3. La guerra.
3. 1. Los frentes.
A grandes rasgos los frentes en los que se combatió la guerra civil fueron los siguientes:
3. 1. 1. Frente de Vilppula.
Este frente se consolidó a lo largo de la línea ferroviaria de Pohjanmaa, la cual era de vital importancia para los rojos ya tras ella se encontraban las principales líneas de abastecimiento del ejército blanco: el cruce de Haapamäki y los puertos de Pohjanmaa, desde donde llegaban los suministros procedentes de Alemania.
A ello hay que unir que en esa misma línea, en la retaguardia roja, se encontraba la ciudad de Tampere, el principal núcleo de la industria finesa y donde se encontraba uno de los tres cuarteles generales de los rojos: el del Frente Norte.
La línea del frente tenía un saliente alrededor de Tampere que estaba protegido por tropas rojas. Obviamente era el principal objetivo de los blancos una vez que estalló la guerra. Para asegurarlo los rojos pusieron en marcha una intensa actividad de trenes blindados en todo este frente.

En un principio, los rojos contaban con trenes blindados de procedencia rusa (se trataba de los trenes “Kerenski” y “Partisaani” ambos modelo 1915), pero más adelante los sustituyeron por los construidos en la factoría de Fredriksberg. Al inicio de la contienda, los rojos contaron con superioridad gracias a estos trenes, pero una vez que los blancos aprendieron a inutilizar los trenes (destruyendo puentes y tendido ferroviario, rodeando los trenes y atacándolos con artillería) la situación cambió hasta el punto de que tras una intensa batalla llegaron a conquistar el baluarte rojo de Tampere.
3. 1. 2. Frente de Savo.
En este sector del frente las tropas blancas comenzaron la guerra con carencia de armas, lo que motivó que las primeras acciones de los blancos fueran cautelosas. Una de las primeras medidas fue desarmar a la pequeña cantidad de tropas rusas estacionadas en este sector. Por otro lado, los rojos contaban con simpatía de las poblaciones de la zona ya que entre otras cosas se encontraba el centro industrial de Varkaus. También las ciudades de Kuopio y Kotka, la cual contaba con un importante puerto, estaban del lado rojo. En Mikkeli, la Guardia Roja contaba con gran cantidad de rifles pero carecía de munición suficiente lo que facilitó la captura de la ciudad por los blancos. Kuopio y Varkaus fueron escenario de combates muy duros.

Al igual que en el frente de Vilppula, los blancos atacaron las líneas ferroviarias para frenar el despliegue de suministros y tropas a los rojos.
3. 1. 3. Frente de Carelia.
En este frente se ubicaba la línea ferroviaria de Viipuri – Petrogrado, que era de vital importancia para los rojos. La ciudad de Viipuri contaba además con una guarnición rusa que desde el primer momento tomó partido por el bando rojo y era adonde llegaban los refuerzos enviados por los bolcheviques.
Por otro lado las unidades de la Suojeluskunta de Carelia habían conseguido armamento antes del estallido del conflicto y en las primeras fases pudo reforzar su arsenal incorporando armas capturadas a pequeñas unidades rusas que habían sido desarmadas. No obstante al inicio de la guerra adolecían de municiones.

El Cuartel General de Mannerheim no priorizó el frente de Carelia y solo tras la captura de Tampere en el mes de abril se dio un giro en la situación. A partir de ese momento el Cuartel General Blanco reforzó con tropas y artillería el sector, poniendo como comandante del frente al capitán de jäger Aarne Sihvo.
Los rojos, por su parte, contaban con un Cuartel General en Viipuri bajo el mando del general Kaljunen.
A semejanza de los otros frentes se produjeron batallas de gran importancia a lo largo de las vías ferroviarias de Hannila y Rautu.
3. 2. Generalidades.
El 23 de enero los rojos comenzaron a asegurar las líneas ferroviarias para recibir trenes de suministros procedentes de Petrogrado. El 25, el Senado legalizó a la Suojeluskunta como las tropas gubernamentales y concedió a Manerheim el mando de las tropas el 26. Ese día Mannerheim ordenó que se desarmara a las tropas rusas en Pohjanmaa operación que dio inicio a primeras horas del 28 de enero. Los rojos, por su parte, dieron orden de comenzar la revolución el 26 de enero. De manera que el 28 ya se estaba combatiendo de manera abierta.
El país quedó dividido en dos. La primera línea del frente quedó establecida a lo largo de Ahlainen, Vilppula, Mäntyharju, Antrea y Rautu. Al norte, como se ha señalado, la zona blanca y al sur la roja. Esta división tan espotánea motivó que desde un principio quedaran tras las líneas del frente grupos de tropas enemigas. Estas tropas tenían dos opciones: o bien trataban de cruzar el frente para unirse a su bando, o bien combatían con todas las probabilidades en contra. Algunas unidades blancas optaron por la primera opción y cruzaron el golfo de Finlandia hasta alcanzar Estonia, bajo control alemán.
El frente estaba compuesto por pequeñas bases de tropas enfrentadas con tan solo unas decenas de kilómetros entre ellas, por lo que el control de los caminos y vías ferroviarias fue de vital importancia. De igual manera y ante la llegada del invierno y sus rigores climatológicos, era sumamente importante conseguir controlar áreas habitadas y edificios en condiciones para albergar a las tropas. De hecho, la mayoría de los combates se produjeron en zonas habitadas y a lo largo de las vías de comunicación. 
La zona blanca comprendía alrededor del 80% del territorio, pero solo correspondía al 50% de la población de la nación, lo que dificultaba el transporte. Por su parte, los rojos controlaban el 20% restante del país donde existían una mayor concentración de vías de comunicación y donde se desplegaba una densa red ferroviaria y la existencia de fábricas.
Cuando estalló la guerra, el Ejército Blanco no estaba bien equipado ya que debido a los problemas de comunicación en su territorio no había recibido el principal envío de armas que hizo Alemania a finales de 1917. Por ello, su primera táctica fue defender el territorio que tenía bajo su control. El frente de Vilppula fue el escenario de la defensa Haapamäki, un cruce de ferrocarril de 40 km de vital importancia, ya que perderlo hubiera supuesto el fin de la comunicación y abastecimiento de las tropas blancas.
Los rojos decidieron atacar, pero no tuvieron como objetivo Haapamäki y se hicieron ataques a lo largo del frente de Vilppula sin llegar a ningún resultado. A mediados de marzo hicieron un nuevo ataque en esta ocasión concentrando sus fuerzas contra Haapamäki pero sin éxito ya que los ataques realizados consistían en avances frontales de infantería que encontraban como respuesta el fuego de las ametralladoras de los blancos.
La estrategia de Mannerheim era atacar en primer lugar Tampere: la ciudad industrial más importante del sudoeste de Finlandia. Se inició el ataque el 16 de marzo en Längelmäki, a 65 km al noreste de Tampere. Al mismo tiempo el Ejército Blanco comenzó su avance a través de la línea compuesta por Vilppula-Kuru-Kyröskoski-Suodenniemi al norte y noroeste de Tampere.
La Guardia Roja se vino abajo tras el fuerte ataque, incluso alguno de sus destacamentos se retiraron presa del pánico.
El Ejército Blanco cortó el camino de retirada de los rojos al sur de Tampere en Lempäälä y comenzó el sitio de Tampere el 24 de marzo.
Una vez comenzó la batalla se asistió a un combate casa por casa en la que las tropas rojas de iban retirando progresivamente. Fue la batalla más sangrienta de la guerra civil finlandesa que se saldó con cerca de 1.000 blancos muertos y unos 2.000 rojos muertos y más de 10.000 como prisioneros.
Tras la derrota de Tampere, la Guardia Roja se retiró al este. El Ejército Blanco puso su atención en Viipuri, la ciudad más importante de Carelia, capturándola el 29 de abril.
En marzo de 1918 el Imperio Alemán decidió intervenir en la guerra civil finlandesa apoyando al Ejército Blanco. La decisión se retrasó debido a que desde el otoño de 1917 Alemania estaba en negociaciones con Rusia para firmar un armisticio, que finalmente se materializó en el tratado de Brest-Litovsk.
Tras la firma, y para evitar que en Alemania se produjeran hechos similares a los de la Rusia bolchevique el Gobierno germano decidió “dar un lección” a los bolcheviques y decidió prestar ayuda a aquella nación que pidiera ayuda frente a los revolucionarios. Bajo esta forma el Gobierno finlandés solicitó ayuda el 14 de febrero y los alemanes respondieron iniciando un ataque contra los bolcheviques el 18 de febrero.
El 5 de marzo un Escuadrón de la Armada Alemana desembarcó en las islas Åland, archipiélago finlandés, donde una expedición militar sueca había estado protegiendo los intereses de la población sueco-parlante desde mediados de febrero.
El 3 de abril de 1918, 10000 hombres de la División Báltica comandanda por Rüdiger von der Goltz llegó a Hanko y se dirigió a Helsinki. El 7 de abril, 3000 hombres de la Brigada Brandestein sobrepasaron la ciudad de Loviisa en la costa sudoriental. Ambas formaciones rápidamente y entraron en Helsinki el 13 de abril. 
Al mismo tiempo dos acorazados alemanes y diversos buques militares entraron en el puerto de la ciudad y bombardearon las posiciones de los rojos.
El 19 de abril la Brigada Brandenstein atacó la ciudad de Lahti, cortando las líneas rojas en dos. El resto de fuerzas alemanas avanzaron al norte de Helsinki y tomaron Hyvinkää y Riihimäki entre el 21 y 22 de abril. Seguidamente avanzaron y capturaron Hämeenlinna el 26 de abril.
Los rojos no pudieron organizar su defensa a pesar de contar para ese momento con 70.000 hombres armados. En lugar de ello se inició un éxodo de rojos en dirección a la frontera rusa. Cuando los alemanes avanzaron desde Loviisa hasta el norte cortando el paso a la frontera la situación se hizo desesperada para los rojos que se vieron obligados a rendirse.
El gobierno rojo abandonó Helsinki el 8 de abril primero se instaló en Viipuri y el 25 de abril huyó a Petrogrado.
La guerra terminó oficialmente el 4 de abril, pero algunas unidades rojas no se rindieron hasta algunas semanas después. A pesar de no ser un conflicto con una larga duración, el número de bajas (militares y civiles) fue muy alto debido a las ejecuciones y crímenes cometidos por ambos bandos.
4. Guerra punitiva: el empleo del terror.
El 30 de enero, a principios de la Guerra, un grupo de la Suojeluskunta intentó escapar de Tampere, ciudad que estaba bajo control rojo. Fueron detenidos y encarcelados en Suinula y quedaron bajo custodia de un destacamento rojo llegado de Tampere y que les aseguró que no serían maltratados. Poco después llegó un nuevo destacamento rojo de Tampere con otras órdenes: no se tomarían prisioneros. Los presos de Suinula fueron ejecutados. Una vez conocido este episodio el Ejército Blanco puso en marcha un programa de venganza. Daba inicio una fase nueva en la guerra: el empleo del terror a través de ejecuciones sumarias de los adversarios políticos. Los rojos argumentaban estar eliminando a los líderes de las clases enemigas del proletariado; los blancos querían asegurar el control de las áreas conquistadas y eliminar vestigios ideológicos. En muchos de los casos tan solo se trataba de venganzas personales.


































