TERCERA INVASION REALISTA 1816 - 1817

A pesar de la aplastante derrota infligida al Ejército del Norte, Pezuela desobedeciendo la orden dada por el Virrey Abascal, se limita a ocupar Potosí y Charcas, estableciendo su plaza fuerte en Cochabamba. Sabe muy bien que vencidos los revolucionarios, estos no están anulados, y tanto la población criolla como la indígena, ambas se niegan a prestarle obediencia, y a la primera oportunidad se levantaran nuevamente contra el gobierno español.-

Es consciente que en Oriente Alto Peruano, se encuentra Arenales, que puede en cualquier momento atacar su flanco y que fuera de las ciudades donde tiene presencia militar, el resto del territorio le es hostil, que cualquier error es utilizado por los insurrectos para atacarlo, por lo que es necesario pacificar y asegurar la retaguardia, pero para esto es necesario esperar la llegada de las tropas de Morillo, para reforzar al ejercito en el Virreinato del Perú.-

En ese ínterin, Pezuela es nombrado Virrey del Perú, dejando las tropas al comando de Ramírez, este cambio de jefatura es aprovechado por los independentistas para iniciar acciones en Charcas, Cochabamba, San Lucas, Potosí, y Cinti, mientras que Warnes mantiene estrecha vigilancia en la Cordillera Oriental desde su base en Santa Cruz de la Sierra, estas acciones llevan a que todo el territorio se vuelva hostil a las tropas realistas, lo que obliga a Ramírez a reunir a todas sus tropas en Santiago de Cotagaita.-

El General La Serna, se hace cargo del comando el 19 de setiembre de 1816, trayendo como refuerzo a los batallones de infantería Gerona y Extremadura, y los de caballería Dragones de la Unión y Húsares de Fernando VII, pero estas tropas que venían de triunfar en Europa, con su desprecio hacia las “ americanas” generaron una división en el ejercito entre absolutistas y liberales, españoles y criollos, algo que se retrotraía a la época de Goyeneche y que siempre estuvo latente a causa de pequeños hechos sucedidos en lo largo del tiempo.-

El Jefe del ejercito realista, a pesar del apuro por parte de Pezuela, se resiste a avanzar hacia el sur y ocasionar así una presión sobre el territorio de la Provincias Unidas, y buscar que se destinen tropas a detenerlo y evitar así la inminente invasión por parte de San Martin desde Cuyo a Chile. La Serna, tiene gran parte de sus tropas empeñadas en la pacificación del territorio en el flanco este y su retaguardia, pero la presión de los americanos realistas, sobre el Virrey, hace que este finalmente lo obligue avanzar hacia el sur, llegando a fines de octubre con el Batallón Gerona a las cercanías de Yavi, donde se encontraba su vanguardia al mando de Olañeta, con quien traza los planes de futuras acciones, dirigiéndose posteriormente a Tarija a donde arriba el 28 de noviembre, y ante la posibilidad de anular a Uriondo, busca atraerlo mediante una carta donde deja en claro que la revolución con los hombres que cuenta no puede vencer a hombres que obligaron a Napoleón a retirarse de España, misiva que no le da el resultado esperado.-

Desde mediados de 1816 y luego de efectuar varios reconocimientos durante el mes de setiembre, es vencido en Colpayo (15/9) donde es aniquilada una patrulla reforzada, por las tropas del Capitán Rivero, Marquiegui, quien avanzaba hacia Tilcara, es obligado a retirarse por Urdininea, quien lo ataca el 25 en Huacalera, obligándolo a emprender la retirada definitiva hacia Yavi.-

Güemes, al tomar conocimiento de estas acciones, y presuponiendo un avance de Olañeta hacia el sur envía a Arias, que estaba en San Andrés hasta Humahuaca en una acción sincronizada con Urdininea y las milicias de San Salvador de Jujuy y Perico, a la vez que le envía a Campero un refuerzo de 500 hombres de caballería.-

Antes de continuar con las acciones de esta Tercera Invasión, conozcamos los planes que Pezuela le entregara a La Serna:
La misión que le encomendaban era que e n un avance progresivo debía ocupar, Jujuy, Salta y Tucumán, afirmar la comunicación y dominación del territorio conquistado, estableciendo una base en Tucumán, para futuras acciones hacia el sur.-

Luego de logrado esto debía iniciar su avance por las rutas de Catamarca o Córdoba, las que quedaban a su elección, con el objetivo de atraer al ejercito que se estaba preparando en Mendoza, fuera de esta provincia, a los efectos de permitir que el ejercito realista que estaba en Chile, cruzara la cordillera y atacara la retaguardia patriota, y una vez vencidos estos, ambos ejércitos reunidos debían dirigirse hacia Buenos aires, y aniquilar definitivamente la subversión en el Rio de la Plata.-

Este ambicioso plan, partía de la falsa premisa (visión típicamente absolutista) que el avance del ejercito produciría la automática sumisión de las poblaciones a medida que avanzaba, desconociendo que el haber soportado siglos de malos tratos y superioridad hispana, tenía por fin la contrapartida de la lucha a favor de los principios, de libertad e igualdad que proclamaba la revolución.-

Este desconocimiento hacia que no se tuviera en cuenta que cada legua avanzada insumía una cantidad de hombres necesarios para dominar el terreno y que tampoco se tuviera en cuenta los accidentes, geográficos, las grandes distancias y los factores climáticos, tan diferentes a los que existían en el territorio del Virreinato del Perú.-

Ante este ejercito godo organizado y armada con tropas veteranas y provenientes de España, los patriotas solo pueden oponerles un ejército compuesto por 2000 infantes integrados en cuatro batallones, 400 jinetes que forman 2 regimientos de caballería, 12 piezas de artillería servidas por 170 hombres, con una moral y disciplina muy baja a causa de los malos ejemplos que reciben de sus oficiales, sin fondos para solventar su subsistencia, con poco armamento y escaso parque.-

Ante esta realidad los jefes patriotas combinan con Güemes principal caudillo de la región cual será la defensa del territorio.-

El plan que se acuerda es que el Ejercito del Norte se quedara en Tucumán, ya sea por su imposibilidad de de realizar acciones ofensivas, y sirviendo como último bastión al avance realista.-

Güemes como Gobernador y Caudillo de Salta, quien mantiene solo relaciones formales con quien es su superior en la teoría, se hará cargo de la defensa del norte del territorio con sus milicias, ante las dificultades que tienen las comunicaciones por las características geográficas del territorio, este se divide en sectores.-

Al norte con base en Tarija, y cubriendo el camino por el chaco que une Cochabamba, Santa Cruz de la Sierra, Tarija- Oran hacia el este, el Coronel Francisco Pérez de Uriondo, será la avanzada de contención. La zona comprendida por los actuales departamentos salteños de Yruya y Santa Victoria y los jujeños Yavi, abra Pampa, Rinconada, Cochinoca y Santa Catalina, quedara confiada la defensa al coronel Mayor Juan José Fernández Capero Marqués del Valle del Tojo o de Yavi. El coronel Manuel Eduardo Arias, será el responsable de la defensa de Humahuaca, San Andrés, Oran y el chaco Salteño hacia el NNE.-

A Urdininea, se le confía el mando de la vanguardia que se asentara en Humahuaca con la misión de alertar al resto ante el ingreso de los godos a la región a la vez que debe espiar los movimientos del enemigo fuera de esta.-

El coronel Manuel Álvarez Prado, será el responsable de la defensa de Tilcara, Tumbaya y Volcan.-

La ciudad de San Salvador de JuJuy, y sus poblaciones cercanas serán defendidas por las tropas de los comandantes Bartolome de La Corte y Jose Gabino de la Quintana, quienes deberán coordinar el uso de sus fuerzas, llegando su responsabilidad a Leo, Valle de Jujuy y Palpala.-

La defensa de la zona de Pampa Blanca, Los Alisios, Perico y San Antonio, les era confiada a los Coroneles Domingo Iriarte y Domingo Arenas, quienes tendrían su base en Perico.-

El resto de las tropas m milicianas de la Intendencia de Jujuy con la dependencia de sus jefes directos, quedaban a las ordenes del Gobernador Güemes.-

Si bien las fuerzas patriotas eran superiores en número y que sumaban casi 6000 milicianos y gauchos de Salta y Jujuy, al mando de 300 oficiales con una regular formación militar, otros 5000 en Tucumán y los 2000 veteranos del ejército del Norte, asentado en esta última ciudad, poco podían hacer contra un ejército de 6000 hombres, pertrechados y armados, contando entre sus filas con veteranos de las luchas en Europa que conocían de memoria las tácticas de combate y estando motivados por su lealtad a la corona dispuestos a recuperar el territorio del Virreinato del Rio de la Plata para su Rey, es con estas tropas que La Serna Inicia en noviembre de 1816 su avance hacia el sur.-

Una fuerte vanguardia al mando de Olañeta y Marquiegui, conocedores de la región, compuesta de 3000 hombres, inicia su avance hacia el sur. N hecho de armas previo, servirá para demostrar cual ser la capacidad y el adiestramiento de los invasores.-

Un sacerdote español crea en Yavi, una milicia partidaria a los que denomina “ANGELICOS”, como contrapartida a los “INFERNALES “ de Güemes, la primera es vencida el 24 de setiembre al NO de las Sierras de Santa Victoria, obligándolos a retirarse. Campero ante esta victoria se adelanta Yavi, enviando a su segundo Quesada a La quiaca con 100 hombres con la misión de asegurar su flanco N.O. y a cubrir el camino a Tupiza que pasa a través de la quebrada de Sococha al Capitán Rojas, el que informa que el enemigo se mueve en las alturas del Tojo. Pese a esta información Campero no toma los recaudos de informar esto a sus tropas.-

Olañeta, pese a la derrota de “Los Angélicos” y del comienzo del repliegue de su vanguardia, ordena que se continúe con el avance hacia el sur. El 15 de noviembre sus tropas sorprenden a los patriotas en Yavi y pese a la resistencia de algunos soldados que se hacen fuertes en un cerro, los realistas toman prisioneros a 300 hombres entre los que se encontraba el Comandante Quesada y el Coronel Mayor Campero, a quien Güemes había ordenado avanzar a 35 Km al sur y asentarse en Cangrejos en un movimiento conjunto con el Coronel Arias, quien debía llegar a Tarija, por el Camino de Oran y el comandante Jose M. Lanza que debía llevar armas y un escuadrón de caballería a Tojo, para promover la insurrección quien también es vencido en Cachimayo el día 16, todo esto lleva a que los patriotas pierdan, armas, caballadas y vituallas.-

Vencidas estas tropas, Olañeta continua su avance hacia Jujuy, ocupando Humahuaca, la que es abandonada por Urdininea, quien era el Comandante General de la Vanguardia, retirándose a Huacalera, y deja al Comandante Jose G. de la Quintana en Urquia, paralelo a esto destaca fracciones de seguridad en el abra de Zenta a cargo de Arias y otras en la zona de San Andrés, Oran y por el Camino del Despoblado (actual Ruta 40), mientras que Olañeta luego de ocupar Humahuaca, destaca vanguardias a Hornillos.-

Luego de establecer sus tropas, el jefe realista envía con un batallón de infantería y una unidad de caballería al Coronel Marquiegui por el camino de San Andrés a Oran, buscando usar el Valle del rio Bermejo y posteriormente del Rio San Francisco para llegar a la ciudad de San Salvador de Jujuy por el este.-

El objetivo de este movimiento era desplazar a Arias hacia el sur, cortarle la comunicación al coronel Uriondo por el chaco ya que este se encontraba en la zona de Oran y Tarija, buscando así asegurar dos de las líneas de invasión (la de Humahuaca y la del Chaco).-

El camino de Marquiegui no fue fácil, ya que en todo su camino de 350 KM hasta llegar a Jujuy pierde un tercio de sus hombres, al salir de Humahuaca es atacado en el abra de Zenta lugar de paso obligado para ir a Oran, por Arias y sus escuadrones de gauchos, en las cercanías de Oran (13/1 es nuevamente atacado, en el rio Las Piedras (15/1), en el rio Sona (17/1) y el 19 de enero en el rio San Lorenzo, en el Rio Negro (20/1), para finalmente en la vertiente de la sierra de Zapla la noche del 21 de enero.-

Paralelamente Olañeta avanza por la Quebrada hacia el sur y a pesar de que fue constantemente hostigado su desplazamiento, llego y ocupo San Salvador de Jujuy, el 6 de enero luego de desplazar a Urdininea, hacia los alrededores, quien se une a los otros jefes de milicias y aprovechan la necesidad de obtener alimentos y forrajes por parte de los ocupantes, lo que los obligaba a salir de la ciudad siendo atacados en Los alisios, el (19/1), en San Antonio (23/1); Pongo (24/1); El Brete (27/1), nuevamente en Los Alisios el 31 de enero y en San Antonio y extramuros de Jujuy el 5 de enero, estos y otros menores hace que los realistas no puedan seguir hacia el sur.-

El Mariscal Jose de La Serna, jefe del grueso de las tropas realistas, realiza un avance lento y metódico, arribando a la localidad de Humahuaca el 14 de enero, eligiendo esta como punto fuerte de su dispositivo, por lo que deja en guarnición a compañías del Batallón Cuzco y del Regimiento Picoaga y seis piezas de artillería, procediendo también a cerrar con obstáculos las bocacalles de la población, mejorando así la defensa de la misma.-

La Serna arriba a Jujuy a fines de enero, donde se le unen Marquiegui y Olañeta, viéndose todos constantemente atacados por partidas de gauchos en su desplazamiento y ahora en la periferia de la ciudad, el más importante se produce en San Pedro el 6 de febrero cuando un escuadrón de caballería con la misión de proteger a una compañía de infantería del Batallón Extremadura, que tenía como misión dirigirse a los potreros de alfalfa, para forrajear.-

Mientras que la caballería actuaba como pantalla de protección de los forrajeadores en el perímetro detrás de un cerco de piedra, se le acercan dos escuadrones de Infernales y gauchos, los que desprenden hombres para que actúen en guerrilla, que logra provocar el ataque realista, lo que dejo como resultado 6 atacantes muertos, alrededor de 100 infantes forrajeadores muertos y seis prisioneros, mientras los vencedores se dedicaban a juntar las armas y el equipo de los vencidos se acerca proveniente de la ciudad un grupo de 15 hombres integrantes de los Dragones de la Unión al mando del Capitán Arregui, quien se jactaba de poder llegar con su compañía a Buenos Aires si se lo autorizaba, algo que nunca llegara hacer, ya que en este enfrentamiento resultara muerto junto a 11 de sus compañeros, el comandante Juan Antonio rojas Jefe de los patriotas al ver que de la población empezaban a salir tropas para combatirlo, ordeno que la retirada, lo que hizo sin ninguna baja y llevándose el armamento y el equipo de los vencidos, el 18/2 son atacados nuevamente en Chijra y León.-

Mientras estos sucede, Belgrano recibe proveniente de Tucumán y Salta, caballos y municiones las que destina a las tropas de Güemes y a la vez que envía al comandante Gregorio Araoz de Lamadrid por el Camino de del Despoblado ( actual ruta 40), para que incursionando por la retaguardia de los godos, corte sus líneas de comunicación y abastecimiento, siendo esta la última de las acciones de las tropas regulares argentinas en el Alto Perú, enviando también un regimiento por el Rio del Valle (zona de Oran) para evitar el escape por esta zona de los invasores al Alto Perú.-

Estos movimientos obligan a La Serna a concentrar sus tropas en la ciudad de Jujuy, con el consiguiente problema de alimentar a hombres y ganado a la espera de la llegada de los refuerzos provenientes de Chuquisaca , Tarija y Potosí, por lo que establece un dispositivo de de defensa del valle donde pueda pastar el ganado asentado en Perico del Carmen y la capilla de Los Alisios, donde establece guarniciones fuertemente armadas con la misión de anular cualquier intento por parte de las tropas revolucionarias de llegar a la ciudad de Jujuy.

Estando en este procedo de armado de su defensa, le informan del combate de la Quebrada de Humahuaca. Es sabido por comentarios vertidos anteriormente que este accidente geográfico era el paso obligado entre el Alto Perú y los territorios del sur desde tiempos inmemoriales, por lo que La Serna, deja en la localidad de Humahuaca a la mitad del Batallón Cuzco, con la misión de fortificar la entrada a la Quebrada. Por otra parte, esta zona estaba bajo la jurisdicción del Coronel Manuel Eduardo Arias, quien tenía su finca en San Andrés cercana a Oran base de las partidas de milicias gauchas de la zona, a su regreso de combatir a Marquiegui es informado por las partidas de observación destacadas en la zona de la quebrada, que los godos estaban fortificando Humahuaca, lo que les privaba del ingreso a la Quebrada y le impedía realizar ataques a los desplazamientos que estos realizaban a través de ella.-

Habiendo pedido autorización y recibido de parte de Güemes el visto bueno para realizar un ataque esta posición, el 27 de febrero inicia la marcha bajo una torrencial lluvia de verano, la que favorece su aproximación y despliegue ya que las patrullas del enemigo se refugian en la población. La fuerza atacante está compuesta por 150 gauchos a los cuales Arias divide en tres grupos de 50 hombres, uno de ellos, al mando del Capitán Hilario Rodríguez, tiene como misión tomar la batería “ Santa Barbará”, compuesta por seis cañones, el segundo grupo al mando del Teniente Manuel portal ( quien había estado prisionero en el pueblo y conocía la ubicación de los alojamiento de las tropas) tenía como misión evitar que los defensores accedieran al campanario de la iglesia, que era una posición dominante de la población y la tercera bajo el comando de Arias, servía de reserva para ayudar a cualquiera de las otras dos que lo necesitara.-

El ataque se inicia con las primeras luces del día, logrando Rodríguez, con la pérdida de dos hombres que caen en el tiroteo inicial con la guardia, capturar las piezas, el polvorín y a los artilleros antes de que abandonen su alojamiento. Portal logra ocupar los cuarteles, pero no puede evitar que un grupo de godos, se refugiara en la torre de la iglesia y desde allí tiroteara a los atacantes, los cuales finalmente logran su rendición, ya que previamente se los había amenazado que si no deponían las armas, seria pasados a degüello cuando se les acabaran las municiones. El resultado final se saldo con dos muertos atacantes y 24 de los defensores, 100 prisioneros, 7 piezas de artillería, 150 fusiles, como así también municiones, pólvora, material de fortificación, víveres y ganado diverso. Conocido por La Serna de este hecho ordena la organización de dos columnas para que salgan en persecución de los atacantes, enviando por el este hacia Oran con la misión de impedir la retirada de los gauchos y sus prisioneros a Olañeta y Marquiegui, hacia el norte con el objeto de recuperar Humahuaca y restablecer las comunicaciones con el Alto Perú al Coronel Centeno, este llega a la población la cual se encuentra abandonada y luego de dejar un grupo para ocuparla y así restablecer el dominio de esta ruta, se dirige atravesando el Abra de Zenta rumbo a Oran, con el objetivo de unirse a la columna de Olañeta.-

Es interesante hacer un paréntesis en las actividades militares, y describir las características de esta ruta, la que partiendo de Humahuaca a 2200 mts de altura, se desarrolla por sobre una árida y fría serranía que al llegar a los 5400 mts. En el Abra de Zenta, está a solo 50 km del punto de partida. Cruzada el Abra, se inicia un descenso por una senda fría y muy brusca y riesgosa para llegar a San Andrés a 1500 mts. Sobre el nivel del mar, los 80 Km. Restantes hasta Oran ofrece un paisaje distinto, con una vegetación compacta y exuberante y un clima cálido y húmedo y un terreno casi llano.-

Habiendo abandonado Centeno, la localidad de San Andrés rumbo a Oran, encuentra a nueve (9) españoles que formaban parte de la columna de prisioneros de Arias, quienes le informan donde se habrían escondido los cañones, que al no contar este con cargueras había debido abandonar.-

El 16/3 el Coronel Centeno ocupa Oran, quien empieza a ser atacado por las partidas de Benavidez, a quien Arias, había encomendado la misión de hostigarlo, no pudiendo tomar contacto el jefe realista con la columna de Olañeta, que había continuado avanzando hacia el chaco en persecución de Arias.-

Estando con sus hombres y el ganado completamente extenuado y sin posibilidades de descanso, por los continuos ataques, el jefe realista decide retirarse por donde había venido, dejando en Oran a sus enfermos y heridos, al cuidado y caridad de la población y bajo la custodia del sacerdote de la localidad, al llegar nuevamente a San Andrés, se enfrenta a partidas de gauchos, que lo habían ocupado quienes se retiran luego de un breve tiroteo, el 29 reanudan el camino y durante la marcha hacia el Abra, pierden su ganado intoxicado por hierbas venenosas que habían consumido en un descanso, el paso del Abra de Zenta, le cuesta más perdidas elevadas al enfrentarse a 300 gauchos que los atacan permanentemente durante el camino hasta Humahuaca.-

El 1 de abril reinicia su marcha hacia Tilcara, sin tener noticias de La Serna, razón por la que decide comisionar a su Jefe de Estado Mayor Teniente Coronel Antonio Seoane acompañado por ocho (8) húsares para que establezca contacto, pero este al llegar a Volcan es atacado y tomado prisionero junto a su escolta. Centeno que siguió avanzando hacia el sur es atacado permanentemente por partidas de gauchos, en Hornillos que le producen heridos y prisioneros, el 4/4 al arribar a Volcan, se encuentra con soldados muertos del contingente de Seoane, siguiendo el camino arriba a Huaico Hondo y ante la imposibilidad de seguir avanzando La Serna se ve obligado a ordenar la salida de una columna de auxilio para que puedan volver a Jujuy. Al finalizar este periplo, Centeno no logro encontrar a arias y neutralizarlo, pero tuvo la pérdida de más de 50 hombres muertos entre los que se encontraba su Jefe de Estado Mayor mas una cantidad similar de heridos y prisioneros, una importa cantidad de equipo y toda su caballada.-

Mientras tanto la columna de Olañeta avanza sin contratiempos hacia Oran ( es importante resaltar que las propiedades de Olañeta y Marquiegui abarcaban los actuales departamentos jujeños de San Pedro y Ledesma), arribando el 16 de marzo a esta localidad, sin haber encontrado a Arias, y continua hacia la misión de San Francisco, sin encontrar resistencia ya que las partidas de gauchos se habían internado en la espesura, a la espera de una mejor oportunidad para atacarlo, lo que sucede el 24 a su regreso a Oran, cuando la partida de Rojas enviada por Güemes con la misión de córtales la retirada a Jujuy. En su camino hacia el rio Ledesma, donde arriba el día 30/3, pierde más de 100 hombres entre muertos, heridos y enfermos, haciendo alto allí para reponer fuerzas y organizar a la columna.-

En Jujuy, La serna, ve ponerse la situación cada vez más difícil, sin tener noticias del Alto Perú, ni de las columnas enviadas a Humahuaca y Oran, con una escases de comestibles que empieza a ser critica y con casi toda la tropa atacada de paludismo. Es por todo esto que decide organizar un contingente al mando del Coronel La Torre, quien tendrá por misión recorrer la Quebrada y recoger todo el ganado y alimentos que pueda encontrar en la misma a la vez que tratara de recoger noticias o establecer contacto con otros contingentes godos. Esta columna, no mas dejo la seguridad de la ciudad empezó a ser atacada por el contingente de Apolinario Saravia, terminando siendo acorralada contra un cerro cercano a la población de Yala, donde se atrinchero, siendo salvada de su aniquilación por la providencial llegada de una columna que proveniente del Alto Perú, al mando del Coronel Vicente Sardina, traía municiones, dinero y correspondencia para la columna de La Serna, pudiendo ambas llegar a Jujuy bastante diezmados por el ataque de las partidas criollas. Nuevamente el jefe realista alista una fuerte columna la que pone al mando del General Gerónimo Valdez, este en su avance hacia Oran sorprende al comandante de La Corte en Palpala y le toma 80 prisioneros de su partida, poniendo en fuga al resto, finalmente en su avance se encuentra con la partida de Olañeta, que venía desde el Rio Ledesma y ambas regresan a Jujuy.-

Hay algo que debe tenerse en cuenta en estos momentos de las operaciones. La Serna se encontraba prácticamente aislado, viéndolo desde el punto de vista de un ejército en operaciones moderno, sus líneas de comunicación con la retaguardia se encontraban en estado crítico, ya que toda tropa que se desplace por la zona de la Quebrada de Humahuaca, debe hacerlo en situación de combate, con una dotación no menor a 200 hombres, entre infantería y caballería, bajo la presión de los constantes ataques por parte de las partidas guerrilleras de los gauchos, que podían hacerles un ataque sorpresa desde cualquier punto o simplemente tirotearlos desde la espesura. Como los hombres que componen las unidades del ejército invasor, no eran habitantes de la región, sino que provenían del Perú, la lejanía de sus hogares y el rechazo por parte de los habitantes hacia el ocupante, los tenía en una constante tensión, esto los hacía proclives a un constante temor a los ataques relámpagos de los paisanos montados o al tiroteo intempestivo, los cuales a su criterio y adiestramiento no actuaban de acuerdo a las norma de la guerra de la época.-

Sardina, junto con las municiones y sueldos, trae en la correspondencia la orden del Virrey del Perú que debe continuar hacia Salta.-

En cumplimiento de las directivas recibidas, el 13 de abril el jefe realista inicia su marcha rumbo a Salta con una tropa constituida por dos batallones del Imperial Alejandro (Ex Extremadura), el Batallón Gerona, los escuadrones de Húsares de Fernando VII, Dragones de la Unión, Cazadores a Caballo y Granaderos de la Guardia, mas cuatro piezas de montaña, totalizando alrededor de 2500 hombres.-

Apolinario Saravia, quien estaba a cargo de la defensa de la región, da comienzo con sus milicias a una sistemática acción de hostigamiento durante todo el día hasta el arribo de la columna a La Cabaña a 27 km al S.O. de Jujuy al caer la tarde. Al reiniciar la marcha los godos al día siguiente, le dan a los patriotas otra ventaja táctica al utilizar el cauce del Rio de los Sauces, el cual al ser irregular y pedregoso ralentiza la marcha y al estar cercano a la floresta y las alturas, les permite a los atacantes tener buenos lugares para atacar y ocultarse, pero pesar de estos contratiempos pueden arribar al fin del día a La Caldera. Al reiniciar la marcha el día 15, las partidas de gauchos se dedican a atacar a la retaguardia con el objetivo de desorganizar la columna al tener la tropa que en algunos casos retirarse a paso vivo pero esto no impide a los españoles alcanzar al mediodía el campo de Castañares, el cual se encuentra ocupado por los patriotas, quienes habían logrado reunir a más de 1500 hombres de todas las partidas guerrilleras de la región y que junto a 1200 hombres que fueron enviados por Güemes, constituían una fuerza importante, lo que le dio la impresión al jefe realista que el jefe patriota buscaba defender el camino a Salta mediante un combate formal y frontal, por lo que ordeno el despliegue de la infantería con la artillería al centro y la caballería en las alas. Al iniciarse la acción con los disparos de los cañones, y la carga por la derecha de la caballería, las tropas patriotas abandonan el campo, produciéndose solo algunas escaramuzas en los flancos y la retaguardia, luchando solamente en los límites de la ciudad a medida que ingresaban las tropas realistas, finalmente La Serna es dueño de la ciudad de Salta el 15 de abril, habiendo tenido alrededor de 400 bajas entre muertos y heridos en tres días de marcha.-

El motivo por el cual las tropas se retiran y evitan el combate formal era que no contaban con suficientes armas y municiones y su actitud, solo buscaba amedrentar al enemigo, las tropas se retiran a 50 km al S.O. de la ciudad, quedando como reserva de los sitiadores a la vez que cubría con partidas los caminos (Guachipas, Yatasto) que sirven como vías para recibir los auxilios enviados por Belgrano. La situación de La Serna, en Salta es similar a la que tenía cuando ocupaba San Salvador de Jujuy, con la variante de que el sitio por parte de las partidas de gauchos es más severo ya que el terreno que circunda a la ciudad al ser elevado le permite a estos tener una visión de los movimientos de los ocupantes y anticipar así la respuesta. Con uno de los pocos correos que logran traspasar el cerco, recibe la noticia del inicio de la expedición al Alto Perú, comandada por Lamadrid, de la perdida de Chile luego de la derrota en Chacabuco del ejercito realista, a manos de las tropas que el General San Martin, había llevado a través de la Cordillera de los Andes sin ninguna resistencia.-

Ante la necesidad de lograr una victoria que animara a sus partidarios salteños y a sus alicaídas tropas, decide la salida de tres columnas expedicionarias los días 17, 18 y 19, comandadas por los coroneles Carratala, Castro y Vigil respectivamente. Cuando las tropas empezaban a abandonar los suburbio de la ciudad, comenzó el tiroteo por parte de las partidas patriotas, las que colocadas en los flancos y a retaguardia, no les permitían abandonar la formación de columna y extenderse por el campo para organizar una mejor defensa, obligándolos finalmente a regresar al abrigo que le daba la ciudad con la perdida de muertos y heridos y con muy poco ganado como botín.-

Visto el poco resultado obtenido por estas columnas y habiendo recibido la información de que Güemes tenía su base en Bañado,, lo que hacía suponer que allí también se encontraría concentrado el ganado y los alimentos de sus hombres y de los alrededores, decido organizar una fuerte expedición, a cargo del Coronel Sardina, teniendo al Comandante La Torre como Jefe de Estado Mayor, y la columna integrada por el Batallón Gerona reforzado( 500 hombres), 180, de caballería y una pieza de artillería, y para evitar la observación por parte de los vigías patriotas apostados en los cerros, la columna inicia su marcha la noche del 20 de abril, pero apenas empieza la marcha fuera de la ciudad empiezan los tiros aislados, que era el método que tenía el ejercito patriota para informar el movimiento del enemigo. La mañana del 21 todas las partidas que integraban la División de Comandante Burela, se concentraba en Los Cerrillos a 3 leguas de la ciudad, dando así inicio a los combates que durarían tres días, la tropa realista continua impávida su marcha hacia el Valle Calchaquí, llevando a sus flancos a las partidas de Burela, que no cesaban de hostigarlos cada vez que podían, al llegar a un lugar llamado Casa de Gauna, se le une la división de Zavala, oportunidad que es provechada por ambos jefes para realizar una carga de caballería que produjo una confusión inicial en las tropas realistas, los que repuestos rápidamente obligaron a la retirada de los gauchos. Llegado el ejército invasor a las proximidades del caserío de Bañado, descubre formada su frente a una tropa de 500 jinetes pertenecientes a la División de Pablo Latorre, reforzadas por otras partidas que parecía estar a la espera del enemigo para un combate formal.-

Ante este panorama el coronel Sardina, tomo la decisión de avanzar de frente y en orden cerrado cubriendo su flanco derecho por la compañía de Granaderos del Batallón Gerona desplegados en guerrilla, lo que fue aprovechado por las partidas de Infernales al mando de Rojas y el alférez Leytez, quienes aprovechando el inicio del ataque y con la atención puesta al frente , salieron sorpresivamente del bosque cercano y antes de que hubiera una reacción por parte de las tropas realistas cercanas, pasaron a cuchillo a los granaderos y les tomaron las armas, equipo y municiones, regresando a la cobertura de la floresta rápidamente, dejando a la tropa atacante en un estado de sorpresa y desaliento ante un enemigo tan evasivo ,los cuales luego de producido este hecho, abandonaron al galope el campo de batalla, sin presentar combate. Habiendo ocupado el caserío, el jefe godo recibe la noticia de que el ganado que buscaba había sido llevado a la Quebrada de Escoipe, iniciando la marcha hacia este punto a través del camino de Chicoana, y sabedoras de la intención de los enemigos, las partidas inician los ataques a la retaguardia y los flancos, y aprovechando la necesidad de reordenar el disposivo, el jefe godo deja abierta la posibilidad para que Leytez y rojas simultáneamente realicen un ataque sobre la cabeza de la columna, donde es herido mortalmente l Coronel Sardina y matan a toda la banda de música del Gerona, pero la escasa replica causa la muerte del Alférez Leytez y las heridas a varios gauchos quienes se habían internado temerariamente en el dispositivo español.-

La muerte del jefe realista, sembró el desaliento entre las tropas godos, pero su nuevo jefe el Coronel Vigil, los anima a seguir en busca del ganado, es así que llega al caer la tarde al inicio de la quebrada del Escoipe y viendo que no existía rastros del ganado que buscaban, deciden emprender el regreso a Salta al día siguiente por el camino de Palares, pero este retorno también estaba marcado por una constante tensión debido a los repentinos ataques de las partidas de gauchos al mando de Burela y Zavala, quienes encomiendan a Jorge Torino y Bernardino Olivera, que mantengan a la columna bajo constantes ataques que si bien no causan muertos pero si heridos, mantiene a los hombres en constante tensión lo que mina su moral.-

Mientras esto sucede, en el Valle de Rosario de Lerma, camino obligado `por donde deben pasar los godos en su retirada hacia Salta, es ocupado por tropas al mando de Bonifacio Ruiz de los Llanos y Mariano Zavala, a su ingreso al valle son atacados sorpresivamente por alrededor de 1000 jinetes los cuales se dedican a sablear a la columna, siendo detenidos únicamente cuando la infantería logra formar un cuadro para repelerlos a partir de ese momento la columna continua su camino con la infantería formando un cuadro y luego de pasar Cerrillos arriban a Salta, con el resultado de la pérdida del coronel Sardina y 80 soldados muertos, 50 heridos, entre los que se encuentra el coronel La Torre, Jefe del Estado Mayor de la columna y armamento variado.-

La situación de los godos en Salta cada día que pasa se hace más difícil, las derrotas de Salta y Jujuy a las que se suman las victorias de San Martin en Chile, llevan a La Serna a planear la retirada de la ciudad que ocupo por menos de un mes, para esto necesita conseguir ganado para alimentar a su tropa y transportar sus bastimentos, por lo que organiza una nueva columna al mando del General Valdez, quien debe llegar hasta Silleta, en busca de estos, regresando en el día con algunos vacunos, caballos y mulas pero con bajas causadas por el ataque de las guerrillas gauchas. A pesar de estos logros, la caballería realista pierde caballos, cuando los saca a pastar fuera de la ciudad, como también el constante rapto de los centinelas, los que son enlazados por los gauchos montados, quienes los arrastran hasta la espesura, para aparecer posteriormente m muertos a la vera de los caminos, este ultimo hecho hace que la tropa se sienta desmoralizada y que en algunos casos se niegue a prestar servicios en la periferia de la ciudad.-
En previsión de la futura retirada, Güemes a la vez que solicita a Belgrano que desplace a Rio del Valle un regimiento de infantería, para evitar el escape de los godos por el Camino del Chaco, dispone que distintas unidades se estaciones en el camino al Alto Perú, quedando estas distribuidas de la siguiente manera:

    En los aledaños de San Salvador de Jujuy, con la misión de sorprender y atacar a los realistas en su paso
    hacia el norte a ”El Pachi” Gorriti.-
    En la Quebrada de León, al comandante Gabino de la Quintana, con responsabilidad de cubrir el sector
    entre Hornillos y San Salvador de Jujuy y mantener el contacto permanente con Gorriti, además de
    retirar todo el ganado y alimentos, que pudiera ser tomado por el enemigo.-
    En la zona de Rio Blanco y Palpala y también con la orden de estar en contacto permanente con Gorriti
    Al Comandante Bartolome de la Corte.-
    El coronel Manuel Eduardo Arias, queda a cargo del Sector de la Quebrada, entre Hornillos y Cangrejos,
    disponiendo de los integrantes de su división para cubrir esa región.-
    La partida del Capitán Jose María Cornejo, con base en Lagunilla, con la misión de observación en el
    camino de La Caldera y mantener los contactos con Iriarte y Arenas.-
    Los Coroneles Arenas y e Iriarte, son apostados en el Valle de Perico, con la misión de actuar hacia la zona
    de San Antonio y La Cabaña.-

Finalmente el 4 de mayo de 1817, La Serna inicia su retirada, abandonando Salta y anulando definitivamente la intención de terminar con la Revolución de Mayo. Numerosos combates se suceden durante la retirada, es así que entre Salta y Jujuy, se registran los de La Tablada, Alto de la Viña, Alto de la Quintana, Alto del Comedero, León y Jujuy, sin contar los innumerables ataques por parte de las partidas guerrilleras de los gauchos, al abandonar San Salvador de Jujuy, nuevamente se reinician nuevamente los combates, pudiendo citar los de Tilcara, Rio Yala, Rio Reyes, Tumbaya, Humahuaca, el Durazno, Puesto del Marques, Cañón de Sococha. Finalmente para comienzos de julio el territorio patrio se ve libre de enemigos, a los pueblos de Tucumán, Salta y en especial al de Jujuy, les cabe la gloria de haber batallado duramente durante 6 meses en no menos de cincuenta combates e incontables ataques de guerrillas. En las crónicas que escribió sobre esta expedición el General García Cambas muestra su admiración por un pueblo que falto de recursos, tiene la valentía de atacar a tropas adiestradas, lo que es un elogio por parte de su enemigo.-

El resultado final de esta campaña, da como perdida de alrededor de 1000 hombres de los 4500 que iniciaron la marcha, además de todo su material , armamento y ganado, pérdidas similares a los combates de Salta y Tucumán.-

Paralelamente a los principales hechos que se desarrollan en el camino al alto Perú, hay otras acciones, que si bien no son tan importantes, no por ello dejan de ser una contribución a las luchas por la libertad. Uno de los hechos es el desplazamiento desde Tucumán, hacia sudeste de Oran, al rio del Valle, del Regimiento nº 2 , al mando del Coronel Bustos, quien recibe la misión de apoyar a las guerrillas de Arias, durante la retirada del ejército realista y cooperara con las acciones de Lamadrid en el Camino del Despoblado. Por el camino del Chaco, se envían tropas con la misión de apoyar a las milicias de Warnes que operaban en la zona de Santa Cruz de la Sierra.-

Mención especial, debemos tener sobre las tropas que dirigidas por el Comandante Gregorio Araoz de Lamadrid, quien es enviado por el Camino del Despoblado, con la misión de llegar a la retaguardia del enemigo y atacar sus líneas de comunicación t y abastecimiento, para lo cual le otorgan 450 jinetes entre milicianos de Tucumán, Dragones y Húsares, alrededor de 1000 hombres de infantería montados en mulas, dos cañones de montaña y todo el equipo, municiones y alimentos necesarios para atravesar la zona despoblada, hasta llegar a regiones más habitables.-
La marcha se inicia el 3 de marzo de 1817, desde Tucumán a Trancas, donde se desvían hacia el oeste pasando por San Pedro de Colalao, alcanzando los Valles Calchaquíes, y desde allí con la ayuda de guías y baqueanos aportados por Güemes penetran en la Quebrada del Toro, previo paso por San Carlos, Molinos, Cachi y la Poma, y desde ese lugar bordean las Salinas Grandes y las sierra de Cachicona, llegan a Yavi sin que el enemigo tuviera conocimiento alguno desde su partida desde Tucumán.-

Al llegar a este punto de su recorrido el jefe patriota decide apartarse de su misión original, que era operara en la zona del despoblado con el fin de evitar que este territorio fuera ocupado por el enemigo, y que este utilizara este camino para su desplazamiento hacia el sur. Es así que tomando el camino al Alto Perú ingresa a la Quebrada de Sococha y se dirige a Tarija aduciendo (así lo pone en informes posteriores) la falta de cabalgaduras y ganado perdido desde su desplazamiento por “El despoblado”. Su primera acción de guerra se produce cuando sorprende a una sección de 12 hombres que había partido con destino a Salta desde Tupiza, llevando correspondencia, en este encuentro mueren 6 hombres siendo el resto tomado prisionero, incluyendo el oficial al mando y responsable de correo, posteriormente a este hecho se dirige hacia Tarija y en el transcurso del viaje se le une el caudillo Méndez, con 100 hombres de su partida, llegando a ocupar las alturas que rodean la ciudad el 14 de abril, sin que el enemigo tuviera noticias , ya que en su desplazamiento tomo prisioneros de todos aquellos que se le cruzaban en su camino, para evitar que dieran la alarma.
La población de Tarija tenía asignado para su defensa a un Batallón de Cuzqueños, al mando del Comandante Mateo Rodríguez y accidentalmente también se encontraba el Teniente Coronel Andrés Santa Cruz (posteriormente Presidente de la República de Bolivia) con 50 infantes y un escuadrón de caballería. Al amanecer del día 15, se produce una salida de las tropas al mando de Santa Cruz, las cuales son atacadas por los húsares al mando del jefe patriota, produciendo 50 muertos e igual cantidad de prisioneros y heridos, aprovechando este descalabro causado a los sitiados en especial a los cuzqueños bajos de moral, Lamadrid intima al Jefe Realista a rendirse a la vez que le informa que las comunicaciones que enviara a Cotagaita, Potosi, y Cinti han sido interceptadas, para lo cual envía trozos de las notas por el redactadas, dándole la perentoria orden que … "tiene 5 minutos para rendirse a partir de la recepción de la presenta, porque después no respondo de los resultados de los ataques de mis hombres…".

Ante esta situación, el jefe realista, se rinde con la única condición de que sus tropas recibieran honores de guerra y que los oficiales pudieran conservar sus espadas, y que no se tomaran represalias con los civiles que fueron obligados a tomar las armas. La rendición de la guarnición de la ciudad, le dio a los patriotas, 400 fusiles, 114 armas de fuego de distinto tipo, 50 cajas de munición de distinto tipo, pólvora y gran cantidad de pertrechos entre los que se encontraban alimentos y forrajes, además de 280 soldados, 20 oficiales de distintas graduaciones entre los que se encontraban tres Tenientes Coroneles como prisioneros.-

La rendición de Tarija, cayó como un rayo a los españoles que no tenían la menor sospecha de la existencia de tropas independentistas en el Alto Perú, y el temor que se genero, le atribuyo al atacante un volumen 10 veces mayor a sus tropas del que en realidad tenia, a la vez que se le atribuía a estos ser parte de un plan que incluía a Güemes en la Quebrada de Humahuaca y al ejercito del Norte por el sector de Oran. Justo cuando comenzaba el desanimo en el campo realista, el General Ricafort, Jefe de la Guarnicion de Potosi, toma medidas para establecer un sistema defensivo contra los 200 hombres que se atribuyen a Lamadrid, de acuerdo a informes de sus espías en la zona, para eso se adelanta con un Batallón Reforzado hasta Tupiza, enviando a ocupar las alturas de Cinti y Puno, con dos compañías reforzadas y un escuadrón de caballería al O’Relly y deja en el Valle de Cinti como reserva al Comandante Lavin. Mientras tanto Lamadrid dispone de 60 tarijeños y 130 prisioneros de Cuzco que se le han unido, y con los revolucionarios de Cinti procederán a combatir en acciones de retardo a Ricafort, O’Relly y Lavin, mientras él se dirige a Potosi, dejando al Coronel Uriondo con una pequeña guarnición para que defienda Tarija.-

Habiendo recibido información de la marcha de Ricafort, que se ve reforzado por 200 hombres enviado por La Serna, desde Jujuy, atraviesa a mediados de mayo el Rio Pilcomayo, recorriendo casi 400 Km sin ser descubierto, quedando al final del recorrido a la izquierda de O’Relly, quien en esos momentos informa a sus jefes que no tiene noticias de las tropas revolucionarias.-

El 20 de mayo llega a la cuesta de Cachimayo en el camino a Chuquisaca, y se encuentra bajando por el mismo camino a una partida de observación de 60 hombres provenientes de la ciudad, rápido de reflejos Lamadrid, se acerca al galope identificándose como … refuerzo proveniente de Potosi…, lo que llevo a que la partida se acercara confiada , permitiéndose así ser tomada prisionera son ofrecer resistencia, Esta confusión sufrida por el comandante Eugenio López, le permitió al jefe patriota ocupar esa misma noche las afueras de Chuquisaca, que se encontraba defendida por tan solo 100 hombres, pero fuertemente atrincherada y artillada, ya que el resto de la guarnición había partido para sofocar los levantamientos en Laguna y Tarabuco encabezados por Fernández y Ravelo respectivamente, temiendo que se produjeran confusiones entre los atacantes a causa de sus distintos orígenes y falta de entrenamiento, el jefe patriota decide esperar la llegada del día para iniciar el ataque, el plan trazado establecía que el ataque se realizaría por seis puntos distintos a cargo de igual número de columnas, pero este ataque fue rechazado a costa de más de 30 muertos y otros tantos heridos y el desbande de las tropas indígenas que apoyaban a los revolucionarios, ante este descalabro, el primero que le sucedía en esta etapa, Lamadrid decide optar por las siguientes acciones :

    Retroceder a su base de operaciones en el alto Perú, que es la población de Tarija.
    Reunirse con Fernández y Ravelo, los dos caudillos que mantienen viva la insurrección en la zona de Tomina
    Seguir desplazándome por la región alto peruana promoviendo la revolución a espaldas de los godos.-


Finalmente su carácter indisciplinado, impulsivo y aventurero, lo hacen optar por este último, lo cual contrariaba las órdenes recibidas lo que lleva que la campaña que se había iniciado augurios muy auspiciosos, empezaba a convertirse en un desastre, ya que Lamadrid decide marchar a enfrentar a los realistas, para lo que cuenta aproximadamente con 600 hombres, de los cuales solo un tercio esta medianamente instruido y con la moral muy baja luego de la derrota de Chuquisaca.-

La noche del 21, una columna sale por el camino de Yamparaes rumbo a Tarabuco, enfrentándose con las primeras luces del día con una columna al mando del Capitán Felipe Rivero, compuesta por aproximadamente 100 hombres, a los cuales Lamadrid los carga a sable con 12 hombres y pese a ser rechazado vuelve al ataque, lo que hace que los realistas retrocedan hacia Tarabuco, de la posteriormente se retiran, permitiendo que ingresen las tropas criollas a la población, donde posteriormente se le une Fernández y Ravelo agregando unos 700 hombres más a la columna de Lamadrid, quien luego de tres días de descanso inicia su marcha hacia Chuquisaca, ya que esta ciudad es usada por los godos como punto de reunión de sus tropas de acuerdo a las ordenes de Virrey del Perú.-

Lamadrid recibe noticias que por el camino de Potosi, se desplaza O’Relly con aproximadamente 1000 hombres, para reunirse con La Hera, a la vez que La Serna empieza a subir desde salta por el camino al Alto Perú, ante esta disyuntiva de atacar a la columna menor a cargo de La Hera que contaba con 500 hombres o contra la más lejana al mando de O’Relly, Lamadrid vuelve equivocarse nuevamente, maniobrando de tal forma que el 7 de junio se encontraba por ambas columnas las que estaban separadas por aproximadamente 20 Km pero que mantenían un servicio de patrullas constante que las comunicaba, lo que lleva a que el día 9 retroceda a Tarabuco, perseguido por los realistas los cuales no le dan tiempo a organizarse ni descansar obligándolo a continuar el camino hacia el sur, habiendo acampado en Sopachuy el 11 de junio, recibe al día siguiente el ataque de La Hera y Espartero, que le provocan una derrota la que no llega a ser total gracias al Valor del Mayor Ravelo y el Capitán Lugones y el propio Lamadrid, los que logran salvar a casi 200 hombres, recorriendo casi 110 km en cuatro días, llegando a Pomabamba el día 16 uniéndosele Uriondo, pretendiendo atacar a Ricafort que al mando de 1000 hombres buscaba cortarles la retirada, finalmente llegan a Oran a principios de diciembre de 1817, reintegrándose al ejercito del Norte. Estas acciones marcan el final de la actuación de las tropas regulares de las Provincias del Rio de la Plata en el Alto Perú, continuándose a partir de ese momento con la guerra de guerrillas y la denominada “Guerra de las Republiquetas” que desembocaron en la formación e independencia de la actual República de Bolivia, y la pérdida definitiva de estos territorios para la naciente Nación Argentina.-

El análisis final de estas acciones indica que fueron útiles a los planes establecidos por Belgrano, el único error fue en nombramiento del Coronel Lamadrid, un oficial famoso por su valor personal, pero de escasos conocimientos profesionales y del terreno donde debía actuar.-

RETIRADA ESPAÑOLA – ABANDONO DE LA QUEBRADA

La Serna llega a Jujuy el 6 de mayo, luego de ser obligado a abandonar Salta, si haber podido nunca tener un combate frontal con las partidas de gauchos, que lo acosaban permanentemente. Un ejemplo de las acciones son los siguientes hechos:
Un grupo de maturrangos salen el día 7 en busca de víveres, siendo atacados y derrotados por el Comandante De La Corte y sus gauchos de Palpala en el Alto de la Viña.-

El comandante de la Quintana ataca al norte de la ciudad a una guardia en La Tablada el día 11
Olañeta, al frente del Batallón de Chilotes, y de Partidarios, Escuadrones de Húsares, Dragones y de Cazadores, los que debían dar protección al Parque de Artillería y al Hospital, es atacado en la noche del 13 al 14 por los guachos de Rojas y Saravia en Huaico Chico, los que le toman 33 fusiles, 3 sables 4 caballos y varias mulas ensilladas.-

Una partida d se apodera de una guardia establecida en el Alto de Quintana el día 15.-

En la noche del 18 al 19 en el Alto del Comedero una tropa enviada a Los alisios a buscar ganado y granos, es atacada y dispersada para ser vencida, dejando varios muertos, armas y equipos y el ganado que llevaban, retornando unos pocos a reintegrarse a la columna.-

Olañeta es nuevamente atacado el 19 en León, debiendo detener su marcha, obligadamente para defender el Parque de Artillería, llegando después de una semana de marcha y con las partidas atacándolo constantemente a Tilcara, mientras que La Serna se ve imposibilitado en abandonar San Salvador de Jujuy por la falta de a animales de carga, lo que recién puede hacerlo el 21 de mayo cuando el Batallón de Chilotes llega de Tilcara trayendo las mulas necesarias, mientras que aprovechando la disminución de las fuerzas de Olañeta, Arias pone sitio a Tilcara.-

La Columna de La Serna, recibe desde el momento de abandonar la ciudad hasta el rio León, u constante ataque de tiradores y del envió de vacunos y equinos con cueros atados a sus colas, en algunos casos encendidos los que provocaban el desorden de las tropas.-

Olañeta realiza una salida de Tilcara el día 28 con el objeto de reunir ganado y vituallas a la vez de tratar de reunir información sobre La Serna, pero al llegar al rio Yala, es atacado por las Divisiones de Saravia, de De La Corte, Rojas, de la Quintana y otras partidas sueltas obligándolo a retroceder a Tumbaya y gracias al auxilio del Coronel Carratala, que salió a buscarlos pudo regresar a Tilcara con la sola pérdida de 12 hombres, pero con numerosos heridos y la pérdida de parte de los equipos. Finalmente el 1 de junio, La Serna, reúne a toda su tropa en Tilcara, luego de un largo camino que lo hacía a razón de 4 km diarios a causa de los ataques a los que se veía sometido por parte de las partidas de gauchos, los que finalmente le quitan la impedimenta que traía dejando a los maturrangos prácticamente con lo puesto, el día 2 comienza la salida de las tropas hacia el norte quedando Olañeta con una retaguardia reforzada, y en la mañana siguiente una columna de casi 200 hombres que salía en busca de ganado y vituallas es atacada por las partidas que habían quedado para vigilarlo, las que le causan tres muertos entre los que se cuenta al Coronel Castro y 10 heridos. Finalmente Olañeta abandona Tilcara donde había celebrado la Navidad de 1817 a la vista de las partidas criollas, con la fortuna que a causa de las continuas acciones en su contra las partidas estaban al borde del agotamiento, las que apenas pueden molestar con muy pocos hombres su marcha.-
En esta parada se produce un hecho que tendría un significado muy importante en la etapa posterior de la historia de la República Argentina. Tomas de Iriarte que había nacido en Buenos Aires y servía en el ejército Español, buscando la oportunidad de pasar a las filas patriotas, solicita ser enviado a la retaguardia al mando de Olañeta, y una vez allí, pretextando una inspección a los piquetes de guardia, se escapa y se une a las partidas de Güemes.-
Iriarte seria posteriormente el Jefe de la Artillería del Ejército Argentino que venció a las tropas del Imperio del Brasil en la Batalla de Ituzaingo en 1826 .-
Las acciones luego de la retirada del ejército realista y su asentamiento finalmente en Tupiza, produjo un estancamiento en las acciones, las que pasaron a ser enfrentamientos esporádicos.-

En el Alto Perú, los revolucionarios sufrían constantes derrotas a causa de sus falencias militares ante tropas fogueadas y adiestradas, ante quienes las unidades integradas por indígenas de etnias poco acostumbradas a la lucha por su supervivencia, eran enemigos poco importantes, mientras que en el sur las partidas de gauchos no permitían a los godos ir más allá de Tarija. En una comunicación de Belgrano a Buenos Aires, el 15 de agosto de 1818 le hace saber al gobierno …. del constante acoso al que somete a los invasores el Gobernador de Salta D. Martin Miguel de Güemes, quien con sus partidas les provoca pérdidas de hombres, ganado y bienes….-

El 24 de abril de 1819, Güemes escribe a Belgrano … el enemigo se encuentra ya en Mojo, y demás posiciones que antes ocupaban. Si vienen tendrán mis tropas con que divertirse, con las mismas y que están preparadas y a la espera de la expedición de Fernando…..
En otra comunicación, informaba de la captura del correo enviado desde España junto con su escolta de 50 hombres y que los jefes realistas ocultaron a la población y a las tropas diciendo que … el correo y su custodia se lo había llevado una crecida repentina del rio cuando intentaban vadearlo. Mientras tanto el Mariscal Jose De la Serna, obtuvo su retiro a España, siendo reemplazado por el General Juan Ramírez de Orozco.-

1820 EL FIN DEL EJERCITO DEL NORTE

El ejército español bajo el comando de Orozco, inicia este año una nueva ofensiva hacia el sur aprovechando que el ejercito del Norte, se había retirado hacia el sur para sofocar el levantamiento liderado por Artigas(caudillo uruguayo), y que se disolvió luego del motín de las tropas que tuvo lugar en la localidad de Arequito (Pcia. de Santa Fe), quedando solamente las milicias organizadas por el gobernador de Salta Güemes.-

Los invasores avanzan con seis batallones de infantería, siete escuadrones de caballería y cuatro piezas de artillería, parque y bagajes, totalizando alrededor de 4000 hombres, al mando de reconocidos oficiales como Cantenac (francés), Olañeta, Valdez, Gamarra, Vigil y el salteño Marquiegui. El 24 de mayo ocupan la ciudad de San Salvador de Jujuy, la que encuentran desierta, ya que la población en su totalidad se retiro hacia el sur llevando ganado y alimentos, ante la imposibilidad de establecerse en este punto continúan su camino hacia el sur llegando a Salta, donde se establecen y empiezan a enviar partidas de observación, las que llegan hasta el Rio Pasaje.- A causa de los constantes ataques sufridos por las partidas de gauchos que los hostigaban desde su ingreso en Jujuy, y viendo que la situación se volvía a repetir, haciendo insostenible la subsistencia de semejante tropa, el jefe realista decide empezar el día 8 de junio una retirada paulatina hacia Tupiza, en ese ínterin el General Orozco recibe órdenes desde lima donde se le ordena que …. Gane por todos los medios posibles al Gobernador de la Provincia de Salta don Martin Miguel de Güemes… lo que permitirá recuperar y pacificar esa región para la corona y permitirá la retirada de las tropas necesarias para repeler la inminente invasión por parte de las tropas al mando de San Martin que ya se encontraban listas para marchar por mar hacia el territorio del Virreinato del Perú.-

1821 LA DEFENSA DEL TERRITORIO POR LAS PARTIDAS DE MILICIAS

Estando estacionado en Tupiza y aprovechando que el Gobernador de Salta debió enviar 2,000 hombres para sofocar el intento segregacionista del Gobernador de Tucumán, el ejercito realista que estaba al mando del Brigadier Pedro Antonio de Olañeta, cuñado de Marquiegui, comisiona a este que al frente de una fuerte columna ingrese a principios de ese año a través de la Quebrada, pudiendo llegar hasta Jujuy, y ocuparla a mediados de abril casi si ser atacado debido a la escases de tropas para cubrir ese camino .-

Enterado de este nuevo intento de invasión del territorio a su cargo, el Gobernador Delegado Gorriti, sale a enfrentarlo al frente de 600 jinetes, los que luego de dos días de continuos combates logran el 24 de abril forzar a rendirse a esta vanguardia, capturando a Marquiegui y a 12 de sus oficiales, mas 200 soldados con sus armas y bagajes, dejando una similar cantidad de heridos y muertos, al tomar conocimiento Olañeta de esta derrota y ante el temor de sufrir un ataque por parte del “Ejercito Revolucionario”, procede a retirarse más al norte hacia una nueva base que establece en Oruro.-
Al tomar conocimiento que tan ejercito no existía y contando con la ayuda de enemigos políticos del gobernador, Olañeta vuelve a emprender el camino hacia el sur, ocupando nuevamente Jujuy, liberando a su cuñado prisionero en esa ciudad, y contando con la ayuda de opositores salteños, una partida de 600 hombres las órdenes del Coronel Jose María Valdez, llego el 7 de junio de 1821 a Salta luego de marchar a través de senderos de los cerros. Anoticiado por sus aliados de que Güemes se encontraba en la ciudad, aposto piquetes en las esquinas de la plaza principal, informado el gobernador de que había movimiento de hombres armados y pensando que nuevamente sus adversarios políticos iniciaban un movimiento en su contra, sale de la casa de su hermana donde estaba y con su escolta de 50 hombres avanza hacia los hombres que en las sombras lo aguardaban, ante la intimación …ALTO QUIEN VIVE… responde … LA PATRIA…, desatándose en eso momento una descarga de fusilería, la que logran atravesar al galope con la desgracia que uno de los disparos lo hiere en la espalda, luego de varios días de agonía muere finalmente el 17 de junio.-

Los invasores fueron sitiados en la ciudad por las tropas de Cornejo, Saravia, Burela y Vidt, sufriendo el tiroteo constante, y padeciendo hambre y sed porque el pueblo le había quitado toda colaboración al invasor y sus cómplices salteños, hasta que el 22 de junio arriba Olañeta, quedando a su vez en la misma situación que las tropas de Valdez, para que finalmente el 15 de julio se produce un acuerdo entre este y el Cabildo de Salta donde en ejercito realista se compromete a retirarse mas allá de los límites de la provincia de Salta.-

La muerte de Güemes y la retirada de las tropas realistas, si bien llevo a que nunca mas la Quebrada de Humahuaca contemplara el paso de las banderas españolas camino al sur para dominar la revolución nacida en el sur, no significo el final de la guerra en América del Sur, todavía quedaban focos realistas en el Perú a los que otros patriotas y otros ejércitos se encargarían de vencer.-


CONCLUSIONES

El final de esta campaña significo para el ejercito realista más que una derrota, un desastre, ya que este ejercito el primero de Sudamérica, con su columna vertebral formada por tropas que vencieron a Napoleón y a los ejércitos de las Provincias del Rio de la Plata, fueron moralmente humillados por milicias que en la mayoría de los casos peleaban con armas improvisadas (Lanzas con cuchillos o tijeras en sus puntas), obsoletas o en mal estado, debiendo retroceder en actitud defensiva permanentemente o sufrir ser sitiados en pueblos y ciudades, sin poder controlar el terreno circundante mas allá de los lintes de las construcciones, no teniendo caminos seguros por donde desplazarse, lo que llevo a sus hombres a estar en una constante tensión, lo que produjo un deterioro en su moral, llevando a muchos a la deserción, con una pérdida de más de 1000 hombres entre muertos y prisioneros y una incontable cantidad de heridos de los 4500 hombres que partieron en la expedición de La Serna, y otra mas no contabilizadas en este trabajo en las expediciones e incursiones posteriores por parte del ejército invasor.-

De esta parte de la poca conocida defensa de los territorios de la Frontera Norte del Virreinato del Rio de la Plata y posteriormente llamadas Provincias Unidas del Rio de la Plata y hoy República Argentina, podemos sacar como conclusión final, que mas allá de los hechos de armas, fue que el simple hombre del pueblo el que con su sacrificio y coraje sostuvo la libertad de los pueblos del sur, quitándole hombres y recursos al ejercito realista que hubieran sido volcados en el otro frente que sería el de la campaña libertadora emprendida por el General Jose de San Martin, se desarrollara en Chile y posteriormente en Perú.-

BIBLIOGRAFIA


CAMPAÑAS MILITARES ARGENTINAS Isidoro Ruiz Moreno
CONTRIBUCION AL ESTUDIO DE LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA EN LA FRONTERA NORTE Emilio A. Bidondo, Biblioteca del Circulo Militar
HISTORIA DE BELGRANO Y DE LA INDEPENDENCIA ARGENTINA Bartolome Mitre
LA GUERRA DE LA INDEPENDENCIA EN EL ALTO PERU Emilio a. Bidondo, Biblioteca del Circulo Militar


Primera parte

Segunda parte


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