Al mismo tiempo el Valle del Mississippi había recibido una especial atención en los inicios de la guerra cuando el famoso “Plan Anaconda” presentado por el General en Jefe de la Unión Winfield Scott había llegado a oidos del Gobierno Confederado. Como respuesta a este plan de invasión se decidió la construcción de varias posiciones defensivas que cubriesen el curso del río. En el planteamiento defensivo se encontraba Fort Pillow, a unas 40 millas al norte de Memphis, y continuaba hacia el norte hasta Columbus (Kentucky), en donde se creo una posición defensiva que cerraba el curso del río. Esta posición Columbus-Belmont llamada Fort DeRussey fue denominada por Leónidas Polk como el “Gibraltar del Oeste”, cerraba la navegación con una gruesa cadena y estaba cubierta por 143 cañones. Incluso se encontraba un enorme cañón de 3 metros y 15.000 libras llamado “Lady Polk”, que disparaba proyectiles de 128 libras hasta 3 millas de distancia. Pero que terminó sus días en una explosión debido a su sobrecalentamiento durante la Batalla de Belmont en Noviembre de 1861.

Pero como ya vimos anteriormente, la organización de las tropas confederadas en el Oeste estaba en un contínuo cambio durante 1861. New Madrid pertenecía a Missouri, recordemos que fue un Estado fronterizo y no plenamente integrado en la Confederación, por lo que quedó integrado en el Departamento Nº2 bajo las órdenes del Mayor General Leónidas Polk. Y esta parte del río fue asignada a las órdenes del Brigadier Gideon J. Pillow, quien encargó al Capitán de Ingenieros Asa B. Gray la disposición de las defensas, que aunque dedicó mucha energía nunca pudo completar los trabajos por falta de recursos.

Y para el 15 de septiembre de 1861, Polk fue sustituido por el General Albert S. Johnston al mando del Departamento el cual no prestó atención a esta zona. Y a principios de Febrero se produjo la caída de Fort Henry y Fort Donelson en manos de la Unión. Y propició la llegada del General P.G.T Beauregard al mando del Ejército del Mississippi subordinado al General A.S Johnston. Y viendo la importancia ahora de la posición defensiva en el río Mississippi, se decidió evacuar Columbus y destinar su guarnición a la Isla Nº 10, a donde fue destinado el Brigadier General John P. McCown.

Y en el campo de la CSNavy, la situación era también muy confusa, pues todo el curso del Mississippi estaba bajo las órdenes del Flag Officer George N. Hollins. Pero el río discurría por dos Departamentos y Hollins debía repartirse tanto en la defensa de la zona de New Madrid Bend como en New Orleans.

Así tenemos que tras la campaña de U.S Grant y la captura de Fort Henry y Fort Donelson en Febrero de 1862 cuando los unionistas avanzaron por el río Tennessee hacia el Mississippi, las primeras tropas de la guarnición de Columbus fueron llegando a la Isla Nº 10 el 24 de Febrero. Dos días después llegaba el Brigadier John P. McCown y se retomaban los trabajos defensivos en torno a la Batería Nº 1 hacia Point Pleasant.

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John P. McCown, CSA

Esta Isla Nº 10, era una barra de arena de aproximadamente un kilómetro y medio de largo por 400 metros de ancho en su punto máximo, y que destacaba unos 3 metros por encima del nivel de las aguas en la época seca. Pero su principal cualidad como punto defensivo era que obligaba al río a describir un arco de 180º, lo cual ralentizaba mucho la velocidad de navegación.

Al sur de la isla se encontraba la localidad de Tiptonville, Tennessee, que mediante un camino sobre un dique natural del río unía la isla a tierra firme. Pues la zona era una mezcla de lagos, cenagales y pantanos, estando la tierra firme a unas 10 millas al Este. Uno de los lagos que rodeaban la posición era el lago Reelfoot, el cual se desbordaba en la primavera con las lluvias y el deshielo. Estas barreras naturales eran las que impedían que cualquier ejército convencional pudiese evitar el cruzar por delante de la Isla Nº 10. Por lo que se consideraba que la posición era prácticamente invulnerable desde Tennessee, teniéndose sólo que preocuparse por parte de los confederados de mantener el camino de Tiptonville, pues era la única ruta de acceso.

Por el lado de Missouri la tierra era algo más alta sobre las aguas, aunque no lo suficiente como para dar una ventaja significativa para la artillería. Pues aunque había unos 9 metros sobre las aguas en la temporada seca, la orilla era un poco más elevada que aunque no otorgaba ventaja ante un combate artillero frente a cañoneras, sí que evitaba que las baterías se inundasen como ocurrío en Fort Henry. Y en el vértice de la curva se encontraba la localidad de New Madrid, que daba el nombre a toda la zona como New Madrid Bend.

Así en vista del giro de los acontecimientos que tomaban en la zona del Mississippi, el nuevo mando confederado John P. McCown retomó los trabajos defensivos. Pues aunque estos se habían iniciado con la construcción de batería en las inmediaciones de la isla y sobre ella misma ya en el lejano Agosto de 1861 por parte del anteriormente mencionado Capitán Asa B. Gray. Las primeras defensas fue una batería en la ribera de Tennessee que cubría una zona a unos 2 kilómetros y medioal norte de la isla, esta posición se conocería como Batería Nº 1 o Batería Redan, que tendría a tiro a cualquier barco que se acercase durante más de un kilómetro. El principal problema para esta posición era que podía quedar inundada según el nivel de las aguas.

Ahora con la llegada de McCown, este si dispuso de los recursos que le faltaron a su antecesor y para mediados de Marzo de 1862, apenas dos semanas tras su llegada, se habían dispuesto 5 baterías con 24 cañones en la orilla frente a la isla, además de otras 5 baterías con 19 cañones en la misma isla, rematado todo el dispositivo con la llegada de la batería flotante “New Orleans” que con sus 9 cañones se encontraba anclada en el extremo oeste de la isla. Los trabajos se completaron con dos fortalezas que cubrían New Madrid, Fort Thompson al oeste con 14 cañones y Fort Bankhead con 7 cañones al este, junto St. John’s Bayou cuando desembocaba en el río Mississippi.

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En New Madrid estaría al mando el Brigadier Alexander P. Stewart el cual había llegado con tres regimientos de infantería y dos compañías de artillería, y que se sumaba a los dos regimientos (11º y 12º de Arkansas) y la compañía de artillería que comandaba en Fort Thompson el Coronel E. W Gantt. Mientras entorno a la isla se posicionaron ocho regimientos de infantería y varios escuadrones de caballería, además de un regimiento completo de artillería. El mando de las baterías estaría en el Brigadier James Trudeau, quien provenía de una prominente familia de Lousiana, mientras que el grueso de las tropas serían comandadas por McCown.

Al mismo tiempo la CSNavy aportó refuerzos navales cuando el Flag Officer George N. Hollins envió 6 cañoneras que debían posicionarse entre Fort Pillow y la Isla Nº 10. Además del ram “CSS Manassas”. Curioso es el detalle de que las 6 cañoneras estaban desarmadas y el “CSS Manassas” tenía demasiado calado para el nivel de las aguas y tuvo que regresar a New Orleans.

Por parte de la Unión, en el Mississippi se había puesto al fin en marcha, en los últimos días de febrero, el Ejército del Mississippi del Brigadier John Pope (23 de febrero de 1862). Desprovisto de la División de Prentiss le quedaban las tres mandadas por David Sloan Stanley (Jefe de Caballería en Dug Springs y Wilson’s Creek), Schuyler Hamilton (nieto de Alexander Hamilton) y Eleazar Paine, con unos 12.000 hombres. Se creaba así el Distrito del Mississippi en el Departamento de Missouri. El Mayor General Henry Halleck le ordenó que debía expulsar a los confederados de Missouri y para ello era indispensable acabar con las defensas en el Mississippi, y el primer paso sería la captura de la Isla Nº 10. John Pope que era un republicano como Lincoln vio en esta misión una gran oportunidad para destacar y que mejor que darle cancha a un hombre ambicioso como era Pope.

La constumbre por aquellos tiempos es que las tropas descansasen durante los meses de invierno en sus cuarteles, en este caso en Commerce, Missouri, a la espera de que llegasé el buen tiempo. Pero la nueva situación en este frente otorgó a Pope la llegada de nuevas tropas, por lo que en pocos días dispuso a sus órdenes de un máximo de 25.000 hombres de las siguientes unidades:

Army of the Mississippi

Brig. Gen. John Pope

1ª División BG David S. Stanley

1ª Brigada Cor. John Groesbeck
27º Ohio Cor. John W. Fuller
39º Ohio May. Edward F. Noyes

2ª Brigada Cor. J.L Kirby Smith
43º Ohio May. Wager Swayne
63º Ohio Cor. John S. Spregue

2ª División BG Schuyler Hamilton

1ª Brigada Cor. William H. Worthington
59º Indiana Cor. Jesse L. Alexander
5º Iowa TtC Charles L. Matthies

2ª Brigada Cor. Nicholas Preczel
10º Iowa TtC William E. Small
26º Missouri Cor. George B. Boomer

Artillery
11º Battery, Ohio Light Artillery Cap. Frank C. Sands

3ª División BG John M. Palmer

1ª Brigada Cor. James R. Slack
34º Indiana Cor. Townsend Ryan
47º Indiana TtC Milton S. Robinson

2ª Brigada Cor. Graham N. Fitch
43º Indiana Cor. William E. McLean
46º Indiana TtC Newton G. Scott

Cavalry
7º Illinois Cavalry Cor. William P. Kellog

4ª División BG Eleazar A. Paine

1ª Brigada Cor. James D. Morgan
10º Illinois TtC John Tillson
16º Illinois Cor. Robert F. Smith

2ª Brigada Cor. Gilbert W. Cumming
22º Illinois TtC Harrison E. Hart
51º Illinois TtC Luther P. Bradley

Cavalry May. D.P Jenkins
Com H, 1º Illinois Cavalry
Com I, 1º Illinois Cavalry

Sharpshooters
64º Illinois May. F. W Matteson

5ª División BG Joseph B. Plummer

1ª Brigada Cor. John Bryner
47º Illinois TtC Daniel L. Miles
8º Wisconsin TtC George W. Robbins

2ª Brigada Cor. John M. Loomis
26º Illinois TtC Charles J. Tinkham
11º Missouri TtC William E. Panabacker

Artillery
Battery M, 1º Missouri Cap. Albert M. Powell

Cavalry División BG Gordon Granger
2º Michigan Cavalry TtC Seldon H. Gorham
3º Michigan Cavalry TtC Robert H.G Minty
7º Illinois

Artillery Division May. Warren L. Lothrop
2ª Battery Iowa Art. Cap N.T Spoor
5ª Bat. Wisconsin Art. Cap Oscar F. Pinney
6ª Bat, Wisconsin Art. Cap Henry Dillon
7ª Bat, Wisconsin Art. Cap Richard R. Griffiths
Bat C, 1º Michigan Art. Cap A W Dees
Bat H, 1º Michigan Art. Cap Samuel DeGolyer
Bat C, 1º Illinois Art Cap. Charles Houghtaling
Bat F, 2º US Art Tt John Darling

Independientes
Engineer Reg of the West Col. Josiah Bissell
22º Missouri Inf. Reg TtC. John D. Foster
2º Iowa Cavalry Reg. Cor. Washington L. Elliott
4 comp, 2º Illinois Cav. TtC. Harvey Hogg
3 cop, 4º US Cavalry TtC. M.J Kelly
6 comp, 1º US Inf. Cap. George A. Williams

Flotilla Brigada Cor Napoleon B. Buford
27º Illinois TtC. F.A Harrington
42º Illinois Cor. George W. Roberts
15º Wisconsin Cor. Hans C. Heg
Battery I, 2º Illinois Light Art. Cap. Arthur O’Leary
Battery G, 1º Missouri Light Art. Cap. Frederick Sparrestrom

US NAVY Western Flotilla Flag Officer Andrew H. Foote

“USS Benton” TtCom Seth L. Phelps
“USS Mount City” Com Augustus H. Kilty
“USS Carondelet” Com Henry Walke
“USS Cincinnati” Com R.N Stembel
“USS St. Louis” Tt Leonard Paulding
“USS Pittsburg” Tt Egbert Thompson



Como toda la defensa estaba centrada en el río, Pope fintó en él y cuando la atención de los confederados estaba fijada en un punto, hizo que sus fuerzas llegaran desde tierra, llegando a New Madrid por sorpresa el 3 de marzo y poniéndole sitio tras una marcha de 50 millas por el fango durante tres días. Los confederados no esperaban tal cosa pues estando el verdadero bloqueo del río situado aguas arriba de la ciudad, en la zona de la Isla Nº 10, suponían que la logística de un asedio debía llegar por el río y no podía establecerse cómodamente en tierra. No les faltaba razón, pero no habían contado con que las primeras tropas llegaran por tierra para tomar posiciones ventajosas para el asedio antes de que apareciera la flota.

 

John Pope, USA

Lo cierto es que el Brigadier Pope, con ayuda de su Jefe de Ingenieros el missouriano Coronel Bissell, y el comandante de división Schuyler Hamilton, también entendido en ingeniería militar, habían apreciado la existencia de una franja de marismas culminadas por el canal de Wilson’s Bayou, un bayou seminavegable, que hasta cierto punto conectaban el entorno de New Madrid con las aguas libres del Mississippi, más allá del bloqueo situado en la Isla Nº 10.

Mientras, Schuyler Hamilton, al frente de la operación terrestre, ya tenía a los ingenieros del Coronel Bissell limpiando el Wilson’s Bayou y comenzando a cavar un canal por las marismas buscando conectar el entorno de New Madrid con el cauce del Mississippi entre las islas nº 8 y 9La idea era que, desde allí y empleando embarcaciones de fondo plano y mucha paciencia e ingenio, la flota podría atender a la logística de una fuerza que operase en el área de New Madrid. Por ello se había decidido empezar la campaña obligando al enemigo a hacer lo inesperado, y se había decidido el “camino más difícil” para atacar contra su “puerta trasera”.

Casi sin artillería y despojados de cualquier extra para no complicar su logística, es muy dudoso que sumaran 6.000 hombres. Pues la ruta era complicada para el avance de cualquier ejército y muchos hombres debían destinarse a los trabajos propios de zapadores. Y la fatiga pronto comenzó a cobrarse su precio en hombres.

Cuando Pope llegó a la zona supo de la presencia de cinco cañoneras confederadas y con el río crecido estas podían cubrir con su fuego las posiciones fortificadas de sus compañeros en New Madrid. Por lo que desconociendo también cual era el número de la guarnición confederada en las fortalezas se decidió por iniciar el asedio y evitar un derramamiento innecesario de sangre en un asalto frontal. Esta pausa permitió a parte del Gobierno Estatal Confederado de Missouri escapar hacia el sur.

Durante los siguientes tres días Pope ordenó que se reconociera la zona para calcular el número de la fuerza confederada mediante piquetes. Pero ante la falta de información se ordenó un ataque de tanteo el día 7 de marzo, y la 1ª División de Stanley (que realmente era una brigada) debía avanzar sobre Fort Thompson al tiempo que la Brigada de Worthington atacaría Fort Bankhead, (Fort Bankhead no era una fortaleza realmente, sino más bien un reducto improvisado de sacos terreros), siendo apoyado por la Brigada de James R. Slack. Pero este ataque sólo hizo confirmar a Pope del elevado precio de un asalto frontal, pues fue repelido simplemente por el fuego de las cañoneras confederadas y los cañones pesados de las fortalezas. Así que se decidió tomar posiciones para el asedio y esperar la llegada de cañones pesados.

La elección más juiciosa por parte de McCown y los suyos hubiese sido seguramente tratar de derrotarlos en una salida, pero su superioridad no era muy marcada, contaban con una fuerza en torno a los 7.500 – 8.000 hombres, y había entre ellos muchas dotaciones de artillería pesada y otros elementos inútiles para tal tipo de operación, y la acción suponía riesgos y sobre todo dejar el apoyo de las obras defensivas con las que se habían acostumbrado a contar.

Además Pope no se mantenía ocioso ante New Madrid. El 6 de marzo la División de Plummer se dirigió hacia Point Pleasant con la orden de instalar baterías río abajo para cortar la línea de abastecimiento confederada. Y aunque las cañoneras confederadas intentaron impedirlo, los artilleros de Plummer hicieron un buen trabajo que dejó en evidencia a las cañoneras y su escaso poder ofensivo.

Para el 12 de marzo llegaron los cañones pesados de Pope, tres 24 libras y un obús Howitzer de 8 pulgadas, y a la mañana siguiente comenzó el bombardeo de Fort Thompson. El balance fue de dos cañones pesados confederados inutilizados y varios impactos en las cañoneras, que debieron arrojar una 100 bajas entre ambos bandos. Los confederados también inutilizaron un cañon de 24 libras federal. Seguidamente Pope ordenó a Palmer asaltar Fort Bankhead, pero cuando los confederados concentraron su fuego pesado en el camino a seguir, Palmer ordenó detener el ataque a una milla de distancia.

Los confederados no actuaron y diez días después, en una reunión de los generales McCown, Stewart y el Flag Officer Hollins a bordo del “CSS McRae” al enterarse de que la flota se disponía ya a zarpar Mississippi abajo, evacuaron New Madrid. Esa evacuación se realizó de forma apresurada y con muy escasa planificación por la falta de transportes. Los cañones pesados fueron inutilizados en sus posiciones, los cañones de campaña acabaron en el fondo del río y así como carros de munición y mucha impedimenta. Hasta los cadáveres quedaron sin enterrar, esto era más bien una huída que una evacuación.

Los unionistas que veían el contínuo trasiego de los transportes confederados no podían saber si era una retirada o la llegada de refuerzos, por lo que Pope se disponía a realizar un asalto cuando una bandera de tregua apareció en Fort Thompson. New Madrid que sería ocupada por los unionistas el mismo 13 de marzo de 1862, para concentrarse en la Isla Nº 10 y la ribera occidental tras ella. Un semicírculo de marisma separaba la ribera adyacente a la isla del resto, formando una especie de segunda isla, que la Prensa de aquellos días dio a la zona el nombre de Near by Island Nº 10.
Rápidamente los unionistas comenzaron los trabajos en su nueva posición, recuperando los cañones pesados abandonados que fueron dispuestos en tres baterias junto al río dispuestas en New Madrid, Point Pleasant y Riddle’s Point, frente a Tiptonville. Esto anulaba el suministro por el río para los confederados, sólo les restaba el camino por tierra en Tiptonville.

Andrew Foote, aún muy afectado por la herida que sufriera en Fort Donelson, no encontraba ahora grandes problemas para el reclutamiento y, manteniendo a la cañoneras ligeras “USS Lexington” y “USS Tyler” en el Tennessee a disposición de Grant, y con la “USS Essex” aún en reparación, pudo permitirse el lujo de zarpar para New Madrid el 14 de marzo con una fuerza impresionante. Así acompañaba a los transportes con 6 cañoneras blindadas “USS Mount City”, “USS Carondelet”, “USS Pittsburg”, “USS Cincinnati”, “USS St. Louis” y “USS Benton”. Además de díez morteros de 13 pulgadas montados en balsas. A lo que añadiremos la llegada de la Brigada del Coronel Napoleon Buford que fue recogida en Bird’s Point, Missouri.

Después de la llegada de la flota de Foote a las primeras horas del 15 de marzo, este emprendió un sistemático machaqueo de las posiciones enemigas de la Near by Island con el tiro curvo de los morteros de sus bombardas, ancladas en la orilla opuesta al abrigo de una curva del río. Entretanto Hamilton y Stanley, que habían dirigido la marcha forzada por tierra sobre New Madrid, completaban el asedio colocando dos brigadas en la orilla missouriana del Mississippi frente a los posibles puntos de paso del enemigo si intentaba volver a ella.

Estos lugares eran el puertecillo de Point Pleasant, donde se desplegó la brigada del Brigadier J.B Plummer, al que recordaremos derrotando en el octubre anterior al confederado Jeff Thompson en el interior de Missouri cuando aún mandaba el 11º de Illinois. El otro lugar era Riddle’s Point, frente a la única localidad de la Near by Island, Tiptonville, donde se desplegó la brigada del Coronel John McA. Palmer, excomandante del 14º de Illinois que había estado hasta entonces siempre a las órdenes de Pope, mucho tiempo al Norte del río Missouri.

Hasta este momento, la operación de Pope había tenido un costo ridículo, apenas 60 bajas por fuego enemigo, y había permitido la toma de New Madrid con sus fortificaciones y al menos 33 cañones, de los que 21 eran piezas pesadas de 24 y 32 libras, además de poner a la Isla Nº 10 y su entorno en situación más bien precaria.

Los confederados estaban dispuestos sin embargo a resistir, y para reaprovisionar a sus hombres de la Near by Island e impedir a Pope realizar operaciones contra ellos desde sus nuevas posiciones, estaba la flotilla de cañoneros mandada por Hollins, al que recordamos como Jefe Naval confederado del Mississippi, y sembraron de cañones su ribera. Pensaban que con sus cañoneras en el río y sus baterias ante Port Pleasant y Riddle’s Point, los unionistas no podrían cruzar el Mississippi con la infantería a menos que primero lograran llevar sus cañoneras blindadas más allá del bloqueo, para lo que deberían abrirse paso luchando por éste. Con ello les obligaban a afrontar el combate que habían pretendido evitar con su infiltración a New Madrid.

Pope insistía al Flag Officer Foote para que avanzase entre las batería confederadas y llegase a New Madrid, y así encerrar a los confederados en la península de la ribera de Tennessee. Pero Foote se oponía a esta acción pues temía perder su flota, limitándose a realizar bombardeos con sus morteros. Y en un combate más decidido entre tres cañoneras y Fort Redan, se mostró que las baterías confederadas serían un hueso duro de roer.

El Capitán Edward W. Rucker, que estaba al mando de Fort Redan puso a sus hombres a trabajar. Disponía de tres Columbiads de 8 pulgadas y tres de 32 libras, aunque estos últimos estaban parcialmente inundados y no participaron en el duelo, pero contó con la ayuda desde la isla del “Lady Polk Jr” y sus 128 libras. El “USS Benton” recibió tres impactos directos y el “USS St. Louis” también fue alcanzado varias veces, finalmente Foote ordenó retirarse del duelo tras tres horas de combate. El Brigadier James Trudeau estaba exhultante por el trabajo realizado por sus artilleros y Rucker fue proclamado el héroe del día.

Este combate del 17 de marzo fue el final de las operaciones ofensivas de Foote, que no andaba muy combativo tras su experiencia ante Fort Donelson, y las semanas siguientes sus barcos permanecieron prácticamente ociosos. Por lo que Pope ante la inactividad de la flota, no pudo más que ordenar la construcción de un canal para rebasar la isla. Y el 23 de marzo el Coronel J.W Bissell y su regimiento de Ingenieros del Oeste se dispusieron al trabajo que concluyeron el 2 de abril, aunque sólo pudieron cruzar cuatro transportes, pues el nivel de las aguas iba bajando y las cañoneras tenían demasiado calado.

Ante el giro de los acontecimientos, McCown solicitó refuerzos a su superior el General P.G.T Beauregard, pero este se los negó pues el centro de atención en la zona era la posible llegada de Grant al Pittsburg Landing, aunque se barajó la posibilidad de que el confederado Van Dorn atacase a Pope por la retaguardia, pero este aún se estaba recuperando de su derrota en Pea Ridge. La estrategia de Beauregard de posicionar pequeñas guarniciones a lo largo del río y que se retirasen si llegaban los unionistas se estaba volviendo totalmente errónea, pero la concentración federal en el Sudoeste de Tennessee era una amenaza muy cercana.

En Kentucky Oriental, una nueva división del Ejército del Ohio de Don C. Buell estaba finalmente en marcha hacia el Cumberland Gap. La mandaba George Washington Morgan, un político de Ohio que en la guerra con Mexico había servido como oficial de milicia, consiguiendo el ascenso a Brigadier. Embajador en Portugal al iniciarse la Guerra Civil, había dejado su cargo para ofrecerse a combatir contra los secesionistas.

Con esta fuerza avanzando en el Este y Pope asediando la Near by Island, Halleck permitió al fin a finales de marzo que Grant reemprendiera su avance hacia Corinth. Sólo que el confederado Johnston, que podía haber sido sorprendido en febrero, cuando tenía las manos llenas con la creación de la base de Murfreesboro, no se dejaría tomar la delantera ahora.

Así que Beauregard ordenó a McCown que se replegara, retirándose con seis regimientos, dos compañías de artillería y parte de la caballería hacia Fort Pillow. Quedando en el New Madrid Bend unos 4.000 confederados, de los que alrededor de 400 carecían de armamento. Y para el 31 de marzo McCown fue relevado en el mando por el Brigadier William W. MacKall, quien era originario de Maryland y un declarado anti-Davis como Beauregard. Formado en West Point y Teniente Coronel del Ejército Regular había servido hasta el inicio de la guerra como Asistente General en el Departamento del Pacífico, ahora era el seleccionado para sacrificarse.

Cuando MacKall llegó a su destino en New Madrid Bend se encontró con sus fuerzas hundidas en el desánimo y con el apoyo inútil de las cañoneras confederadas. Además la Brigada del Coronel Napoleon Buford había sorprendido al confederado Coronel Ed Pickett y su guarnición en Union City, en la ribera de Tennessee, cortando otra importante línea de comunicación confederada. Y como remate el 1 de abril una operación llevada a cabo por cuarenta hombres en pequeñas barcas había sorprendido a los centinelas de Fort Redan e inutilizado varios cañones.

La situación se volvía desesperada a cada momento y finalmente Halleck ordenó a Foote para que activase su flotilla. Tras una reunión se decidió que el Capitán Henry Walke y su “USS Carondelet” cruzasen ante las baterías confederadas. Por lo que se aumentó el blindaje de la embarcación con todas las cadenas disponibles y una nueva capa de madera.

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El plan era aprovechar una noche oscura para realizar el cruce y esta fue la noche del 4 de abril. Todo marchaba bien hasta que junto a las baterías confederadas una chimenea lanzó un destello que alertó a los confederados. Walke ordenó poner las calderas a toda la presión posible, y el timonel del “USS Carondelet”, William Hoel, que era un experimentado navegante contando con la ayuda de un contramaestre en la proa del buque lograron cruzar ante la isla sin recibir un solo impacto. Antes del amanecer llegaban a New Madrid ante los vítores de los unionistas.

El ya ansioso Pope ordenó al “USS Carondelet” que despejase las baterías confederadas, especialmente las que se encontraban frente a Point Pleasant para realizar el cruce del río en cuanto fuese posible. Era ya la mañana del 7 de abril cuando la cañonera “USS Pittsburg” lograba curzar también y se unía al cruce de los unionistas a través del río a Tennessee.

Pope que ahora contaba con casi la totalidad de sus efectivos, unos 25.000, estaba por fin en Tennessee. MacKall tenía ahora a los unionistas al sur de su posición, y tras unas escaramuzas supo que su posición era insostenible. Superado ampliamente en efectivos y prácticamente aislado se encontraba encerrado en Tiptonville. La Brigada del Coronel James D. Morgan se dispuso a avanzar sobre la ciudad al tiempo que la Brigada del Coronel Gilbert W. Cummings se dirigía a cerrar la salida por el norte de los confederados. En vista de la situación MacKall, encerrado por el lago Reelfoot envió a Pope un mensaje a la 2 de la madrugada con su rendición.

Durante la noche algunas unidades confederadas escaparon a través del lago Reelfoot, al tiempo que los vapores eran hundidos. La rendición de la Isla Nº 10 se realizó ante Foote a las 3:45 de la mañana del 8 de abril.

Pope estaba que no cabía en sí mismo, tanto que informó a Halleck que había capturado nada menos que 7.076 confederados con todas sus armas y artillería. Cuando al analizar los informes de ambos bandos, se puede asegurar que en el momento de la rendición en la zona no permanecían más allá de unos 4.000 confederados.

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Dejando a un lado la personalidad del Brigadier John Pope, es de recibo reconocer que realizó una campaña brillante. Pues con unas bajas insignificantes había sacado el mejor partido de su organización logística obteniendo un merecido premio de capturar un gran número de confederados. Y siendo aún de más valor a la vista de los sucesos que se iban a producir en la zona, esos 4.000 hombres serían muy hechados en falta por el mando confederado en las semanas siguientes. Además esta operación había dejado el río Mississippi prácticamente en manos de los unionistas hasta nada menos que Vicksburg.

Pero la Historia nunca se detiene y al tiempo que se producía la caída de la Isla Nº 10 en manos de la Unión, un acontecimiento había llamado la atención de ambos contendientes.

A principio de año, Johnston se había dejado confundir por la idea de que la gran ofensiva unionista habría de partir del más voluminoso ejército unionista, el de Buell en Louisville, que tenía además su línea de avance claramente trazada por la red de ferrocarriles de Kentucky. Por eso su primera base defensiva había estado, desde septiembre de 1861, en Bowling Green al ser este el primer empalme ferroviario de la línea de Louisville.

Pero ahora era claro que Grant tenía asignado operar en el Tennessee, como Pope en el Mississippi, y la ocupación del Pittsburg Landing a comienzos de mes había indicado claramente cual era su objetivo. Así que Albert Sidney Johnston, que ya sentía un respeto considerable por Grant, lo había estado vigilando y reaccionó en cuanto éste se comenzó a mover.

En el acto ordenó evacuar Murfreesboro y acudir a marchas forzadas hacia Corinth. Allí acundiría tanto William Hardee desde Murfreesboro como el Obispo Polk que venía del Mississippi, Braxton Bragg, Daniel Ruggles y Adley Gladden, procedentes del Sur, y hasta Earl Van Dorn, que aún más allá del Mississippi meditaba la posibilidad de volver a chocar contra el unionista Curtis, o el mismo Beauregard, que había dejado la Near by Island encomendada a MacKall y se presentaría junto con la fuerza del Brigadier Stewart. Una gran batalla se avecinaba.

Pero ahora debemos dejar el escenario de operaciones central para volver al Este al mes de Marzo, donde el forcejeo entre la Presidencia unionista y el “generalísimo” George B. McClelland estaba dando al fin sus frutos.

Ya en febrero, Lincoln y el Secretario de Guerra Stanton habían expresado su negativa a aceptar la “Solución Yorktown” de McClelland si éste no dejaba a la capital una cobertura aceptable. Y el 8 de marzo, en plena Batalla Naval de las Hampton Roads, aclararon de una vez por todas que no permitirían el traslado a Yorktown de más de 50.000 hombres hasta que tales fuerzas de cobertura estuvieran asignadas.

Pero el comienzo del traslado de las tropas a la zona producía ya efectos.El General confederado Joseph E. Johnston, temiendo que el grueso de su Ejército del Potomac fuese tomado demasiado a desmano si se producía una ofensiva contra Richmond desde la Península de Yorktown, dio orden de evacuar las zonas de Manassas Junction y Aquia en el Este y la parte baja o Norte del Valle del Shenandoah en el Oeste.

Con ello se abandonaban las baterías de la orilla Sur del Clyde del Potomac y Camp Pickens en la primera de las zonas, y Winchester en la segunda, pasando la defensa a apoyarse en una línea que iba de Strasburg, en el valle, a Fredericksburg, en el llano costero, y en buena parte apoyada en el cauce del río Rappahannock y su afluente el Rapidian.

McClelland se dispuso a ocupar el terreno abandonado por el enemigo, pero antes propuso sin encontrar objeción en la Presidencia, la creación de Cuerpos de Ejército en el Ejército unionista del Potomac. En su propuesta, se trataba de cinco Cuerpos, el primero mandado por John C. Fremont y formado por su Ejército de las Montañas, y los otros bajo el mando de E.V Sumner, S.P Heintzelman, E.D Keyes e Irwin McDowell.

La propuesta del I Cuerpo era claramente un intento de absorver al Ejército de las Montañas, englobándolo en el del Potomac, y el celoso Fremont puso de inmediato el grito en el cielo. Con ello, su mando hubo de quedar excluido y la organización, que tampoco permanecería igual por mucho tiempo, quedó de la siguiente forma:

I Cuerpo. Irwin McDowell.
1ª Div. W.B Franklin. Jefe de Birgada en Bull Run.
2ª Div. E.O.C Ord. Exjefe de Brigada de la Reserva de Pennsylvania.
3ª Div. James Shields. Exmilitar irlandés del entorno de Lincoln.

II Cuerpo. Erwin Vose Sumner.
1ª Div. I.B Richardson. Jefe de brigade en Bull Run.
2ª Div. John Sedgwich. Veterano Tte. Cor. en activo al inicio de la guerra.
3ª Div. G.W Morrell. Exsoldado con experiencia.

III Cuerpo. Samuel P. Heintzelman.
1ª Div. Joseph Hooker. Californiano aficionado a los caballos de carreras.
2ª Div. Fitz John Porter. Exjefe de Estado Mayor de Patterson.
3ª Div. Philip Kearny. Coronel al inicio del 1º de Dragones.

IV Cuerpo. Erasmus D. Keyes.
1ª Div. Silas Casey. Militar estimado discípulo de John E. Wool.
2ª Div. D.N Couch. Exsoldado, prominente en la Milicia de New York.
3ª Div. W.F Smith. Segundo de Butler en Hatteras.

V Cuerpo. Nathaniel P. Banks
1ª Div. A.S Williams. Conocido “barrister” y politico de Cleveland.
2ª Div. C.C Augur. Exsoldado y conocido Ingeniero de Ferrocarriles.

Este último Cuerpo, al provenir de la modesta División del Shenandoah de Banks, sólo dispondría durante varios meses de dos divisiones, e incluso éstas serían en general menos nutridas que las de otros Cuerpos de Ejército.

Otras divisiones del Ejército del Potomac aún no encuadradas:
División de Baltimore. J.A Dix de cuyo origen ya hablamos.
División de Inf. De Línea. George Sykes, Mayor en Bull Run
División de la Reserva de Pennsylvania. G.A McCall.
División de Caballería. P. St. G Cooke.

Con la reforma aún en marcha, el Cuerpo principal del Ejército del Potomac ocupó el territorio abandonado. Las baterías de Aquia y Matthew’s Point no volverían a estorbar el tráfico en el Clyde del Potomac, pero la base de Camp Pickens resultó tener reservadas algunas sorpresas.

Así y aunque Pinkerton asegurara que había albergado más de 100.000 hombres, los alojamientos tenían capacidad para 50.000 a lo sumo, y ni siquiera habían estado totalmente ocupados. Y buena parte de su formidable artillería resultó estar formada por troncos de árbol pintados de negro, que los confederados dejaron atrás burlonamente.

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“Quaker Gun” Centreville, Virginia Marzo 1862

El día 11 de marzo, quizá en parte ante tales pruebas, pero alegando que con el Ejército del Potomac en acción no podía cubrir ambos cargos, el Presidente destituyó a McClelland como Jefe del Estado Mayor Supremo, dejándole sólo el mando de aquel ejército. El cargo del Estado Mayor, del que de todas formas McClelland había hecho un uso mínimo, iba a quedar sin cubrir durante varios meses.

A su vez y en una reunión celebrada el 13 de marzo en Fairfax Court House, McClelland logró que sus jefes de Cuerpo, excluido Banks, votaran mayoritariamente a favor de su “Solución Yorktown”. Sumner declararía posteriormente haber entendido mal lo que se votaba y estar en contra. Y apoyándose en este dictamen, emprendió el traslado masivo de tropas a las Hampton Roads en la seguna mitad del mes.

En el optimismo creado por la retirada de Johnston, las precauciones exigidas por el Presidente Lincoln para la seguridad de Washington estuvieron cerca de ser olvidadas, hasta que un movimiento del enemigo vino a demostrar que aún había que contar con él.

La idea partió del consejero del Presidente Davis, Tte General Robert E. Lee. Este pensaba que los suyos, triplicados en número por el enemigo en el frente virginiano, no tenían ninguna oportunidad si la Unión atacaba con energía.

Para evitarlo era preciso crear una distracción, y a tal fin propuso una acción ofensiva de la División de “Stonewall” Jackson en el Valle del Shenandoah. Jackson aceptó encantado, pues creía tener una buena oportunidad. Sucedía que, aunque las tropas que la Unión estaba enviando ahora a Hampton Roads eran básicamente las de los Cuerpos III y IV, y el V de Nathan Banks había recibido ya orden de marchar a sus puntos de embarque. Pero esto será parte de más detenida atención en otro capítulo.


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1º Parte

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