4- Legión Portuguesa. No tengo datos acerca de los efectivos de la misma ni de los motivos de su creación, pero es de suponer que sea una unidad creada durante la invasión de Portugal con partidarios locales de Napoleón. Algunos soldados españoles habrían eludido el cautiverio uniéndose a ella en Alemania. Mi información sobre la misma termina durante la retirada de Moscú, de la que formó parte.
5- El mariscal de campo Kindelán había sido el segundo al mando del Marqués de la Romana. Conocido como afrancesado, fue el responsable de que muchos hombres no pudieran huir en la flota inglesa. Aunque se mantuvo unido a los soldados españoles, se negó siempre a su mando considerando indigno de su rango ocupar un puesto de coronel. También intentó aprovechar que muchos de los prisioneros eran soldados de caballería para constituir unidades de ese tipo. Solo hay indicios, a todas luces insuficientes, para defender que fuesen creadas alguna vez.
6- En otras fuentes sería el cuerpo de ejército bajo el mando del Mariscal Mac Donald, mientras que Napoleón no ejercería ningún mando directo. De todas formas no he podido consultar tablas de organización detalladas de la campaña.
7- Batalla del Moscowa o del gran reducto. Reputada sin distinción como la batalla peor librada de Napoleón con la única excepción de Waterloo. Fue un día de matanzas y asaltos frontales que terminó solo con la retirada rusa, pero sin una verdadera victoria francesa. Se ha afirmado que no tuvo como objetivo tanto defender Moscú como las grandes haciendas de la nobleza zarista, que rusos y franceses estaban arrasando para aprovisionarse.
8- Capturar la artillería era el símbolo supremo de la victoria. De hecho, todos los luctuosos sucesos que culminaron con el sacrificio de la brigada ligera en Balaclava tendrían como origen el deseo de recuperar las piezas perdidas ante los rusos. Aparte del significado moral, las piezas eran básicas para el ataque y la defensa, y por tanto estaban enormemente protegidas. Aún más, atacarlas implicaba enfrentarse a bocajarro a las descargas de metralla. En este caso, sin más datos que lo confirmen, parece que se trataba de piezas de artillería a caballo.
9- Hasta 1809, en palabras de Suchet, no desapareció semejante color de las filas francesas. Desde el comienzo de la revolución había existido una distinción puntillosa entre los regimientos blancos, tradicionalmente profesionales, y los azules, voluntarios, y esto era algo que se trató de erradicar por su negativo efecto sobre la moral. Se dice que Napoleón renunció a semejante color tras contemplar el espectáculo de sus soldados manchados de sangre en Eylau, pero todo indica que se trataba de un método para facilitar el aprovisionamiento de telas. Tanto en España como en Francia, el color hacía supuestamente referencia a la divisa blanca de los Borbones.
Bibliografía.
- Soldados de España. José María Bueno. Editorial Almena. 1998.
- Las tropas españolas de Napoleón. Jean-René Aymes. Historia 16. Nº 20.
( La fuente principal en castellano).
- Leipzig 1813. Peter Hofschroer. Ediciones del Prado. 1994.
- La infantería de Línea de Napoleón. Philip Haythornthwaite. Ediciones del Prado. 1996.
- El ejército español en campaña. José Manuel Guerrero Acosta. Almena. 1998.
- Historia de la infantería española. Tomo II. Ministerio de defensa. 1995.
- Napoleón. Emil Ludwig. Editorial Juventud.1994.
Galería fotográfica.
UROGALLO ME FECIT.


































