Índice del artículo



La Capitulación de Zaragoza

La rendición de Zaragoza supuso la humillante salida de los defensores por la puerta del Portillo para entregar sus armas, mientras que por la puerta del Angel penetraban los orgullos vencedores tras ocupar las posiciones más estratégicas, como paso previo a la entrada triunfal del mariscal Lannes, Duque de Montebello, efectuada por la misma puerta que habían salido los españoles, una vez otorgada la rendición a la Junta Suprema de Gobierno un día antes.
Otorgamiento cuya literalidad encierra los fundamentos en que se basaron las relaciones entre vencedores y vencidos, tal como se señala en los once apartados en que se pactó la rendición de Zaragoza:

"Capitulación de Zaragoza otorgada entre el mariscal Lannes, duque de Montebello, general en xefe del exército francés y la Junta Suprema de Gobierno en 20 de febrero de 1809:
Capítulo 1º.La guarnición de Zaragoza saldrá mañana 21 al mediodía de la Ciudad con sus armas por la Puerta del Portillo y las dexará a 100 pasos de dicha Puerta.
Capítulo 2º.Todos los oficiales y soldados de las tropas Españolas hará juramento de fidelidad a S.M. Católica el Rey Josef Napoleón I.
Capítulo 3º.Todos los oficiales y soldados que habrán prestado el juramento de fidelidad quedarán en libertad de entrar en el servicio en defensa de S.M.C.
Capítulo 4º.Los que de ellos no quisieran entrar en el servicio serán llevados prisioneros a Francia.
Capítulo 5º.Todos los habitantes de Zaragoza y los Extrangeros si los huviere, serán desarmados por los Alcaldes, y las Armas puestas en la Puerta del Portillo al mediodía.
Capítulo 6º.Las personas y las propiedades serán respetadas por las tropas del Emperador y Rey.
Capítulo 7º.La Religión y sus Ministros serán respetados, y serán puestos centinelas en las puertas de los principales Templos.
Capítulo 8º.Las tropas Francesas ocuparán mañana al mediodía todas las Puertas de la Ciudad, el castillo y el Coso.
Capítulo 9º.Toda la Artillería y municiones de toda especie serán puestas en poder de las tropas del Emperador y Rey mañana al mediodía.
Capítulo 10º.Todas las Cajas Militares y Civiles (es decir las tesorerías y Caxas de Regimientos) serán puestos a disposición de S.M.C.
Capítulo 11º. Todas las Administraciones civiles y toda especie de Empleados harán juramento de fidelidad a S.M.C. y la Justicia se distribuirá del mismo modo y se hará en nombre de S.M.C. el Rey Josef Napoleón I.

Cuartel General delante de Zaragoza a 20 de febrero de 1809.
El Mariscal Lannes Duque de Montebello. General en Jefe.
D. Pedro María Ric. Presidente de la Junta."

El fin de la guerra

El general Palafox estuvo después de la capitulación de Zaragoza prisionero en Francia hasta el 13 de diciembre de 1813, regresando a España a comienzos del siguiente año, cargado de popularidad, lo que no le impidió el recibir un Oficio del Ministerio de la Guerra, de fecha 26 de febrero de 1814, para que se presentara en la Secretaría de dicho Ministerio y jurara la Constitución, jura que debió realizar inmediatamente, según Certificado expedido el 27 de febrero por Juan Dominguez, Secretario del rey, donde se indicaba que el general Palafox había jurado la Constitución.

Enterado de la vuelta del rey Fernando VII a España, el general acude a recibirlo, comisionado por las Cortes, para que el rey jurara la Constitución, lo que aprovecha el general para solicitar a Fernando VII que desvíe su viaje y visite la ciudad de Zaragoza antes de acudir a Valencia, solicitud que obtiene Palafox.
El recibimiento de Zaragoza a su general, que además regresa acompañado de su rey, el Deseado, es todo un acontecimiento en la ciudad, como recoge una carta de la Condesa de Bureta narrando el recibimiento, y en la más interesante descripción sobre la entrada de ambos personajes, escrita para que Miguel Parra hiciera un cuadro. La entrada en la destruida ciudad debió de ser todo un acontecimiento para los zaragozanos, con actos de todo tipo, dentro de las limitaciones de la situación, con tercetos dedicados al monarca, como escritos por los parroquianos de San Pablo, aunque lo mejor debió de ser el recibimiento a las puertas de la ciudad, como recoge el general en sus Memorias:
"Ya Palafox le esperaba a caballo a dos leguas de la capital al frente de un inmenso pueblo, y al llegar al camino que llaman de Cogullada, les tenía dispuesto un hermoso carro triunfal que, conducido por los robustos brazos de los zaragozanos y en medio del entusiasmo más pronunciado, entre vivas y lágrimas de placer, entraron las reales personas en la fiel y heroica Zaragoza, habiendo honrado Su Majestad a Palafox con hacerle subir a su lado para entrar en la ciudad."

Condecoraciones,Títulos y Distinciones

La primera condecoración recibida por Palafox, dejando a un lado las de los Sitios, es la de Sufrimientos por la Patria, concedida en 1815 por haber estado en la prisión de Francia. En el mismo año le fue concedida la Gran Cruz de la Real y Militar Orden de San Fernando, como consta en la notificación guardada por el general, que lleva el sello y la firma real. Al siguiente año le concede Fernando VII, con fecha 14 de febrero, la Gran Cruz de la Orden de San Hermenegildo.
Uno de los nombramientos que más llama la atención es el recibido en septiembre de 1814 como Caballero de la Orden de Lis de Francia, distinción recibida del país contra cuyos ejércitos había luchado Palafox. Otras condecoraciones le serían concedidas al general Palafox ya en los años finales de su vida, como la Cruz de Carlos III, concedida en diciembre de 1838, Cruz a la que renuncia el general. La última distinción recibida por el general fue la concesión el 6 de febrero de 1846 por la reina Isabel II de la Sacra Orden Militar de San Juan de Jerusalén.

De los muchos Títulos, distinciones, honores y nombramientos otorgados al general Palafox por su actuación al mando de la ciudad de Zaragoza en los dos Sitios, destacan los recibidos del ayuntamiento de dicha ciudad o de las Academias en ellas existentes y de otras ciudades, como el nombramiento de Palafox en 1808 como Regidor Noble por el ayuntamiento, y los nombramientos de Académico de Honor de la Academia de San Carlos de Valencia y también de la de Nobles y Bellas Artes de Zaragoza, honores y distinciones que también le hicieron otras Academias y Sociedades, como también en Valencia por parte de la Real Sociedad Española de Amigos del País en 1814 nombrándole miembro de la misma, o el de la Sociedad Arqueológica Tarraconense, que le nombra miembro en 1845.
El 18 de junio de 1834 la reina gobernadora nombra a Palafox Prócer del Reino, estamento que estaba formado por personas que han destacado por algún motivo y habían recibido dicho honor por parte de la reina, con el derecho de acudir a las sesiones de las Cortes, estamento de Próceres del Reino que por medio del duque de Rivas contesta a Palafox por medio de un Oficio confirmando su nombramiento.
Lamás importante distinción que recibió el general Palafox fue la de Grande de España, concedida el 17 de julio de 1834, con el título de duque de Zaragoza, recibiendo a los pocos días un Oficio del ayuntamiento de la ciudad de Zaragoza felicitando a Palafox por el título de duque de Zaragoza que le habían concedido.

Vida pública

Al instalarse en Madrid en 1815, contrajo matrimonio ese mismo año con Francisca Soler Y Durán, matrimonio del que nacerá un hijo, Francisco Pilar Mariano de Rebolledo Palafox y Soler Durán, nacido en Huesca el 12 de octubre de 1815, apuntándole su padre a los pocos meses de nacer como voluntario en el Regimiento de Infantería Ligera, 1º de Voluntarios de Aragón, continuando Francisco su carrera en el ejército, retirándose con el grado de coronel de caballería.
Desde su establecimiento en Madrid, Palafox se aleja de la vida oficial, aunque utilizado por la monarquía como un comodín liberal cuando la situación de la corona no era la mejor dentro del país, llegando a nombrar al general para dirigir distintas unidades del ejército o de la Casa Real. Cargos de los que volverá a ser nombrado durante los años treinta y cuarenta, y que siempre han sido considerados de segundo nivel, teniendo en cuenta la persona y categoría militar del general Palafox.

Durante los años que el general Palafox estuvo algo apartado de la vida pública, los aprovechó para ir redactando los manuscritos de sus Memorias, en los que intenta reunir toda la información existente sobre los sucesos de los Sitios y su propia actuación. Pocos años después, cuando el 24 de julio de 1834, al poco de haber sido nombrado Prócer del Reino por la Reina gobernadora, es detenido y encarcelado, acusado de participar en la conspiración conocida como La Isabelina. Desde el primer momento el general Palafox proclamó su inocencia, enviando gran cantidad de escritos en los que expresa lo injusto de su situación, para que intercedieran en su favor, de los que se pueden consultar los borradores conservados en su archivo, incluso la copia de una carta escrita por su esposa al Ministro de Gracia y Justicia sobre la situación de su esposo. El general quedó absuelto el 22 de junio de 1835 de los cargos que se le imputaban.

A finales de 1837 el general Palafox tuvo el honor de ser propuesto para senador por el ayuntamiento de Huesca, recibiendo su primer Certificado como senador el año 1839, repitiendo su nombramiento en los años 1843 y 1845, nombramiento que en aquella época era un gran honor y distinción.
Entre los cargos que desempeñó caben destacar que en 1836 era Inspector General de Milicias Provinciales y Comandante General de la Guardia Real Provincial, jefatura de la Guardia Real que mantendrá hasta el año 1841. Durante los años 1843 a 1846 fue Comandante del Cuerpo de Alabarderos, recibiendo por ello un afectuoso Oficio del ayuntamiento de Huesca felicitándole por su nombramiento. El último puesto ejercido por Palafox fue el de Comandante General del Cuerpo de Inválidos, del que fue nombrado en el año 1846.

El general José Rebolledo Palafox y Melci falleció en Madrid el 15 de febrero de 1847, siendo enterrado en la iglesia de Atocha en Madrid, entonces sede del Establecimiento de Inválidos, Cuerpo del que era entonces presidente.
Un ejemplo de que la figura del general Palafox todavía era conocida fuera de España, se puede ver en la nota publicada al mes siguiente en la Gaceta Universal Militar de Berlín. Al cumplirse un año de su muerte, con fecha 13 de febrero de 1848, se publicó una Orden general para conmemorar el eterno descanso del alma de Palafox.
En el año 1902 sus restos mortales fueron trasladados al Panteón de Hombres Ilustres, en Madrid. El último traslado de los restos del general se efectuó el 9 de junio de 1958, al ser llevados a Zaragoza, siendo enterrados en la cripta de la Basílica de Nuestra Señora del Pilar, con motivo de los Actos del CL Aniversario de los Sitios de Zaragoza.

 

 


Tumba del general Palafox en la cripta de la Basílica del Pilar.
Rinde honores un piquete del 1º Regimiento de Voluntarios de Aragón.

Fuentes:
Autor Leonardo Blanco Lalinde.
Archivo, Biblioteca y Hemeroteca Municipal de Zaragoza. Archivo Palafox.
Mapa de la ciudad extraido de Los Sitios de Zaragoza 1808-1809:"Guerra a muerte" Raymond Rudorff.Grijalbo.Barcelona, 1977.
Articulo publicado en la Revista Fundación 2008 Zaragoza Nº1.Junio 2004.


Si quieres debatir este articulo entra en su foro de discusión