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CRISIS EN EL NORTE

En febrero de 1950, Giap decidió que la estrategia guerrillera ya había llegado a su fin, y dio comienzo a las operaciones móviles con fuerzas organizadas, destinadas a batir al enemigo en grandes batallas campales. Disponía ya de 4 divisiones convencionales: Las 304, 308, 312 y 320, el Chuc Luc. Comenzaron los asaltos a las posiciones francesas de bloqueo en la frontera con china: Cao Bang y Lang song. Las posiciones, mal comunicadas y débilmente protegidas, incapaces de apoyarse mutuamente, cayeron o fueron abandonadas. Las tropas que trataron inútilmente de contactar con las columnas de socorro, superadas en una proporción de 8 a 1, masacradas. Todo el norte del Tonkin estaba en manos del Vieth-min en una de las grandes derrotas coloniales de Francia: Más de 10.000 soldados perdidos de un golpe.

Tras las crisis, se decidió una reorganización general de las fuerzas del área: El mando pasó al condecorado general Jean de Lattre de Tassigny, y se fortaleció la decisión de transferir responsabilidades y poder decisorio a las fuerzas nativas. Una temprana estrategia de "vietnamización".

Los comunistas aceleraron su campaña. Las posiciones francesas en el Tonkín caían a una velocidad alarmante mientras que las divisiones del vieth-min se acercaban más y más a una Hanoi aparentemente indefensa...Sin embargo, en Enero de 1951, a las puertas de la capital del norte el Vieth-min sufrió una derrota sin precedentes. Las fuerzas francesas ocuparon una serie de colinas que bloqueaban el acceso a la ciudad, y fijaron sobre el terreno a las masivas fuerzas de Giap. Entonces, la artillería y la aviación, literalmente, las regaron con napalm. Las estimaciones mas moderadas, calculan mas de 9.000 muertos y 8.000 heridos en 3 días, tras lo cual Giap no tuvo mas remedio que ordenar la retirada. Tras la victoria, se construyó una línea fortificada para la defensa del perímetro urbano: La línea de Lattre.

ESTABILIZACIÓN Y PUTREFACCIÓN.

La guerra de Indochina se resumía para los franceses en una realidad evidente: Que en aquel estado de cosas era casi imposible perder la guerra, pero totalmente imposible ganarla. El cansancio de los políticos, la inestabilidad en Francia, las presiones internacionales les invitaban a ser más agresivos, a lograr de una vez una victoria militar que borrase la humillación de 1940...Paralelamente el bloque comunista aumentaba los suministros y el apoyo a los vietnamitas. Cambiaba la faz de la guerra, y el tiempo no jugaba a favor de los franceses. Antes de que las condiciones objetivas del conflicto les llevasen a una situación de tablas, en la que a la larga los vietnamitas ganarían por puro cansancio del gobierno de la metrópoli, los franceses decidieron empezar a lanzar grandes ofensivas de conquista. Los franceses no se jugaban un puñado de kilometros inútiles en el norte, se jugaban vietnam, y con vietnam indochina. Todo su imperio asiático dependía de aquella guerra, y con ella el destino colonial de Francia. O lo que es lo mismo, el honor de un ejercito derrotado.

Teóricamente el ejército francés tenia la capacidad, pero por desgracia jugaba un doble juego con efectivos limitados: La ocupación y la ofensiva. Para la ofensiva se hacia fundamental lograr una reserva estratégica de entidad...reserva que se diluía en la guarnición de multitud de puestos. Los americanos experimentaría la misma necesidad creciente: Mas y mas hombres de guarnición, mas y mas hombres para ofensivas...en una escalada que no se detenía jamás.

3 COMANDANTES EN JEFE

De Lattre comenzó a recuperar la ofensiva en 1951 ocupando los ríos y las selvas con pequeños grupos de comandos, destinados a batir a la guerrilla en su propio terreno. Pero a pesar de estas nuevas medidas, de 500.000 hombres bajo su mando aún necesitaba dedicar mas de 350.000 a tareas de guarnición.

En Marzo de 1951 los comunistas presionaron en Haiphong, y De Lattre se conformó con abandonar posiciones menores. No se dejó atraer a una batalla en terreno dificil.

Durante el resto de 1951 las operaciones se concentraron en el area de Hoah Binh y el rio negro, al interior del Tonkín, donde los franceses consiguieron mantener su línea de fortificaciones. Sin embargo, a finales del mismo año, De Lattre ingresaba en un hospital parisino para operarse de un cáncer maligno. Moriría a principios de 1952.

El nuevo comandante, Salan, comenzó con una retirada: Las posiciones del río negro, reconquistadas y mantenidas el año anterior, pasaron a ser evacuadas al estimarse indefendibles. La retirada trató de ser impedida por los comunistas en una serie de batallas que se saldaron con numerosas bajas y humillantes derrotas para Giap, pero que no evitaron duras criticas para Salan: Los franceses habían vendido la ocupación de Hoah Binh y el río negro como una gran victoria, y el abandono de dichas posiciones solo podía ser interpretado de una forma por la opinión publica.

Hasta 1953, en que fué relevado por Navarre, Salan trató de mantener la ofensiva, pero lo único que logró con sus operaciones de castigo en el tonkín fue aumentar el numero de bajas de Giap sin poder detener el goteo de posiciones que iban cayendo en manos comunistas.

Las tropas francesas, en ese momento, y sin contar los nativos, constaban de:

Franceses: 54.000

Marroquíes y Argelinos: 30.000

Senegaleses: 18.000

Legionarios: 20.000

EL DESENLACE

La guerra seguía concentrada en el interior del Tonkín, basada en la lucha por mantener y aprovisionar una multitud de puestos fortificados cuya función era la bloquear las rutas de comunicación y suministro de los comunistas. La guerra se alargaba sin que estas operaciones a media y pequeña escala decidiesen nada. Los planificadores franceses decidieron aumentar las proporciones de sus operaciones, aumentando así la presión sobre el Vieth-Min. En 1952, la guarnición de Na San en las tierras de los Thai, se había mantenido frente a feroces asaltos comunistas gracias a un puente aéreo masivo y a un abrumador despliegue de poder aéreo. Repetir la misma operación a gran escala podía ser el camino correcto para lograr, si no una victoria definitiva, si un gran triunfo estratégico que convenciese a la metrópoli de la necesidad de reforzar a las fuerzas locales hasta un nivel razonable.


Así, en una sucesión de decisiones erróneas, de esperanzas mal fundadas, de análisis de inteligencia defectuosos...De un camino hacia el desastre, en suma, en el que los franceses demostraron la misma ceguera que en 1940 los planificadores decidieron comenzar las grandes ofensivas en un punto del interior...Dien Bien Phu.

LA STALINGRADO DEL HOMBRE BLANCO.

Dien Bien Phu no aniquiló al ejercito francés, solo destruyó sus sueños de grandes ofensivas y la columna vertebral de sus fuerzas. En Dien Bien Phu no se perdió la guerra, tan solo la posibilidad de ganarla, y demostró ser la excusa perfecta para que los políticos se retirasen sin tener que soportar una guerra de posiciones que a la larga Francia solo podía terminar por abandonar por puro cansancio.

Los batallones coloniales se reagruparon, y marcharon de nuevo derrotados hacia una nueva guerra lejana...que también perderían al final.

Atrás quedaban 107.000 muertos, 100.000 heridos y 28.000 prisioneros de las fuerzas francesas. Supuestamente, las cifras del Vieth Min habrían sido hasta 5 veces superiores. Supuestamente...