Imprimir
Categoría de nivel principal o raíz: Artículos
Visto: 22715

ANTECEDENTES.

En 1945 ya no quedaban soldados franceses en Indochina. Las mejores tropas habían huido hacia China y el resto había sido internado por los japoneses. Al firmarse la paz el día de la victoria en oriente, fueron los ingleses y los chinos nacionalistas los encargados de mantener la paz en el territorio francés. Así, en Postdam se acordó dividir el territorio por el paralelo 16. Al norte, los 180.000 chinos del General Li Han cedieron prácticamente la administración al tío Ho.

Al sur, quedaban las fuerzas del general Gracey, rápidamente relevadas por las del General Leclerc, que llegó el 2 de septiembre a Saigón. Tuvo que enfrentarse a la resistencia del viet minh en toda la ruta hasta la zona de demarcación china...pero no fue nada comparado con lo que se encontraría en el norte.

El Viet-Mihn se había hecho fuerte con el apoyo chino y las armas japonesas, pero los franceses fueron más inteligentes: Cedieron a los chinos nacionalistas todos sus derechos y privilegios en territorio chino a cambio de una aceleración de su retirada, y Ho chi minh sé vio obligado a pactar con los franceses. Ninguno de los dos era lo bastante fuerte como para vencer en aquel momento. Ho aceptó la instalación de 15.000 franceses en el norte, y un tratado que convertiría a Vietnam en una republica libre asociada a la Unión francesa. Ho ayudó incluso a los franceses a contener a las guerrillas nacionalistas que no dependían de su movimiento. Leclerc le correspondió con la promesa de que en 1952 se celebraría un plebiscito que decidiría el destino de Vietnam.

Por su parte, en la metrópoli, la amargura y la humillación de la guerra mundial no facilitaba las soluciones de compromiso que podían entenderse como debilidad o falta de resolución. Al principio los nuevos lideres de Francia negociaron con tranquilidad con los nacionalistas locales, tratando de llegar a acuerdos...Pero estos se hicieron imposibles cuando ambas partes se dieron cuenta de que cada uno quería exactamente lo que el otro deseaba: El control absoluto de la zona.

Las cosas no podían quedarse así.

LA GUERRA

A pesar de todos los tratados firmados, en cuanto el Vieth-Min se sintió lo bastante fuerte comenzó a hostigar a las fuerzas francesas. Los combates fueron creciendo hasta que el 23 de noviembre de 1946 los franceses se vieron obligados a bombardear Haiphong como represalia, y después a luchar durante 7 días para expulsar a los guerrilleros. A las 2 de la madrugada del 19 de diciembre de 1946 Ho Chih Min ordenó a sus tres divisiones regulares, y a sus guerrilleros, comenzar la insurrección general contra Francia. Era el comienzo de 8 años de guerra.

Giap decidió aplicar el esquema de la guerra revolucionaria de Mao Zedong: Ceder territorio y fortalecerse, guerra de guerrillas a pequeña escala para desgastar al enemigo, ofensiva general.

Curiosamente parece ser que solo Franco y De Gaulle fueron capaces de comprender lo evidente, y es que tras la mascara del comunismo el Vieth-Minh, futuro Viet-Cong, no era otra cosa que un movimiento nacionalista destinado a lograr la independencia del territorio Vietnamita del modo que fuese. El comunismo era una mascara temporal. Y ese fue el gran error de franceses y americanos. El comunismo, como concepto político, podía ser derrotado. El anhelo nacionalista de independencia frente a los blancos no.

Los franceses partían con la ventaja de la falta de organización y de material de la guerrilla rebelde, y con la libertad de actuación que suponía poder destacar en Indochina un ejército "colonial" cuyas bajas no suponían ningún coste moral o de popularidad en la metrópoli. Mientras que los jóvenes franceses jugaban a conquistadores en territorio alemán, los senegaleses, marroquíes, argelinos, annanitas y legionarios extranjeros sudaban y morían en el fango y la baba del annam.

Pero la guerra no tenia trazas de resolverse a corto plazo. Era cierto que los franceses podían presumir de controlar con efectividad el sur del país y él triangulo útil del norte, con base en Hanoi y Haiphong, pero no era menos cierto que la guerra no concluya, y que en las zonas del interior del norte la presencia francesa era solo teórica. Los rebeldes solo podían lanzar pequeñas ofensivas guerrilleras, por que todos sus intentos de lanzar verdaderos asaltos contra posiciones fuertes de los franceses terminaban en masacre. La guerra revolucionaria de Mao se estrellaba contra la férrea disciplina de fuego de los occidentales, pero las columnas francesas se hundían en las junglas infestadas de guerrilleros.

PRIMEROS EXITOS

El primer comandante, General Valluy, tenia motivos sobrados para mostrarse optimista. A pesar de que los rebeldes contaban con 100.000 hombres en armas, su capacidad para enfrentarse a las tropas francesas en grandes batallas a campo abierto era muy limitada. Rápidamente aseguró un control efectivo sobre el sur, Cochinchina ( el delta en torno a Saigón), y logró asentar bases seguras en Annam ( el centro) y Tonkín ( el norte). Decidido a lograr una rápida victoria, concentró 15.000 hombres para lanzar una ofensiva decisiva en el corazón del tonkín, zona clave de la resistencia comunista, denominada por los rebeldes: Zona libre. La ofensiva fue una victoria casi absoluta...Casi por que a pesar del gran numero de bajas causadas, de las cantidades de material apresado...la cúpula del enemigo había logrado huir. Sin embargo, los políticos franceses en lugar de reforzarle le privaron de algunas unidades.

Estas perdidas no fueron importantes a largo plazo, puesto que tras un corto letargo, la victoria de Mao en la guerra civil China comenzó el inagotable flujo de material militar que ya no se detendría casi hasta 1972. Semejante ayuda no dejó de tener una contrapartida occidental: El 25 de junio de 1950 Truman decretó el comienzo del apoyo económico y logístico al esfuerzo bélico de Francia y sus asociados contra la expansión comunista.

CRISIS EN EL NORTE

En febrero de 1950, Giap decidió que la estrategia guerrillera ya había llegado a su fin, y dio comienzo a las operaciones móviles con fuerzas organizadas, destinadas a batir al enemigo en grandes batallas campales. Disponía ya de 4 divisiones convencionales: Las 304, 308, 312 y 320, el Chuc Luc. Comenzaron los asaltos a las posiciones francesas de bloqueo en la frontera con china: Cao Bang y Lang song. Las posiciones, mal comunicadas y débilmente protegidas, incapaces de apoyarse mutuamente, cayeron o fueron abandonadas. Las tropas que trataron inútilmente de contactar con las columnas de socorro, superadas en una proporción de 8 a 1, masacradas. Todo el norte del Tonkin estaba en manos del Vieth-min en una de las grandes derrotas coloniales de Francia: Más de 10.000 soldados perdidos de un golpe.

Tras las crisis, se decidió una reorganización general de las fuerzas del área: El mando pasó al condecorado general Jean de Lattre de Tassigny, y se fortaleció la decisión de transferir responsabilidades y poder decisorio a las fuerzas nativas. Una temprana estrategia de "vietnamización".

Los comunistas aceleraron su campaña. Las posiciones francesas en el Tonkín caían a una velocidad alarmante mientras que las divisiones del vieth-min se acercaban más y más a una Hanoi aparentemente indefensa...Sin embargo, en Enero de 1951, a las puertas de la capital del norte el Vieth-min sufrió una derrota sin precedentes. Las fuerzas francesas ocuparon una serie de colinas que bloqueaban el acceso a la ciudad, y fijaron sobre el terreno a las masivas fuerzas de Giap. Entonces, la artillería y la aviación, literalmente, las regaron con napalm. Las estimaciones mas moderadas, calculan mas de 9.000 muertos y 8.000 heridos en 3 días, tras lo cual Giap no tuvo mas remedio que ordenar la retirada. Tras la victoria, se construyó una línea fortificada para la defensa del perímetro urbano: La línea de Lattre.

ESTABILIZACIÓN Y PUTREFACCIÓN.

La guerra de Indochina se resumía para los franceses en una realidad evidente: Que en aquel estado de cosas era casi imposible perder la guerra, pero totalmente imposible ganarla. El cansancio de los políticos, la inestabilidad en Francia, las presiones internacionales les invitaban a ser más agresivos, a lograr de una vez una victoria militar que borrase la humillación de 1940...Paralelamente el bloque comunista aumentaba los suministros y el apoyo a los vietnamitas. Cambiaba la faz de la guerra, y el tiempo no jugaba a favor de los franceses. Antes de que las condiciones objetivas del conflicto les llevasen a una situación de tablas, en la que a la larga los vietnamitas ganarían por puro cansancio del gobierno de la metrópoli, los franceses decidieron empezar a lanzar grandes ofensivas de conquista. Los franceses no se jugaban un puñado de kilometros inútiles en el norte, se jugaban vietnam, y con vietnam indochina. Todo su imperio asiático dependía de aquella guerra, y con ella el destino colonial de Francia. O lo que es lo mismo, el honor de un ejercito derrotado.

Teóricamente el ejército francés tenia la capacidad, pero por desgracia jugaba un doble juego con efectivos limitados: La ocupación y la ofensiva. Para la ofensiva se hacia fundamental lograr una reserva estratégica de entidad...reserva que se diluía en la guarnición de multitud de puestos. Los americanos experimentaría la misma necesidad creciente: Mas y mas hombres de guarnición, mas y mas hombres para ofensivas...en una escalada que no se detenía jamás.

3 COMANDANTES EN JEFE

De Lattre comenzó a recuperar la ofensiva en 1951 ocupando los ríos y las selvas con pequeños grupos de comandos, destinados a batir a la guerrilla en su propio terreno. Pero a pesar de estas nuevas medidas, de 500.000 hombres bajo su mando aún necesitaba dedicar mas de 350.000 a tareas de guarnición.

En Marzo de 1951 los comunistas presionaron en Haiphong, y De Lattre se conformó con abandonar posiciones menores. No se dejó atraer a una batalla en terreno dificil.

Durante el resto de 1951 las operaciones se concentraron en el area de Hoah Binh y el rio negro, al interior del Tonkín, donde los franceses consiguieron mantener su línea de fortificaciones. Sin embargo, a finales del mismo año, De Lattre ingresaba en un hospital parisino para operarse de un cáncer maligno. Moriría a principios de 1952.

El nuevo comandante, Salan, comenzó con una retirada: Las posiciones del río negro, reconquistadas y mantenidas el año anterior, pasaron a ser evacuadas al estimarse indefendibles. La retirada trató de ser impedida por los comunistas en una serie de batallas que se saldaron con numerosas bajas y humillantes derrotas para Giap, pero que no evitaron duras criticas para Salan: Los franceses habían vendido la ocupación de Hoah Binh y el río negro como una gran victoria, y el abandono de dichas posiciones solo podía ser interpretado de una forma por la opinión publica.

Hasta 1953, en que fué relevado por Navarre, Salan trató de mantener la ofensiva, pero lo único que logró con sus operaciones de castigo en el tonkín fue aumentar el numero de bajas de Giap sin poder detener el goteo de posiciones que iban cayendo en manos comunistas.

Las tropas francesas, en ese momento, y sin contar los nativos, constaban de:

Franceses: 54.000

Marroquíes y Argelinos: 30.000

Senegaleses: 18.000

Legionarios: 20.000

EL DESENLACE

La guerra seguía concentrada en el interior del Tonkín, basada en la lucha por mantener y aprovisionar una multitud de puestos fortificados cuya función era la bloquear las rutas de comunicación y suministro de los comunistas. La guerra se alargaba sin que estas operaciones a media y pequeña escala decidiesen nada. Los planificadores franceses decidieron aumentar las proporciones de sus operaciones, aumentando así la presión sobre el Vieth-Min. En 1952, la guarnición de Na San en las tierras de los Thai, se había mantenido frente a feroces asaltos comunistas gracias a un puente aéreo masivo y a un abrumador despliegue de poder aéreo. Repetir la misma operación a gran escala podía ser el camino correcto para lograr, si no una victoria definitiva, si un gran triunfo estratégico que convenciese a la metrópoli de la necesidad de reforzar a las fuerzas locales hasta un nivel razonable.


Así, en una sucesión de decisiones erróneas, de esperanzas mal fundadas, de análisis de inteligencia defectuosos...De un camino hacia el desastre, en suma, en el que los franceses demostraron la misma ceguera que en 1940 los planificadores decidieron comenzar las grandes ofensivas en un punto del interior...Dien Bien Phu.

LA STALINGRADO DEL HOMBRE BLANCO.

Dien Bien Phu no aniquiló al ejercito francés, solo destruyó sus sueños de grandes ofensivas y la columna vertebral de sus fuerzas. En Dien Bien Phu no se perdió la guerra, tan solo la posibilidad de ganarla, y demostró ser la excusa perfecta para que los políticos se retirasen sin tener que soportar una guerra de posiciones que a la larga Francia solo podía terminar por abandonar por puro cansancio.

Los batallones coloniales se reagruparon, y marcharon de nuevo derrotados hacia una nueva guerra lejana...que también perderían al final.

Atrás quedaban 107.000 muertos, 100.000 heridos y 28.000 prisioneros de las fuerzas francesas. Supuestamente, las cifras del Vieth Min habrían sido hasta 5 veces superiores. Supuestamente...