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Durante la Ofensiva del Tet, el ejercito Norvietnamita (NVA) había utilizado el valle de A Shau para irrumpir en las defensas de Vietnam del Sur. Una división Norvietnamita y otras unidades del Vietcong, se habían introducido para atacar Da Nang y Hue. A principios de 1969 se hizo evidente la importancia del valle de A Shau; la batalla de Dong Ngai y el descubrimiento de un gran depósito de suministros y armas en la zona, el 20 de enero en una operación de los Marines, confirmo la alta actividad del enemigo en esta zona, localizándose incluso carreteras construidas para facilitar el paso de los camiones.

En mayo se llego a la resolución de limpiar el valle de A Shau de presencia enemiga, para lo cual, el ejercito desplazo a 10 batallones de infantería; entre ellos, el 9º Regimiento de Infantería de Marina, el 3er Regimiento del ARVN, tres batallones de la 101 Aerotransportada (los batallones 1 del 506 regimiento; el 2 del 501 y el 3 del 187) y 3er Batallón del 5º Regimiento de Caballería. La Caballería y los Marines actuarían como fuerza de reconocimiento y participarían en el asalto al valle; las fuerzas del ejercito survietnamita (ARVN) actuarían como piquetes, bloqueando las rutas de escape del valle, mientras que las unidades aerotransportadas participarían en tareas de búsqueda y destrucción. Las operaciones comenzarían el 10 de mayo, bajo el nombre de Apache Snow.

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Dentro de este operativo, al 3er Batallón del 187 Regimiento (conocido coloquialmente como Rakkasans) de la 101 División Aerotransportada, al mando del Teniente Coronel Honeycutt, alias “Blackjack”, le toco el más duro papel, la toma de la colina Dong Ap Bia; que en los planos militares era conocida como Colina 937 y que terminaría la batalla con el sobrenombre de “La Colina de la hamburguesa”, un nombre bastante apropiado tal y como revelaran los hechos. Y no era para menos; la Colina 937 era una escarpada elevación de 937 mt de altura con un denso manto de foresta tropical, y bajo los pies, una masa de tierra y raíces de plantas que hacía difícil la ascensión, incluso en tiempos de paz. Barrancos y elevaciones, sumadas a obstáculos artificiales como trincheras, búnkeres y nidos de ametralladoras terminaban por complicar la ascensión a la colina. Además, las tropas de Vietnam del Norte, unas 1.500 aproximadamente, estaban bien asentadas, con túneles, bunkers y refugios, donde hacían vida y almacenaban suministros para la batalla.

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10 de mayo
En la mañana del 10, los tres batallones aerotransportados y dos del ejército survietnamita, 1.805 hombres en total, se preparaban en la base de fuego Blaze, a 20 km de la montaña Dong Ap Bia. En el mismo campamento, diez baterías de artillería se habían movilizado para ofrecer apoyo artillero a la operación. Una hora antes de la hora H, la aviación bombardeo la zona de aterrizaje (LZ) durante 50 minutos; le siguió una cortina de artillería durante los siguientes 15 min. Finalmente, helicópteros artillados saturaron con fuego de cohetes la zona. A las 06:49 las tropa estaban listas para abordar los UH-1; a las 07:30, 69 “Huey” llevaban a los primeros 400 hombres de los batallones 1/506 y 3/187 que encabezaban el asalto, bajo la escolta de helicópteros Cobra. A las 08:00 las compañías D, A y C del 3er Batallón aterrizaban en la zona de aterrizaje 2 (LZ 2) sin oposición enemiga. Pocos minutos después, avanzaban hacia sus posiciones defensivas asignadas. Según lo planeado, el Capitán Dean L. Jhonson y su compañía Charlie habían asegurado la zona de aterrizaje; el Capitán Gerald R. Harkins y sus hombres de la compañía Alfa se habían movido hacia la frontera laosiana, mientras que la compañía Delta bajo las ordenes del Capitán Luther L. Sanders se dirigía hacia el suroeste, dirigiéndose al noroeste de Dong Ap Bia. A las 09:45, Honeycutt aterrizaba en la LZ 2. Con su llegada, El Capitán L. Jhonson quedaba relevado de sus funciones en la LZ y se encaminaba hacia la frontera con sus hombres. A las 11:00 la compañía D bajo órdenes de Honeycutt se acercaba unos 1.000 de la colina. En el cielo, los helicópteros empezaban a dar información de senderos, trincheras, bunkers y demás posiciones defensivas enemigas. Consciente del peligro al que se enfrentaba, el Teniente Coronel solicito por radio la llegada de la compañía Bravo, que permanecía hasta entonces como unidad de reserva; llegando a la zona a mediodía, bajo las ordenes del Capitán Charles L. Littman, que solo llevaba 12 días en la unidad.

Sortearon la primera cresta sin problemas, acercándose a la segunda; localizando trampas y fosos con estacas punji (una rudimentaria, pero aterradora trampa, en la que un foso cubierto con follaje, tapizaba el fondo con bambú cortado a modo de estacas, ensartando al incauto soldado que cayese en su interior). Fue entonces cuando los hombres del 2ª Pelotón de la Delta fueron atacados con fuego de Kalasnikov y RPG; sin embargo, el apoyo de artillería fue suficiente para socavar la resistencia norvietnamita, encontrando los americanos cuatro cadáveres en la zona. La artillería recibió órdenes de seguir batiendo la zona toda la noche mientras Littman recibía órdenes de cavar posiciones defensivas para pasar la noche.

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11 de mayo
Tras una lluvia de disparos contra las posiciones enemigas, el 4º Pelotón de la Compañía B bajo las ordenes del Teniente Denholm se traslado hacia la cumbre. Eran las 07:50. A medida que ascendían la cresta pudieron ver senderos de tierra ensangrentada, pertrechos enemigos y los cadáveres de 8 vietnamitas. A lo largo de la mañana siguieron encontrándose indicios de que el enemigo estaba allí y bien armado. Aproximadamente a las 16:00 el soldado Rosenstreich recibía un disparo en el pecho de un enemigo que surgió de un agujero; casi de inmediato, el soldado McCarrell recibía el impacto de un RPG que lo despedazaba. La onda expansiva arrojo a Denholm al suelo, pero consiguió sobreponerse y solicitar fuego de apoyo; el soldado Larson se apresuro hacia la cabeza del pelotón recibiendo un disparo en la sien. El soldado Mills, era atravesado por un disparo en el pecho, sin embargo, mantuvo las fuerzas suficientes para cargar su M60 y disparar contra los tiradores enemigos. En un grave aprieto, el resto de la unidad retrocedió cargando a sus heridos y muertos, lanzando una lluvia de granadas y fuego de fusilería para cubrir su retirada. Honeycutt al recibir la noticia, ordeno apoyo aéreo y de artillería. A las 17:30, uno de los Cobra que batía la cresta alcanzo por error el puesto de mando del batallón, hiriendo a Honeycutt y matando a dos hombres que estaban con él. 35 hombres habían resultado heridos y Honeycutt ordeno un alto el fuego en las operaciones de apoyo aéreo hasta una correcta identificación de los objetivos.

Entre lo encontrado aquella mañana por el pelotón de Denholm había un cuaderno que revelaba que en la colina había entre 1.200 y 800 hombres del 29º Regimiento del NVA, fuertemente armados y con instrucciones de infiltrarse en el valle y atacar Hue.

Al anochecer, la compañía C se traslado al suroeste. Con la información capturada, Honeycutt ordeno a la compañía C moverse al Este de la colina, mientras la compañía A era enviada para reforzar la posición de la D, que debía limpiar un barranco al noroeste y desde ahí atacar la montaña.

12 de mayo
Durante este día, 8 ataques aéreos se sucedieron contra la colina 937, el ultimo a las 17:34; utilizando napalm, cohetes y bombas de 227 y 454 kg; la artillería, de 105 y 155 mm batía también con precisión las laderas de Dong Ap Bia. Cuando los ataques cesaron, la compañía B ascendió a la cresta utilizando los senderos abiertos por el napalm y encontrando varios bunkers que fueron atacados con lanzacohetes. Arriba, los norvietnamitas salieron de sus agujeros, haciendo rodar ladera abajo granadas de mano que hirieron a seis hombres. Littman retrocedió con sus heridos, mientras los bombarderos y los helicópteros cubrían su retirada.

En otro lado, la Sanders y su compañía D estaban teniendo problemas; habían sido emboscados por francotiradores que les disparaban desde tres posiciones distintas, ocultos en la densa selva.

Honeycutt por su parte solicitó la preparación de una nueva zona de aterrizaje cerca de la compañía B. Y aunque uno de los helicópteros fue derribado, los ingenieros consiguieron construir la zona de aterrizaje hacia las 15:00. Otra fue habilitada a escasos 100 metros del puesto de mando.

Por la tarde, la compañía C había sufrido una emboscada con fuego de RPG que les había ocasionado 8 heridos. Establecieron su posición defensiva para pasar la noche a 500 m de la pista de aterrizaje pequeña, la compañía B se estableció a 350 m al noroeste de la misma y la D a 500 m al norte. Por la noche, los norvietnamitas tantearon las posiciones defensivas y a media noche los americanos fueron atacados con precisión por fuego de mortero.

13 de mayo
A las 06:56 los controladores FAC llegaron a la zona, dirigiendo los ataques aéreos contra los objetivos enemigos que se habían identificado en el transcurso de los días anteriores. Los F-4 Phantom transportaban bombas de acción retardada, con la esperanza de que penetrasen en el subsuelo antes de detonar, destruyendo los túneles y bunkers donde se ocultaba el enemigo. Los norvietnamitas tenían aprendida la lección, y tan pronto escuchaban el zumbido de los aviones, se dirigían a toda prisa a sus refugios subterráneos; saliendo cuando los aviones se iban, por lo que las bajas por bombardeo eran escasas, y la infantería americana apenas notaba diferencia entre antes y después del bombardeo.

Tras los tempranos ataques aéreos, las compañías B y C volvieron a subir a la montaña, donde se volvieron a topar con una encarnizada resistencia que les causo no pocas bajas. Más y más soldados bajaban heridos por los senderos, mientras otros, subían con más municiones y granadas para la batalla. Mientras, en el puesto de mando, los americanos sufrían un ataque del NVA que dejaba un saldo de dos muertos y cinco heridos, antes de que la artillería consiguiese detener el ataque.

La compañía D igualmente lo tenía difícil, teniendo que vadear un rio antes de intentar subir al Dong Ap Bia, cuando el enemigo les ataco con granadas autopropulsadas que hirieron a varios hombres.

“La compañía Delta, con pelotones a ambos lados del barranco contesto el fuego con todas las armas que llevaban y pidió apoyo de los helicópteros artillados” – escribió Fred Waterhouse – “También pidieron un helicóptero para evacuación médica, que llego al lugar a las 15:10 horas. Los Rakkasans izaban a sus heridos al helicóptero que se mantenía en vuelo estacionario, cuando una granada autopropulsada impacto en él. El aparato se precipito contra el suelo, matando en el acto al soldado de primera clase George Pickel; una de las palas de la hélice mataron al soldado especialista William Springfield e hirieron a Miguel Moreno. El capitán Luther Sanders había visto la agonía de sus hombres; tenía siete heridos y siete muertos; toda la compañía se iba a la basura. La Compañía Delta empezó a replegarse rio abajo. En algunos lugares, la ascensión había invertido horas en unos pocos cientos de yardas”

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Por la tarde, el 3er Pelotón de la Compañía A alcanzó a la asediada compañía C y se pusieron nuevamente en marcha. Sanders finalmente ordeno establecer la posición para pasar la noche, dando órdenes a la artillería de dar cobertura durante toda la noche si era necesario. Justo después de medianoche, la base fue alcanzada por fuego de mortero del NVA procedente desde Laos. Honeycutt llamo por radio a los AC-47 “Spooky”; los venerables C-47 Skytrain, armados con ametralladoras Gatling de tiro rápido en su costado que rociaron la selva con sus armas, silenciando al enemigo por aquella noche. Mientras, el Coronel Conmy ordeno al 1er Batallón que cambiase su misión y reforzase al 3er Batallón en el ataque a la montaña.

14 de mayo
A las 06:46, los controladores FAC se presentaron ante Honeycutt y dirigieron 13 ataques aéreos; principalmente con napalm y bombas de 454 kg, durante todo el día. La artillería de la base Blaze martilleaba constantemente la zona. El primer ataque comenzó a las 07:56, las compañías B y C salieron desde sus posiciones nocturnas estableciendo contacto con el enemigo a las 08:43. El NVA había puesto bunkers en posición de tiro cruzado; colocando minas en los arboles, mientras armas de todos los calibres, morteros y granadas hostigaban el ascenso de las compañías aerotransportadas.

El Teniente Goff del 3er Pelotón de la Compañía C quedo con 6 hombres gravemente heridos ; aun así, las tropas siguieron subiendo, recibiendo fuego del NVA desde todas las direcciones, desde trincheras y pozos de tirador desde donde salió el enemigo; los hombres de Goff fueron alcanzados irremediablemente, quedando 2 muertos y 15 heridos. Los otros pelotones de la Compañía fueron frenados en el lateral de la montaña.

El Sargento de 1ª Clase Garza encabezo un pelotón de la Compañía B en tres ataques sin éxito contra la loma para ayudar al resto de la unidad, dejando en el empeño 6 hombres heridos. En el cuarto intento, los hombres de Garza consiguieron asaltar la primera línea de bunkers de la NVA, encontrando allí sus cuerpos ensangrentados. La segunda línea de trincheras enemigas empezó a hacer fuego hiriendo a otros 6 hombres. Los pelotones que encabezaban el asalto de las compañías B y C empezaron a caer bajo el fuego de las ametralladoras pesadas. El soldado Comerford cargaba una M60 con la que empezó a contestar el fuego, pero no era suficiente para acallar los bunkers enemigos. Honeycutt envió otro pelotón para cubrir la retirada, ascendían cuando entonces ocurrió el desastre. Un helicóptero artillado confundió a los hombres de la 101 División con el enemigo, rociándolos con fuego de ametralladoras y cohetes, matando a un hombre y dejando malheridos a otros tres. El Teniente Sullivan con su 2ª Pelotón de la Compañía C intento subir para socorrerles, pero fue alcanzado por un RPG que mato a varios de sus hombres. Con esto las bajas de la Compañía C ascendían a 52 hombres muertos y heridos.

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A las 17:00 pidió un informe de situación; había perdido a 12 hombres, más otros 80 que habían sido heridos. No obstante dos horas después, todos los muertos y heridos de consideración ya habían sido evacuados y a las 20:00 un AC-47 sobrevoló la zona dar cobertura durante toda la noche.

15 de mayo
Durante primeras horas de la mañana, y como venía siendo costumbre, los bombarderos y la artillería batieron la montaña, batiendo la tierra desprovista de vegetación y abrasando los arboles. Y como en días anteriores, las bajas del NVA eran insignificantes, y lo que es peor; todo este bombardeo, destruía posiciones naturales en las que los asaltantes podrían haber buscado cobertura. A las 12:00 las compañías A y B atacaron desde las mismas posiciones del día anterior. El Sargento Garza guio a su 4º Pelotón por la misma ruta, cuando dos minas hirieron a sus dos hombres en punta. El Sargento pidió apoyo aéreo, tras el cual los hombres del 4ª Pelotón asaltaron los bunkers a sangre y fuego, acabando con la vida de 8 defensores. Sin embargo, francotiradores y nidos de ametralladoras detuvieron su avance. Garza marco la posición con humo y llamo a los helicópteros y lamentablemente, alguien volvió a errar. Uno de los helicópteros descargo todo su tubo lanzacohetes en el puesto de mando de la Compañía B, matando a un soldado e hiriendo a otros 15 hombres, entre ellos al Capitán Littman, que fue sustituido por el Capitán Chapelle, mientras el 4ª Pelotón era víctima de un contraataque del NVA.

El Teniente McGreevy y su 1er Pelotón de la Compañía A se planto delante de una línea de bunkers, cuando el soldado Lyden, que daba cobertura con su M60 fue alcanzado y muerto por fuego norvietnamita. El Pelotón quedo reducido a la mitad y tuvo que replegarse. Honeycutt retiro a las compañías A y B y ordeno que establecieran posiciones para pasar la noche. También pidió hablar con el mando: “Quiero que todo el mundo lo entienda, artilleros, pilotos y oficiales de enlace… todo el mundo… No quiero más ARA (apoyo aéreo con cohetes) si no son capaces de disparar al enemigo en lugar de a nosotros. Estoy cansado de tener más bajas por fuego amigo que por el del enemigo. El próximo hijo de puta que venga y nos dispare; le vamos a disparar hasta derribar su jodido culo. Ahora ya puede ir y contárselo”

Durante la noche, zapadores del NVA irrumpieron desde Laos tratando de golpear el puesto de mando, un AC-119 Shadow (otro cañonero volante como el AC-47) se encargo de disuadirles del intento.

16 de mayo
En un primer reconocimiento la Compañía C encontró 14 cadáveres norvietnamitas en su área, victimas del AC-119. El día comenzó como los anteriores, una mañana de fuego y pólvora sobre posiciones enemigas o sospechosas de contener fuerzas hostiles. Honeycutt le comunico a Sanders que detuviese la búsqueda de la Compañía D de una ruta de ascenso a la montaña, tras tres brutales días de combates en los barrancos. Ordeno a la Compañía que se desplazase para dar protección a la zona de aterrizaje de la Compañía B. También dispuso que la Compañía A tomase la iniciativa en el ataque con apoyo del 1er Batallón del 506. Sin embargo, el 1er Batallón tenía sus propios problemas, el NVA abrió fuego de armas pesadas desde las cotas 800, 900 y 916. Así pues, el 3er Batallón del 187 se encontró solo en el asalto. Honeycutt cancelo el ataque frustrado; lamentándose del demasiado tiempo que estaba invirtiendo el 1er Batallón en solucionar sus problemas y en la sospecha de que el NVA estaba siendo reforzado desde Laos.

17 de mayo
Finalmente, Honeycutt suspendió las operaciones ese día; permitiendo a sus hombres descansar mientras los reabastecía, distribuyendo entre las tropas mascaras de gas, chalecos antibalas, granadas y municiones. Estas, reflexionaban y se preparaban para la batalla; tras días de intensos e infrucutosos combates, la moral estaba baja, y existía el sentimiento de que los mandos no iban a detenerse. Tomarían la posición a cualquier precio o morirían en el intento. Llego a tanto, que tiempo después algún soldado paracaidista llego a poner precio a la cabeza del Teniente Coronel Honeycutt Mientras el 1er Batallón del 506 aun no había alcanzado la posición desde la que proporcionar apoyo. La aviación y la artillería continuo con su ya repetitivo ritual y por la noche hubo poca actividad.

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18 de mayo
A primera hora, y por enésimo día, la artillería y la aviación dieron los buenos días a las tropas acantonadas en el Dong Ap Bia; con un añadido, se utilizaron gases lacrimógenos para mermar la capacidad de respuesta del NVA; pero tras caer varios proyectiles entre las líneas de la Compañía A, se abortaron el resto de ataques con gas. Rearmados del día anterior, los hombres subían con pesados chalecos antibalas, diez granadas y hasta 14 cargadores de M16. Las Compañías A y D subieron por las dos únicas rutas viables, explotadas en los días anteriores. En la Compañía A, el 1er Pelotón ascendía, seguido del 2 y 3er Pelotón de la Delta. El fuego enemigo aumento a medida que ascendían y el Teniente McGreevy resulto herido. A las 12:15 se desato un infierno sobre la colina, los americanos hicieron uso de todo lo que tenían; napalm, bombas de caída libre, artillería, morteros, cañones anticarro, lanzacohetes, lanzagranadas, ametralladoras y fusiles. La Compañía D, en el flanco de la A se encontró con una línea defensiva, y el Capitán Sanders, grito a tres hombres que bajaban la ladera, incluyendo al Teniente Lipscomb.

- “Sigan avanzando”
- “Han colocado minas por toda la zona, si seguimos nos van a volar en pedazos” – contesto Lipscomb
- “Con minas o sin ellas, hay que moverse. Dispara si quieres, pero tienes que llevar a tus hombres hasta la colina. Es nuestra única oportunidad, si nos quedamos aquí, acabaran con nosotros”

Lipscomb cogió a sus hombres y retomo el ascenso, cuando una granada cayo a sus pies, la detonación lo mato en el acto, mandando su cuerpo ladera abajo. El soldado Paul Bellino se adelanto para continuar, cuando un francotirador acabo con su vida.

Sanders se dio cuenta que tenía que moverse o permanecer plantado y perder más hombres. Ordeno al Teniente Walden y a su 1er Pelotón continuar con el ataque. Poco después, el propio Sanders fue herido en el brazo, siendo relevado por Walden, el cual solicito más munición, que le fue arrojada por un helicóptero.

“Walden le dijo al Coronel que sus Rakkasans no retrocederían” – escribió Waterhouse – “Walden se traslado con sus hombres a la primera línea. Sus hombres saltaban de cráter en cráter, mientras el NVA lanzaba granadas que volaban por el aire. Los soldados especialistas Howard Harris y Jack Little cargaban con la M60. Harris recibió un tiro en el cuello. El soldado de 1ª Clase Roy Matthew fue puesto como auxiliar del artillero. Seis segundos más tarde caía muerto, herido en la garganta. El soldado de 1ª Clase Steve Korovesis se aproximo como nuevo reemplazo, fue alcanzado por metralla y evacuado. Llevaba un mes en Vietnam y duro 10 minutos en su primera batalla”

“El Teniente Walden traslado la línea arriba y abajo, manteniendo a sus hombres. Empezaron a hacer fuego de flanqueo. Dos Rakkasans intentaron adelantarse rápidamente. Ambos fueron alcanzados. El soldado de 1ª clase Willie Kirkland, médico del 1er Pelotón se traslado para proporcionar ayuda. Fue alcanzado cinco veces en el pecho. Entonces el soldado Roger Murray proporciono fuego de cobertura mientras el Sargento Tom McGall y el soldado Michael Rocklen corrían y arrastraban el cuerpo de Kirkland a un cráter. Kirkland moriría minutos después.”

Al sur de la Compañía D, la compañía A se traslado para el combate. El Teniente Bresnahan lidero a su 3er Pelotón a través de una pendiente de 30º, invadiendo la primera línea de defensa, matando a 10 soldados norvietnamitas y avanzando hacia la segunda línea. En el puesto de mando, Honeycutt estaba recibiendo satisfactorios informes de sus oficiales, aunque el 1er Batallón del 506 solo había avanzado unos pocos cientos de metros debido a una dura oposición.

A las 11:37 Walden se encontraba a setenta y cinco metros de la cima, pero minutos más tarde, él y el Sargento de 1ª Sterns fueron alcanzados por metralla. La compañía D se quedo sin oficiales y se estaban acabando las municiones. La Compañía C fue enviada para reforzar a lo que quedaba de la A y la D, cargando todas las municiones que pudiesen llevar y absorbiendo a los restos de la compañía D. Honeycutt se dio cuenta de su precipitado optimismo. La compañía C tuvo que luchar hasta la colina, recibiendo fuego desde el suroeste, desde donde un helicóptero diviso efectivos del NVA. También se advirtió que finalmente el 1er Batallón del 506 Regimiento no estaba en condiciones de participar en el asalto final a la colina. Honeycutt llamo a su superior, el Coronel Conmy y pidió otra compañía intacta; en principio el Coronel le dijo que en pocos minutos estarían en el aire. Desde las 12:51 a las 13:30, todas las unidades se mantuvieron en espera, mientras los cazabombarderos incineraban la montaña. Solo un centenar de metros separaba a la Compañía C y restos de la D de la cima. El Teniente Trautman del 1er Pelotón de la D fue alcanzado en una pierna, perdiendo la conciencia. Mientras Honeycutt sobrevolaba la zona en un helicóptero siguiendo las evoluciones de sus hombres y coordinando el fuego de artillería y los ataques aéreos. Pensó que tras los 9 últimos y sangrientos días, por fin conseguiría tomar la colina 937. Aterrizo en la pista próxima a la Compañía B para subir a la colina, cuando empezó a recibir fuego de armas ligeras. El propio Teniente Coronel abatió a un soldado del NVA en el intercambio de disparos.

Finalmente, el optimismo de Honeycutt se fue al traste mientras subía. Sobre él, negros nubarrones empezaron a formarse y lluvias torrenciales cayeron sobre el campo de batalla. La visibilidad se vio limitada a 20 m, las Compañías se detuvieron hasta que pasase el mal tiempo; que dejo tras de si lagunas en los cráteres y el terreno, batido por la días de continuo e incesante bombardeo, se convirtió en un barrizal por el que era imposible ascender, los hombres se atascaban en el barro o resbalaban decenas de metros ladera abajo. Las compañías A y D se retiraron bajo la cobertura de la C, volviendo al punto de partida.

Honeycutt estaba esperando otra Compañía para tomar la cima; sin embargo, no sabía que el comandante de la división, el General Zais, estaba especialmente preocupado por el aumento de las bajas, por lo que denegó cualquier refuerzo para la batalla. A las 17:00, el General llego al puesto de mando de Honeycutt. Los Rakkasans eran un maltrecho Batallón. Durante el día, las compañías A y C habían perdido 9 hombres cada una, y 4 la Compañía B. Ambas eran nimias comparadas con los 39 hombres que la Compañía D había perdido. Zais pregunto a Honeycutt si podía continuar luchando; a lo que respondió de que si le proporcionaba una Compañía adicional, podría seguir en la batalla. Tras una pequeña discusión en la que Honeycutt no estaba dispuesto a permitir que otra unidad se llevase la gloria por la batalla en la que habían caído sus hombres, Zais acepto. Sobre las 18:30, la Compañía A del 2ª Batallón de Regimiento 506 comenzó a llegar a la zona de aterrizaje de vanguardia.

19 de mayo
A las 06:30, y en siete ataques aéreos, los aviones volvieron a bombardear con bombas, napalm y cohetes la zona. El NVA contesto lanzando botes de humo morado, quizás para confundir a la aviación sobre la identidad de los ocupantes del bunker, no se sabe a ciencia cierta. Pero como las fuerzas amigas no utilizaban ese color, algunos aviones consiguieron anotarse impactos directos sobre los objetivos. Durante la mañana, la Compañía D y la Compañía A del 2º Batallón del 506 se trasladaron a la pista de aterrizaje más pequeña. Honeycutt había planificado el ataque definitivo para el día siguiente. Otras unidades se trasladaron para el asalto final. El ARVN desplazo una unidad del 3er Regimiento desde Hue a una pista a 1.000 de la colina. Tres compañías del 2º Batallón del 501 llegaron vía aérea a 800 metros al noroeste del Dong Ap Bia y se traslado andando hasta 400 m del pie de la colina. El 1er Batallón del 506 siguió atacando al NVA al sur.

Según el plan de ataque del Teniente Coronel, la Compañía A del 2º Batallón del 506 ascendería por la cara norte, mientras la Compañía C lo haría desde el noroeste. La Compañía A se trasladaría desde el lado Sur de la cordillera. El Batallón del ARVN tomaría el sector oriental. El 2º Batallón del 501 atacaría desde el suroeste.

20 de mayo
De madrugada, y durante aproximadamente dos horas, los aviones bombardearon la colina desde todas las direcciones con todo lo que pudieron cargar desde sus bases. Como en otras ocasiones, al desaparecer los aviones, la artillería entro en acción. A las 10:00, los cuatro Batallones empezaron el ataque sobre la desnuda colina, desollada por días de continuo bombardeos. En el área del 3er Batallón del 187, la Compañía A por la derecha, la C por el centro y la Compañía A del 2º Batallón del 506 por la izquierda. Al llegar al pie de la montaña, formaron para el asalto, sin embargo, se sorprendieron de que las armas pesadas de largo alance norvietnamitas no disparaban con la misma intensidad de días anteriores. En 10 minutos, las tres compañías habían llegado a una primera línea de bunkers que no tardaron en volar. En 20 minutos ya estaban sobre la segunda línea de bunkers. La tranquilidad solo duro 10 minutos más, en torno a las 10:40, a tan solo 75 m de la cima, los bunkers del NVA empezaron a vomitar una lluvia de fuego, prácticamente a quemarropa. La Compañía C pronto se vio con 7 hombres heridos, teniendo que luchar contra las granadas que rodaban desde arriba. El soldado Tyrone, ayudado por otro compañero, consiguió adelantarse y silenciar varios bunkers con un lanzacohetes.

En el flanco derecho de la Compañía C, el soldado Merjil del 2º Pelotón avanzo resuelto contra las posiciones del enemigo. En poco tiempo, puso fuera de combate dos bunkers con su lanzagranadas; bajo cobertura de sus compañeros, alcanzo otro. Recargo y seguido por sus compañeros siguió el asalto; eran las 11:45 cuando coronaron la cima de la colina 937. Solo ocupaban unos pocos metros cuadrados, y la batalla aun distaba de acabar. (Hay que señalar que recientemente se ha descubierto que soldados del ARVN habían llegado a la cima a las 10:00, cuando se envió un grupo de reconocimiento que consiguió abrirse paso hasta la cima. No obstante, fueron retirados dado que la artillería iba a bombardear la cima (El ejercito olvidado de Vietnam: valor y traición en el ARVN; Andrew Wiest). Desde posiciones excavadas en la cima, el NVA empezó a hacer fuego desde varios puntos contra el 2º Pelotón. Detrás de ellos, el Teniente Sullivan espoleaba a sus hombres. A su izquierda, el soldado Mata y una escuadra se movieron hacia arriba. Mata estableció una base de fuego, mientras el resto de hombres destruía los refugios vietnamitas con granadas y cargas explosivas. A continuación, la Compañía C, en grupos de dos o tres hombres empezaron a llegar a la cima. Dando finalmente por pérdida la posición, los supervivientes del NVA salieron de sus posiciones y corrieron colina abajo, escabulléndose entre las colinas 900 y 910, rumbo a Laos. Honeycutt, desde un helicóptero empezó a dirigir el fuego de mortero contra el enemigo que huía, mientras posicionaba a la Compañía B del 1er Batallón del 506 para cortar la retirada de los norvietnamitas, que presentaron una resistencia encarnizada en cuanto salieron a su paso los soldados americanos.

En la cara occidental, la Compañía C del 3er Batallón estableció un perímetro, mientras el Capitán Harkins recibía ordenes de mover a su Compañía A para reforzar a la C. La Compañía A había estado luchando duramente bajo la cresta de la montaña, perdiendo 16 hombres, incluyendo a un Teniente.

Pero aun quedaba presencia enemiga en la zona. La última línea de bunkers aun estaba ocupada, dando problemas a la Compañía A, y a la C, en cuyo flanco derecho golpeo un grupo de soldados norvietnamitas. El soldado Jackson, del 3er Pelotón de la A cogió su M60 y se lanzo contra el enemigo; el pesimismo había llegado a algunos hombres, temían que se repitiese el resultado de jornadas anteriores, y el ataque volviese a fracasar; pero Jackson no estaba dispuesto a correr colina abajo para que le dispararan por la espalda. Aquella mañana había confesado a un amigo que no iba a volver a bajar de la colina 937. Y así fue; topo con un pozo de tirador, acribillando a quemarropa a dos soldados que intentaron saltar sobre él; continúo y roció con su arma la abertura de un bunker. Detrás de él, sus compañeros siguieron su ejemplo, y disparando sus M16 ascendieron, suprimiendo los focos de resistencia enemiga. El Capitán Harkins, herido levemente por una caída mientras intentaba tomar una foto de la cima unos minutos antes, se preparo para que su Compañía estableciese un perímetro de defensa.

Al suroeste la Compañía B del 1er Batallón del 506 entablaba duros combates. El 3er Pelotón subió hasta la colina 900 para encontrar una desagradable sorpresa. Minas ocultas en los arboles hirieron de inmediato a 7 hombres y mataron a otro. Dos pelotones norvietnamitas atacaron atravesando ladera abajo las líneas del maltrecho pelotón, solo para volver nuevamente a subir. En quince minutos, 10 americanos yacían sin vida en la colina 900, pero el NVA lo había pagado caro. La Compañía C envió un grupo de hombres para reforzar al destrozado 3er Pelotón, entablando combates durante casi 2 horas, tras los cuales, 65 norvietnamitas habían sido abatidos.

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Al final del día, el 29º Regimiento del NVA había desaparecido prácticamente. Sus supervivientes intentaban huir dirección a Laos, con los cazabombarderos americanos pisándoles los talones.

En la cima, los Rakkasans encontraron, previsiblemente, una gran cantidad de vendajes ensangrentados, así como municiones y armas de todo tipo. Los hombres de Honeycutt toparon con un grupo de 15 norvietnamitas, aparentemente en estado de shock, fueron abatidos sin darles tiempo a reaccionar o rendirse.

Sobre las 15:00 se hacía balance en la cima. Un prisionero del 29º Regimiento del NVA confesó que las bajas que tenía su Compañía eran en torno al 80 % y que dos pelotones habían sido destruidos completamente. En los refugios y túneles del NVA, los norteamericanos encontraron un hospital, un puesto de mando y almacenes y habitáculos con 152 camas individuales, 75.000 cartuchos, miles de granadas y proyectiles de morteros y más de 10 tn de arroz.

Los norteamericanos habían tenido 442 bajas, de las cuales 70 eran KIA (muertos en combate). El 3er Batallón del 187 había tenido el solo 39 muertos y 290 heridos. La Fuerza Aérea había realizado 272 misiones de ataque, lanzando unas 450 tn de bombas y 69 de napalm.

Por su parte, el enemigo había tenido, según recuento de cadáveres 633 muertos; pero la cifra posiblemente sea mayor, ya que hay que tener en cuenta un número indeterminado de heridos y moribundos que fueron evacuados antes de la caída de Dong Ap Bia, así como aquellos que murieron sepultados al hundirse sus refugios por la acción de los bombardeos.

El 21 de mayo, los Rakkasans fueron evacuados de la zona tras limpiar la montaña, que había pasado a los anales de la historia bélica con el nombre de “La colina de la hamburguesa”, pues allí, los hombres de la 101 habían sido hechos pedazos en sus intentos de tomar la cima. Arriba quedo un cartón de una ración de combate con una frase que no pudo ser más profética: “¿mereció la pena?”; el 5 de junio, el General John Wright, nuevo comandante de la División abandono la posición.

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La batalla por “La colina de la hamburguesa” había repetido patrones familiares a los norteamericanos; una férrea resistencia del NVA, que solo se retiraba ante la abrumadora potencia de fuego americana. En Dong Ap Bia, la diferencia la marco el terreno; las escarpadas crestas llegaron a ser un obstáculo aun mayor que el más elaborado alambre de púas de una posición defensiva. La selva y las pendientes anularon la ventaja de los helicópteros (concebidos como el caballo de carga de las divisiones americanas, mediante las cuales, los soldados podrían maniobrar rápidamente para sorprender al enemigo), es más, como se vio, soldados del NVA pudieron desplazarse por la selva para golpear las zonas de aterrizaje, consiguiendo alcanzar a varios helicópteros. En combate, las puntas de lanza de las ofensivas fueron escuadras de hombres y pelotones, que llegaron a toparse con compañías enteras, y cuando las cosas se ponían difíciles, retrocedían dejando a la aviación y la artillería la labor de cubrir su retirada; ataques, que en la mayoría de los casos no lograba suprimir la resistencia norvietnamita, bien oculta en sus refugios y túneles. La fluidez de la línea de batalla había dado como resultado desagradables incidentes de fuego amigo.

Aquello como no, trajo consecuencias, al Comandante de la 101 División Aerotransportada, el General Zais, se le pregunto por la batalla. Su respuesta fue breve y concisa:
“La colina estaba en mi zona de operaciones, ahí es donde estaba el enemigo, y le ataque”
“No se cuantas guerras tendremos que librar para que la gente se convenza de que los bombardeos aéreos no pueden hacer por si solos el trabajo” Declaro más tarde cuando se le planteo la posibilidad de haber pulverizado la Colina 937 con bombarderos B-52. El horror y la sensación de estar enviando a sus jóvenes al matadero (el 27 de junio Life publico fotografías de 241 soldados muertos en una semana; aunque solamente cinco eran de “La colina de la Hamburguesa”) hizo replantearse la estrategia en Vietnam, y se paso de una estrategia de presión contra Vietnam del Norte a una estrategia de autoprotección-reacción. La batalla así pues, se convirtió en otra derrota política para los militares, si bien en el campo de batalla habían conseguido el triunfo (aunque con un saldo de bajas bastante preocupante). Sobra decir, que la retirada del General Wright de la Colina 937 solo sirvió para avivar más el debate.

Por Antonio Salmerón “Hicks”

Fuentes:
Battle for Hamburger Hill During the Vietnam War
http://www.historynet.com/battle-for-ha ... am-war.htm
STUDIES IN BATTLE COMMAND
XXIV. The Battle of Hamburger Hill: Battle Command in Difficult Terrain Against a Determined Enemy
Lieutenant Colonel Douglas P. Scalard
http://ehistory.osu.edu/vietnam/essays/ ... /index.cfm
Hamburger Hill. The real history
http://www.historyinfilm.com/hamhill/real.htm
Wikipedia: Battle of Hamburger Hill
http://en.wikipedia.org/wiki/Battle_of_Hamburger_Hill


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