de medir como mínimo 5 pies 6 pulgadas (1,78 m), unos 10 cm más que la altura media de los hombres de la época, para integrar los Granaderos de la Vieja Guardia, tropa de élite que tenía que aparecer como gigantes para infundir miedo en el enemigo.
Entre 4 pies 9 pulgadas (1,54 m) y 5 pies 1 pulgada (1,65 m) el quinto se unía a la infantería de línea, la formación más numerosa, lo que confirma lo dicho anteriormente sobre lo que sería una “altura común”.

De lo que precede podemos deducir que, para la época que nos interesa, un hombre de menos de 4 pies 9 pulgadas (1,54 m) era realmente pequeño ; con 5 pies 4 pulgadas (1,73 m) se trataba de un hombre alto ; con 5 pies (1,62 m) se consideraba a un hombre como de “altura normal” y la media de los parisinos unos años antes era de 5 pies 2 pulgadas (1,68 m).

Con sus cinco pies dos pulgadas tres líneas (1,69 m) Napoleón, nacido en 1769, aparece pues como un hombre de altura “normal” en relación con la media de sus contemporáneos.

¿ Cómo pudo nacer la leyenda ? 

Entre los enemigos de Napoleón, Horatio Nelson medía 5 pies 3 pulgadas (1,70 m) ; nunca se dijo que era pequeño.
Napoleón III (1808-1873), sobrino de Napoleón I, medía 1,71 m, 2 cm más que su ilustre tío y predecesor, y nunca se le ocurrió a nadie decir que era pequeño, menos tal vez a Víctor Hugo que le apodó en un panfleto “Napoleón le Petit” por oposición a su ilustre tío “Napoleón el Grande” pero la razón de este sobrenombre era puramente política y no tenía nada que ver con el aspecto físico.


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--- Napoleón la víspera de Austerlitz ---

La tradición de un Napoleón bajito pudo tener varios orígenes. El primero es seguramente una “ilusión óptica” debida a quienes rodeaban al Emperador. No entraremos en los detalles de los uniformes sino que analizaremos solamente altura de los tocados. Esta era la de los más usados :
- El chacó : 28 cm
- El colbac de húsar : 30 cm
- El chascás : 31 cm
- El bicornio de mariscal : 32 cm
- El casco de dragón : 40 cm
- El morrión de granadero : 44 cm
- El casco de coracero o carabinero : 57 cm
- El bicornio de Napoleón : 24 cm (…)

Para tener en cuenta que el tocado cubría la frente de quien lo llevaba casi hasta las cejas, restaremos unos 10 cm y así obtenemos estas alturas en centímetros para los diferentes personajes cubiertos con el sombrero o casco que le corresponde :
- Dragones : 165 cm : 165 – 10 + casco de 40 = 195 cm
- Cazadores y húsares : 165 cm : 165 – 10 + colbac de 30 = 185 cm
- Fusileros de la Guardia : entre 173 cm y 168 cm : 173 – 10 + chacó de 28 = 191 cm (186 cm para los que median 168 cm)
- Coraceros : 173 cm : 173 – 10 + casco de 57 = 220 cm
- Carabineros : 176 cm : 176 – 10 + casco de 57 = 223 cm
- Granaderos de la Vieja Guardia : 178 cm como mínimo : 178 – 10 + morrión de 44 cm = 212 cm.

Y para más inri, la mayor parte de sus generales eran muy altos : Mortier medía 5 pies 11 pulgadas 8 líneas (1,94 m), Murat 5 pies 6 pulgadas 10 líneas (1,81 m), Ney o Davout pasaban los 5 pies 3 pulgadas (1,70 m) lo que, con el bicornio puesto, les hacía aparentar 2,16 m, 2,03 m y 1,92 m respectivamente.

En cuanto a Napoleón, cubierto con el bicornio que le hizo famoso, alcanzaba : 169 – 10 + 24 = 183 cm, más o menos la misma altura que uno de sus cazadores a caballo como lo confirma el famoso grabado donde Napoleón aparece observando al enemigo en Leipzig con un catalejo que descansa en el hombro de un cazador (tomar en consideración que el cazador está en posición de firme mientras que Napoleón aparece como ligeramente encorvado).

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--- Napoleón cerca de Leipzig, el 18 de octubre de 1813 ---
--- Erdmann Ludwig Blau : "Napoleon bei Leipzig" ---

Como podemos ver, quienes le rodeaban en cada gran ocasión eran los Granadero de la Vieja Guardia que con sus más de dos metros le llevaban unos 30 cm de ventaja o más ; si los cazadores que formaban su escolta medían más o menos como el Emperador no constituían precisamente una referencia ya que la mayor parte del tiempo estaban montados en sus caballos. Para resumir, diremos que Napoleón estaba rodeado por hombres cuya altura, cubiertos, oscilaba entre 1,85 m y 2,12 m de ahí esta impresión de un “hombre pequeño” ya que, menos los cazadores y húsares, le pasaban todos de 10 cm como mínimo. ¡ Y no hemos tomado en cuenta los plumeros que solían medir unos 38 cm !

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--- Napoleón y la Vieja Guardia en un vivac ---

Otro aspecto que interviene en la apreciación de la altura de Napoleón es el uniforme. Los de su guardia y oficiales eran ceñidos al cuerpo, con colores llamativos para la mayoría. La figura del Emperador más reproducida es la con que entró en la leyenda : el capote ancho y gris, el “sombrerito” negro sin adornos a la diferencia de los altos bicornios cubiertos de oros y plumas de sus mariscales. Comparado con sus soldados, altos y delgados, Napoleón aparece más gordo todavía, lo que le hace más pequeño ; y cuántas veces se le representa meditando, inclinado, lo que le resta más altura aún. Lo menos que se puede decir es que el uniforme que le hizo famoso no le favorecía nada respecto al plan estético. Por cierto, existen cuadros o estatuas que le muestran bajo un aspecto mucho más favorable pero ¿ Quién piensa en ellos cuando se cita su nombre ? ¿ Quién piensa en el cuadro de David “La consagración” o en la estatua existente en Bastia (Córcega) ?

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--- Estatua de Napoleón en Bastia (Córcega) ---

Para tener algunos puntos de comparación, diremos que ésta es la altura de algunos hombres políticos actuales :
Nicolas Sarkozy 1,65 m ; François Hollande 1,70 m ; Emmanuel Macron (1,73) m ; David Cameron y Barak Obama 1,85 m ; Donald Trump 1,88 m ; Felipe VI 1,97 m. Napoleón medía 1,69 m. pero no se puede comparar sin más ni más la altura de un hombre del siglo XIX con la de uno del siglo XXI. En Francia, en 2009, la altura media de los hombres era de 1,75 m ; como hemos visto, en 1793 era de 1,68 m, con una simple regla de tres llegamos a la conclusión que Napoleón tendría hoy 1,76 m. ¿ Pequeño Napoleón ?

¿ Quién creó la leyenda ? 

El mismo Napoleón lo dijo : “En el amor y en la guerra, todo está permitido”. Así que si queremos saber quién propagó la leyenda, busquemos quién tenía interés en rebajarlo, en restarle majestad : ¿ quién sino Inglaterra y sus aliados ?
Un primer “error” pudo nacer de las diferencias que existían entre las definiciones francesas e inglesas del pie, de la pulgada, etc. , problema que no se hubiera presentado de aplicarse el sistema métrico. Comparemos los sistemas :
Francia : un pied (un pie) = 32,5 cm ; un pouce (una pulgada) = 2,7 cm ; une ligne (una línea) = 0,225 cm.
Inglaterra : one foot (un pie) = 30,48 cm ; one inch (una pulgada) = 2,54 cm ; no conocemos el equivalente de la línea (en Francia une ligne = 1/12 de pulgada).
Si calculamos la altura de Napoleón (5 pies 2 pulgadas 3 líneas) sucesivamente con los dos sistemas, obtenemos :
Francia : 32,5 x 5 + 2,7 x 2 + 0,225 x 3 = 168,58 cm
Inglaterra : 30,48 x 5 + 2,54 x 2 = 157,48 cm (en el mejor de los casos añadiendo 3 líneas de 0,211 si se calcula que un pulgar equivale a 12 líneas y así una “línea inglesa” correspondería a 2,54 / 12 = 0,211 obtendríamos 158,11 cm).
Con lo que los británicos le quitan 10 u 11 cm.
Afortunadamente España no intervino en el asunto porque hubiera salido aún peor parado :
España : un pie (pie de Burgos) = 27,86 cm ; una pulgada (de Burgos) = 2,32 cm ; una línea (de Burgos) = 0,19 cm.
España : 27,86 x 5 + 2,32 x 2 + 0,19 x 3 = 144,51 cm, perdiendo nada menos que … ¡ 24 cm ! Entonces sí que empezaba a ser “el enano” al que alude Arturo Pérez Reverte.

Por cierto, en esta confusión Inglaterra adoptó la medida menos favorable, la que más rebajaba, en todos los sentidos de la palabra, a su enemigo y sus aliados no tardaron en difundir esta idea. Por ejemplo, no deja de ser elocuente que la caricatura alemana se parezca tanto a la inglesa …

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--- Napoleón y Alejandro I de Rusia ---
--- Caricatura alemana ---

El mismo tipo de “confusión” se produjo a propósito de “Le Petit Caporal” (“El Pequeño Cabo”), el apodo cariñoso que le habían dado los veteranos de la Vieja Guardia. “Petit” es una forma afectiva que se aplica corrientemente en francés sin que se refiera al tamaño o a la importancia de algo ; lo mismo existe en español cuando un niño habla de su “abuelito” o los mayores de tomarse una “cervecita”. En el caso que nos interesa “petit” no se refería en ninguna manera a la estatura del joven general y, sin ir muy lejos, los soldados le tenían demasiado respeto para aludir tan descaradamente a una altura que le hubiera desfavorecido, en cuanto a burlarse de él ¿ quién se hubiera atrevido con los castigos que le hubieran aplicado al transgresor ? Pero para los británicos la tentación era grande de traducir “petit” por “small” que por cierto pierde todo matiz cariñoso y sugiere poca estatura.

De la misma manera, “Cabo” no se refería a una graduación. ¿ Quién hubiera mandado ejércitos con la graduación de cabo aunque fuera bajo la Revolución ? Además Bonaparte nunca fue cabo ya que salía de una escuela militar. Debía su apodo a su valentía en la batalla del puente de Lodi en 1796 : dar este título era un uso militar frecuente para alabar a quien se había ilustrado durante un combate. Otro apodo que se le aplicó a partir del Consulado fue “Le Petit Tondu” (“El Pequeño Pelado”), “pelado” porque, en una época en que los soldados llevaban el pelo largo con coleta, el joven Bonaparte se lo había cortado a su vuelta de la Campaña de Egipto y había ordenado que la tropa abandonara el pelo largo para adoptar el corte “a lo Tito”, como los romanos, en una época muy inspirada por la Antigüedad.

Desde luego, los británicos nunca fueron avaros a la hora de darle apodos que lo ridiculizaran. Los caricaturistas ingleses, aparte de representarle pequeño, solían dibujarlo flaco y le llamaban “Boney” , diminutivo de Bonaparte que evocaba la palabra “bone” (hueso), sugiriendo que era flaco, y así lo figuraban en sus caricaturas. Y es que en aquella época ser flaco era sinónimo de pasar hambre, de ser miserable y tal vez enfermizo, mientras que la gordura evocaba opulencia cuando no riqueza, comer sin reparos, gozar de buena salud. Dos personajes se enfrentaban en lo imaginario : el gordo John Bull, representante de una Inglaterra próspera, frente a un Bonaparte flaco, espejo de una Francia revolucionaria arruinada que pasaba hambre. Bueno, hay que reconocer que el joven Bonaparte sí era flaco pero que con el tiempo se convirtió en un Napoleón bastante “fuerte” ; basta con comparar los diferentes retratos imperiales en el curso del tiempo para convencerse de que el Emperador no tenía nada de un “esqueleto” o de un muerto de hambre al final de su vida, fueran las que fueran las razones.

En conclusión

Dos siglos después persiste la leyenda hasta el punto que los sicólogos hablan de un “complejo de Napoleón” según el cual las personas con una desventaja física, la estatura por ejemplo, tendrían una tendencia a compensar exagerando su actividad y a sobrevalorarse en algunos dominios.
¿ Por qué se mantuvo esta opinión errónea, sobre todo en Francia ? Después de su abdicación le sucedieron a Napoleón los monárquicos que no tenían ningún interés en restablecer la verdad : más le servía mantener la idea propagada por sus aliados ingleses, prusianos, rusos, etc. para rebajar a quien les había hecho temblar con la eventualidad de que nunca volvieran a ocupar el trono de Francia. A continuación fueron los republicanos quienes gobernaron el país : enemigos de un Napoleón que había adquirido el poder mediante un golpe de estado y ejercido un autoridad que estimaban antidemocrática, les convenía ridiculizar a un personaje cuya leyenda les hacía sombra. Un historiador como Jules Michelet (1798-1874) no rectificará la leyenda : odiaba a Napoleón hasta el punto de negarle la menor influencia positiva en el destino de Francia, incluso en su obra legislativa u organizadora ; al convertirse en ”la” referencia de los historiadores, sus escritos fueron utilizados abundantemente en los libros escolares, inculcando a millares de alumnos que “Napoleón era pequeño”.

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